AMIA: averiguan si pincharon los teléfonos de Ibarra y de otro diputado

Es porque criticaron al comisario Palacios y recibieron mensajes como Sergio Burstein.
El escándalo por las escuchas telefónicas ordenadas por un juez de Misiones crece en los tribunales porteños. El fiscal Jorge Di Lello le pidió ayer al juez federal Norberto Oyarbide que investigue si también fueron intervenidos los celulares del ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra y de otro legislador porteño, Eduardo Epszteyn.

Además, en las próximas horas podrían ordenarse nuevas detenciones por las escuchas que también se hicieron sobre el empresario Carlos Avila. En total, desde el juzgado misionero a cargo de Horacio Gallardo ¿ayer retomó sus funciones tras una licencia¿, se ordenaron cinco intervenciones telefónicas sospechosas en una causa contra piratas del asfalto y con un homicidio de por medio.

Las intervenciones salieron a la luz por denuncia de un familiar de una de las víctimas del atentado contra la AMIA, Sergio Burstein. Un llamado telefónico a su familia le advirtió que tenía el celular "pinchado" por orden del ex comisario Jorge "Fino" Palacios, el hombre promovido por Mauricio Macri para dirigir la nueva Policía Metropolitana pese a las críticas que tenía por su actuación en la investigación del atentado contra la AMIA.

Epszteyn dijo haber recibido una advertencia similar, y como él e Ibarra se opusieron fuertemente a la designación de Palacios ¿al igual que Burstein¿ ambos pidieron a la Justicia que se determine si sus celulares también fueron pinchados.

"Esto es un escándalo", dijo ayer Burstein a Clarín. "Pareciera que hubiera un sistema de intervenciones telefónicas que bien puede tener motivos políticos como económicos", expresó Ibarra.

Ayer llegaron al juzgado de Oyarbide fotocopias del expediente tramitado en el juzgado de Misiones. Así se supo que hay otros tres teléfonos de línea porteños que también fueron intervenidos en supuesta procura del paradero del prófugo Antonio "Leca" Figueredo, buscado por el homicidio de un contador.

En Misiones también se abrió una causa que recayó en el juez Fernando Verón. En esa provincia consideran que la investigación debiera hacerse allá, ya que allí fueron ordenadas las escuchas. La causa se abrió en Capital por la denuncia del fiscal Alberto Nisman. La desgrabación de las escuchas a Burstein será remitida el viernes al juzgado de Oyarbide, dijeron fuentes judiciales porteñas.

Oyarbide tiene a tres detenidos por este tema. Los policías misioneros Raúl Rojas y Gastón Guarda y el ex policía federal Ciro James, quien trabajó para la división que encabezó Palacios en la Federal y realizó tareas en la Triple Frontera, en Misiones.

En la casa de James, que trabajaba en Inteligencia, se encontraron dos equipos para hacer escuchas telefónicas. Este hombre fue quien les habría pasado los teléfonos de Burstein y Avila a sus colegas misioneros para que éstos lograran que el juez Gallardo firmara las órdenes de intervención que llevó a cabo la Secretaría de Inteligencia (SI).

James también trabajó para el Gobierno de la Ciudad en el área del Ministerio de Educación. Su ex jefa, Roxana Barroso ¿del gabinete de asesores del ministerio¿, dijo ayer en Tribunales que era su "asesor". Sin embargo no aportó un solo documento en donde figurara su nombre y lo que hacía.

Cuando renunció a la Policía Federal, en agosto, James dijo que pasaría a la nueva Policía Metropolitana, aquella a la que finalmente renunció a conducir Palacios por las críticas en su contra.

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