Por la amenaza de Hamás, postergaron las elecciones generales palestinas

Las elecciones legislativas y presidenciales palestinas, anunciadas por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás (Abu Mazen) para el 24 de enero de 2010, fueron suspendidas por tiempo indeterminado.
El acto comicial fue anulado por la Comisión encargada de organizar los preparativos que recomendó la medida formalmente al jefe de gobierno ante la imposibilidad de garantizar el derecho al voto a al menos 1,5 millones de personas, los residentes en la Franja de Gaza controlada por los islámicos de Hamás.

El aplazamiento deja de lado por ahora la hipótesis de abandono del cargo de Abás quien, desilusionado por el estancamiento del proceso de paz con Israel y las vacilaciones atribuidas a la iniciativa del gobierno norteamericano de Barack Obama, declaró días atrás su intención de no presentarse como candidato para un nuevo mandato.

Ahora el actual presidente permanecerá en el cargo como mínimo varios meses en espera de decisiones definitivas.

Según la Comisión electoral de la Autoridad Nacional Palestina votar en las condiciones actuales no se puede.

La apertura de los comicios no será un problema en Cisjordania, donde Abás y los laicos de Al Fatah, el partido del presidente, conservan el poder.

Pero no puede asegurarse en Jerusalén Este -la parte de mayoría árabe de la ciudad- por la oposición categórica del gobierno israelí.

Menos aún en Gaza donde Hamás, en el poder desde 2007, hizo saber desde el primer momento que consideraban unilateral e ilegítima la movida electoral y decidió boicotearla.

"Resulta evidente que las elecciones están destinadas a no realizarse en Gaza", admitió el presidente de la Comisión electoral, Hanna Nasser, anunciando la indicación perentoria de postergación durante una conferencia de prensa en Ramalá.

Por esto, agregó, "hemos decidido decir al presidente que no podemos realizarlas en el plazo fijado" Una recomendación, según las formas del derecho, que deja al propio Abás la palabra final, pero que el presidente está dispuesto a aceptar, refirieron en el entorno del mandatario reservándose la elección de otra fecha.

Aunque descontada, la marcha atrás sobre la elección de enero es considerada como un éxito de Hamás.

"La postergación pone en evidencia la credibilidad de nuestras posiciones", dijo un portavoz de Gaza.

"El haber impedido a la Comisión electoral ir a Gaza pone en evidencia sólo que Hamás no prioriza la unidad de la patria y la reconciliación nacional", ratificó desde Ramalá el portavoz de la ANP, Nabil Abu Rudeinah.

La situación confirma nuevamente la división interna en el frente palestino entre Cisjordania y Gaza, es decir, entre Al Fatah y las organizaciones rivales reunidas entorno de Hamás bajo la bandera del Islam radical.

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