Amaya... pase al frente

Está de plantón. Como en aquellos tiempos en que a los alumnos indisciplinados se los mandaba al frente del pizarrón, el intendente, Domingo Amaya, sufre por estos días el castigo político del gobernador, José Alperovich.
La frialdad del alperovichismo nació cuando Amaya rechazó un ofrecimiento para integrar la lista de candidatos al Congreso nacional. Por haberle huido a esa propuesta del propio Alperovich, Amaya demostró que quiere construir su propio espacio, que busca ser el abanderado.

Esa actitud se interpretó como un acto de indisciplina y tras los comicios del 28 de junio se acentuó aún más el distanciamiento. En el entorno alperovichista suelen enrostrarle a Amaya que, durante los comicios, no hizo o no quiso hacer bien la tarea.

Alperovich suele guardar las facturas en un cajón para sacarlas en el momento que más le conviene y ahora parece que llegó ese momento. Ante los flashes se muestra campante con el concejal Ramón Cano y el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, dos futuros aspirantes a la intendencia en 2011. El gobernador pretende que Amaya aprenda la lección, mientras escribe "cien veces no debo..."

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