Amigos del gol

Amigos del gol
RACING 1 - BOCA 2: Socios en el título del Apertura 08, anoche reeditaron por duplicado: medio gol del 10 en el 1-1, tacazo en el 2-1... Abrazos, sonrisas y hasta Topo Gigio de Lucas.
Hay una ley recién aprobada. Fresquita. Que terminó de redactarse anoche. Cuando no está Martín Palermo, Lucas Viatri hace que no se note. Lo hizo en el Apertura 08 que terminó con el título, también en este torneo ante Newell's y ahora repitió con Racing, con un gol al minuto del segundo tiempo y otro a los 14. Para seguir con su racha en ausencia del goleador histórico. Los dos con la misma fórmula, con su amigo Riquelme como socio.

Podrán notarse las diferencias evidentes que hay entre uno y otro, entre el goleador de 35 años y el de 22, entre la practicidad para matar de Palermo y la técnica exquisita de Viatri. Y fundamentalmente en que uno no perdona y el otro todavía sí... Pero lo bueno para este Boca, más allá de las trayectorias y estilos de los que salen y que entran a la formación, es que tiene players repartidos en unas cuantas selecciones sudamericanas y encuentra cómo tapar esas bajas. Y como en ningún otro puesto, en el de centrodelantero. El que parece el más difícil, al final resulta el más fácil...

No parecía así, sin embargo, en el primer tiempo. Más allá de la voluntad que siempre pone, Viatri se encontró dos veces con su amigo Gaitán y no pudo sacar provecho. En la primera oportunidad, desborde, pase atrás y derechazo desviado. Y en la otra, centro con zurda desde la derecha al punto penal, anticipo y por un pelito no la puede empujar. Ya había fastidio en su cara... La vez que más cerca estuvo, igualmente, fue un cabezazo que le sacó De Olivera tras un córner de su otro amigo. Ese que se llama Román. Como si fuera una premonición, cuando todavía la ausencia de Palermo se extrañaba un poco. Porque cuando la pelota no termina en el arco, todo aquél que reemplaza al delantero de los 209 goles en Boca la pasa mal, empieza a sentir lastre sobre el lomo.

Claro, cualquier duda se despejó en el segundo tiempo. Porque Riquelme salió decidido y comprometido a dar vuelta el resultado (consciente de las seis ausencias, les habló mucho a los nuevos entre los 11). Y de arranque nomás. Al minuto exacto, Román pisó el área por la derecha y sacó un derechazo que se le escurrió a De Olivera, dio en el palo y empezó a recorrer la línea. Aveldaño quiso rechazar con la derecha cuando debió hacerlo con la izquierda, Viatri fue más rápido de reflejos, se lanzó sobre la pelota (muy de raza goleadora) y la empujó. Y un ratito después, se encontró de nuevo con su amigo Román, armaron un jugadón y volvió a convertir. Toque, devolución de taco y derechazo fulminante al primer palo. El festejo, luego de la fórmula del éxito que se repetía en la noche como lo hizo en el último título (en el superclásico y en el partido del triangular con San Lorenzo), fue con el Topo Gigio, marca registrada del 10. A modo de homenaje, de agradecimiento... Y para que Martín, que miraba desde la concentración de la Selección en Ezeiza, se quedara tranquilo, que tiene quién le cubra muy bien la retaguardia...

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