Amenazan con no vender naftas para las fiestas

Es una de las alternativas que manejan los sindicatos que nuclean a los trabajadores de combustible y los estacioneros si no prosperan sus pedidos de mejorar la situación de las estaciones de servicio de bandera blanca y la rentabilidad del sector en general. Esta semana se definiría un nuevo paro por 48 o 72 horas.
Luego del éxito total del paro que tuvo lugar el viernes, cuando más de dos mil estaciones de servicio de todo el país colgaron sus mangueras por 24 horas y no vendieron combustible, los sindicatos que nuclean a los playeros y los propietarios de las estaciones ya están preparando las próximas medidas de fuerza a desarrollar en conjunto por la falta de respuestas de las empresas petroleras a sus reclamos.

En este marco, una de las alternativas que se baraja es no vender gasoil, nafta ni gas natural comprimido (GNC) durante las fiestas de fin de año, una determinación que, de tomarse, sería realmente traumática para los miles de ciudadanos que se movilizan año a año para poder pasar la Navidad y el Año Nuevo junto a sus familias. Asimismo, el gobierno decretó asueto para los días 26 de diciembre y 2 de enero con el fin de fomentar el turismo, aunque esta propuesta quedaría trunca porque seguramente nadie se va a animar a moverse de sus hogares si no tiene la garantía de que va a poder regresar.

Esta posibilidad fue alertada a LA MAÑANA por empresarios que integran la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro (FECAC) y que participaron recientemente de la Mesa Multisectorial compuesta por Trabajadores y Empresarios PyMEs de Estaciones de Servicio, que fue la que decidió el paro efectuado el viernes.

Según relataron, esta semana se llevará a cabo una nueva reunión en la cual, de no mediar en las próximas horas un llamado urgente al diálogo por parte de las petroleras, se definiría un nuevo paro, que podría ser de 48 o 72 horas. En tanto, si la situación conflictiva persiste, no se descarta la posibilidad de cerrar las puertas durante las jornadas festivas.

“Todavía no se sabe concretamente nada, porque la mesa todavía no se volvió a reunir. Sin embargo, puedo decirte que la iniciativa de no vender combustible en las fiestas de fin de año no es algo que esté en el aire, sino que es concreta, se tiró como posibilidad en la última reunión y muchos estuvieron de acuerdo. Lo que pasa es que la gente está muy enojada por el abuso de la posición dominante de YPF”, comentó uno de los empresarios consultados.

Los motivos de la protesta

Al respecto, vale recordar que uno de los principales motivos que despertó el enojo de los estacioneros fue la presión ejercida por YPF para que sus centros de expendio dejaran de cobrar el Adicional por Comercialización (APC), una herramienta que les había permitido a las estaciones recuperar algo de rentabilidad. Como esta petrolera concentra más de la mitad del mercado, generalmente sus decisiones terminan repercutiendo en el resto de las marcas y así hoy en día casi no quedan estaciones que sigan cobrando este adicional de 15 o 20 centavos por litro.

En tanto, el principal reclamo del gremio es proteger a las estaciones de bandera blanca que, aseguran, están desabastecidas y eso provoca el colapso financiero de las mismas. Según la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicios, Garages, Playas de Estacionamiento, Lavaderos Automáticos y Gomerías de la República Argentina (Foesgra), las PyMEs del sector tienen el 80 por ciento de las fuentes de trabajo, y por la crítica situación que atraviesan se perdieron 40 mil puestos de trabajo, por el cierre de tres mil establecimientos.

Asimismo, los empleados exigen una compensación acorde con los niveles de la canasta familiar y reclaman por la reivindicación de los trabajadores petroleros “cada vez más empobrecidos”. En este marco, piden la distribución de la “renta millonaria generada por las grandes empresas petroleras”.

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