Ambiente y Cancillería ratificaron la lucha contra Botnia como “política de Estado”.

Los opositores a la papelera hicieron oír su disconformidad por la negativa el Gobierno a dar a conocer los resultados de los análisis sobre los incidentes de contaminación.
Luego de una dura reunión con los asambleístas de Gualeguaychú que se extendió durante tres horas, la Secretaría de Ambiente de la Nación y la Cancillería ratificaron que los problemas de contaminación de la pastera Botnia y la causa ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya son “políticas de Estado”. En tanto, desde la Asamblea Ambiental indicaron que durante la audiencia hubo fuertes disidencias por la negativa de los funcionarios a dar a conocer los resultados de los análisis acerca de los incidentes en el río Uruguay.

Quienes recibieron a los ambientalistas fueron el secretario de Ambiente, Homero Bibiloni, y la directora general de Consejería Legal de Cancillería, Susana Ruiz Cerutti, quien representa al Gobierno en La Haya, entre otros funcionarios. también estuvo el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo.

“Fue una reunión dura y difícil que duró tres horas”, dijo a UNO Gustavo Rivollier, uno de los asambleístas presentes en el encuentro. “Fuimos a plantear que queremos conocer qué pasa con los resultados de los muestreos de los últimos acontecimientos y tanto Cancillería como Medio Ambiente se cerraron en la posición de respetar la confidencialidad ante el Tribunal Internacional y no adelantar datos a la contraparte uruguaya en el juicio”, describió.

“Fue una pelea bastante difícil. Nosotros dijimos que hay cosas que no son secretas, como las manchas en el río y los olores. Hay cosas que se podrían decir, si la población está expuesta a los gases contaminantes, algas y manchas blancas que no se saben qué son”, dijo Rivollier.

El asambleísta destacó, pese a las diferencias, que la reunión terminó con un documento que hicieron público los dos organismos nacionales, en el cual “reafirman la causa nacional y el espíritu que llevó a ir a la Corte de La Haya, y que tanto lo acontecido el 26 de enero (olores nauseabundos) como el 4 de febrero (algas) y la explosión del viernes 27 de febrero, van a ser parte de las pruebas documentales que se van a presentar ante la Corte”, finalizó.

"Política de Estado"

Por su parte, el secretario de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, ratificó luego de la reunión el "espíritu, convicción y contenidos que han motivado el juicio en La Haya como política de Estado".

"Hemos tenido un diálogo muy constructivo y positivo, estamos muy satisfechos, la posición del gobierno argentino (se expresó en) un documento que ellos han interpretado adecuado a las expectativas", dijo Bibiloni a los medios.

El funcionario afirmó que hay "una política de Estado de cara a lo que ha sido una preocupación de la comunidad de Gualeguaychú y de los conflictos que ha originado la instalación de la pastera Botnia" en la localidad uruguaya de Fray Bentos.

"Los dos ejes que ha motivado la controversia en La Haya, es decir la violación al Tratado del Río Uruguay y el perjuicio sensible al ambiente, es lo que hemos ratificado hoy y explicitamos (a los asambleístas) la tarea de monitoreo y vigilancia que hoy estamos haciendo", añadió.

"Nosotros somos una suerte de peritos de la problemática ambiental, consolidamos el sistema de información y se lo damos a Cancillería, que es quien administra esto", explicó.

En diálogo con la agencia Télam, Bibiloni consideró que la reunión se dio "en un clima muy cordial y respetuoso", y dijo haber "escuchado atentamente las inquietudes de la Asamblea y ellos escucharon las exposiciones del Gobierno y en este marco se ha redactado este documento que no mereció reparos de parte de la asamblea".

En cuanto a futuros encuentros, remarcó que los ambientalistas serán recibidos "cuando ellos quieran, el diálogo siempre está abierto. Esta es una Secretaría de puertas abiertas", subrayó.

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