"La amenaza iraní obliga a hacer concesiones", afirmó Netanyahu

Amenos de dos meses de tomar su cargo, el premier conservador israelí Benjamin Netanyahu ya es acusado por los sectores más duros de su coalición de gobierno y hasta por diputados de su mismo partido de doblegarse a las presiones de EE.UU. Es por su respaldo a una próxima evacuación de asentamientos ilegales de israelíes en tierras palestinas en Cisjordania. "La amenaza iraní obliga a hacer concesiones", dijo el líder derechista a sus socios más intransigentes.
Todo esto empuja a las instituciones que representan a los colonos a amenazar con una campaña personal contra Netanayhu por haber "engañado a sus votantes", encarando una política contraria a la prometida.

"Ya en la campaña dije que debemos ser un Estado de Derecho y que lo que es ilegal -como lo son las decenas de asentamientos en la Cijsordania- deberá ser evacuado". Con estas palabras respondió ayer Netanyahu a las acusaciones por una supuesta "claudicación", al respaldar la decisión del ministro de Defensa, Ehud Barak, de enviar documentos escritos a los primeros nueve asentamientos ilegales que serían evacuados en los próximos días.

La presión interna sobre el premier se produce luego de su primer encuentro con el presidente Barack Obama, la semana pasada en Washington. En la Casa Blanca, Obama planteó que Israel debe morigerar sus reclamos y que la paz con los palestinos es vital para su política respecto de Irán. Esta advertencia también parece servir a Netanyahu, que ahora la usa como contención de sus socios más duros: "Les pido que no se manifiesten en contra de la evacuación de los asentamientos ilegales", reclamó el premier del Likud.

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