Ambientalistas y productores disconformes con el ordenamiento territorial

La presentación del ordenamiento territorial generó la reacción en contra tanto de parte de los ambientalistas como de los productores, quienes en puntos totalmente disímiles, expresaron sus críticas.
Entre las partes, la mayor disconformidad es expresada por los referentes de la `producción`, quienes demostraron su intención de desmontar más de lo que el actual ordenamiento permite. El titular de PROGRANO, Martín de los Ríos, sostuvo que con la reglamentación presentada se "desvirtuó el espíritu de la ley", entendiendo que de las "5 millones de hectáreas" que la ley planteaba (y que era el objetivo perseguido por el ahora electo diputado nacional, Alfredo Olmedo), "aptas para el desarrollo ganadero y forestal", ahora quedan 3,5 millones de hectáreas que "no son aptas para el desarrollo". Los grandes productores insisten en que se "puede hacer desarrollo sustentable", porque de lo contrario, los departamentos que se dedican a la agricultura y ganadería en gran escala van a quedar "a la deriva y no pueden hacer nada". Ante ello, señaló que la gente va a tener que "venir a Salta (Capital) a trabajar". Preocupa a los grandes productores que en las zonas amarillas (que son la mayor parte del mapa del ordenamiento), no los van a dejar hacer nada; a lo que se agrega una limitación en los desmontes que pretenden hacer quienes tienen autorizaciones de desmontes desde antes que se apruebe la ley de bosques nativos a nivel nacional. "Los derechos adquiridos dejaron de serlo y la Legislatura provincial debe hacer algo porque se sancionó una ley por unanimidad que el decreto reglamentario ha desvirtuado". Frente a ello, se planteaba para hoy una reunión entre las distintas asociaciones de productores, y Olmedo había salido a indicar su interés por comenzar a pedir a los legisladores provinciales que intervengan para cambiar lo dispuesto en la reglamentación.

El peligro del Impenetrable

Los ambientalistas insisten desde otro punto que con el mapa presentado se deja a algunas zonas del ecosistema en el NOA en peligro de ser discontinuadas límites provinciales adentro. Es el caso del Impenetrable que se encuentra en el límite entre las provincias de Chaco y Salta. El ingeniero y ecologista salteño, Martín Herrán, sostuvo que la gravedad radica en que en el ordenamiento propuesto por la provincia, este ambiente fue totalmente desprotegido al ser pintado de verde, es decir, disponible como tierra apta para desmontar. En una opinión otorgada a Nuevo Diario, Herrán sostuvo que en esta zona de Anta "se encuentra en lista de espera el desmonte más grande autorizado por la provincia y paralizado por la Ley Bonasso: una propiedad de 39.000 has. a nombre de un único propietario, la finca Ezrah, en el área mejor conservada de este bosque". Indicó que resulta paradójico que mientras en la provincia del Chaco se haya pintado en amarillo la totalidad de su Impenetrable, con áreas rojas (a conservar) y una reserva forestal de un millón de hectáreas, "los montes de iguales características en Rivadavia Banda Sur tienen los días contados antes de caer bajo las cadenas y topadoras". Para Herrán esta decisión del Estado salteño "suena a corrupción".

Puso también en duda la posibilidad de las comunidades originarias de pelear sus terrenos mientras estos se encuentren en zonas amarillas (destinadas al aprovechamiento forestal), entendiendo que el Gobierno debe fijar de "manera muy precisa las limitaciones a la actividad productiva en zonas amarillas, ya que hay una clara intención de muchos ganaderos de incluir en estos bosques el desbajerado y desarbustado, que en realidad son desmontes selectivos y de tan graves consecuencias como los de tala rasa".

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