Amenazan con baños de sangre si no cesan las protestas en Irán.

Amenazan con baños de sangre si no cesan las protestas en Irán.
Lo advirtió el líder supremo quien defendió el cuestionado triunfo electoral de su protegido, el presidente Ahmadinejad. Dijo que los opositores serán responsables "por la sangre y la violencia". Los disidentes llamaron a otra marcha para hoy.
En su primera aparición pública tras una semana de grandes protestas contra el resultado oficial de los comicios del 12 de junio, el guía supremo iraní, Ayatollah Alí Jamenei, exigió ayer en duros términos el fin de las manifestaciones callejeras que reclaman un nuevo proceso electoral y ratificó la reelección del presidente ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad.

Jamenei habló en la Universidad de Teherán, durante las tradicionales plegarias del viernes. "La demostración de fuerza en la calle es un error, quiero que termine", afirmó quien ejerce la máxima autoridad política y religiosa del país. "El sistema no se deja intimidar por esas iniciativas. Los responsables políticos que tienen influencia en el pueblo deberían prestar mucha atención a su comportamiento. Si actúan de manera extremista, este extremismo llegará a un punto sin retorno (...) serán responsables por la sangre, la violencia y el caos y tendrán que afrontar sus consecuencias", advirtió Jamenei

El mensaje fue un virtual permiso para la represión. Hoy habrá otra marcha opositora y analistas de todo el mundo temen un baño de sangre. La organización paramilitar ultraconservadora, los basijis, que han atacado a los opositores con cadenas y cachiporras en las noches, anunciaron que comenzarán a actuar de día. La situación en el país se torna ya dramática.

Jamenei hizo también una clara defensa del triunfo de su protegido, el presidente Ahmadinejad, oficialmente ganador de las elecciones por casi el 62% desvirtuando así las denuncias de fraude que sacuden el país básicamente desde las filas de Mir Hossein Musavi, un reformista moderado, ex primer ministro y opositor a Ahmadinejad, quien denuncia que le "robaron" la elección. Según el escrutinio oficial, Musavi sacó 34% de los votos.

Jamenei descartó de plano la posibilidad de que haya habido fraude. "El pueblo ha elegido a quien quería elegir" y "Ahmadinejad "fue electo con 24,5 millones de los votos", dijo durante el sermón ante miles de fieles, incluido el presidente.

Por otra parte, el gobierno de Teherán advirtió que no fue dado el permiso para la manifestación de hoy en favor de Musavi, por lo que se teme un desastre.

Desde Washington, y bajo la presión del Congreso que, con un enérgico mensaje, condenó la "violencia actual" ejercida por el gobierno iraní y la interferencia y censura sobre las comunicaciones por celulares e Internet, el presidente Barack Obama le recordó al gobierno iraní que "el mundo está observando" su comportamiento y se declaró preocupado por el "tenor y el tono" del sermón. Señaló que EE.UU. esta del lado de los que reclaman justicia pacíficamente en Irán.

Durante su sermón, Jamenei señaló como errada la mirada extranjera que interpreta que el conflicto es porque Musavi aspira a un sistema diferente ("es absurdo, los 4 candidatos forman parte indiscutible del sistema"), aunque destacó que "mis puntos de vista son más cercanos a los del presidente", en relación al ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani, quien apoya los reclamos de Musavi.

Jamenei fue muy duro con los países occidentales. "Los diplomáticos de varios países occidentales que nos hablaban hasta ahora con un lenguaje diplomático mostraron su verdadero rostro, en primer lugar el gobierno británico", bramó Jamenei mientras la muchedumbre gritaba "¡Abajo Gran Bretaña!". Desde Bruselas, el premier británico Gordon Brown condenó la violencia del gobierno iraní sobre los manifestantes (que oficialmente dejó 8 muertos, aunque organismos como Amnesty hablan de 10) y también las restricciones a la libertad de expresión.

Por su parte, tras las declaraciones de Jamenei que preanuncian una gran represión contra las protestas, la Unión Europea condenó la violencia contra los manifestantes, mientras el presidente francés Nicolas Sarkozy señaló que esperaba que los dirigentes iraníes no "cometan lo irreparable (...) Sigo partidario del diálogo con Irán, pero si tenemos que condenar, condenamos", dijo Sarkozy.

La abogada iraní y Nobel de la Paz Shirin Ebadi pidió la libertad de todos los detenidos -según ella son más de 500- y llamó a la comunidad internacional a "impedir que el gobierno dispare contra el pueblo". Ebadi señaló además que "si la gente sigue insatisfecha con los resultados, es importante que los comicios sean anulados y que se realicen nuevas elecciones".

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