Amaya escuchará a los puesteros, aunque confirmó su desalojo.

El Intendente capitalino ratificó ayer que el 14 de febrero vence el plazo para que los comerciantes del Mercado del Norte abandonen sus locales.

Tuvieron que protagonizar un lamentable enfrentamiento con la policía, el viernes último, en una de las tantas marchas que vienen realizando para protestar contra su inminente desalojo, para lograr que sus planteos sean escuchados.

Finalmente, y por pedido del gobernador José Alperovuich, los puesteros del Mercado del Norte serán recibidos en los próximos días por el intendente capitalino, Domingo Amaya.

Así lo confirmó ayer el propio Jefe municipal, tras reunirse, en horas del mediodía, en la Casa de Gobierno con el Primer mandatario provincial.

"No tengo problemas en recibirlos (a los comerciantes) en los próximos días para dialogar", dijo el Intendente, aunque aclaró que en la reunión la Municipalidad "mantendrá firme su postura. Yo no soy dueño del mercado, el Municpio de San Miguel de Tucumán es el dueño de este establecimiento, por lo tanto todos los vecinos de San Miguel de Tucumán son los propietarios y por ende tenemos que ser responsables, no podemos libremente firmar y autorizar nada, tenemos que hacerlo como establece la ley", explicó.

Para que no queden dudas de la postura adoptada por la Intendencia, Amaya ratificó que los puesteros deberán abandonar el predio el próximo 14 de febrero, por haberse vencido los contratos de concesión. "Los plazos han expirado y sino se entrega en el tiempo fijado, ya tenemos que recurrir a otra vía que es la justicia", advirtió.

Además, reiteró que "no se puede seguir explotando un establecimiento de estas características, en la forma en que está (con graves deterioros edilicios); tenemos que ser concientes de eso", subrayó.

El Intendente aseguró que la Municipalidad no pretende "dejar sin trabajo a nadie, bajo ningún punto de vista.

Lo que sí queremos es que las cosas se organicen dentro de la ley. Nosotros no tenemos ánimos de desalojar a nadie, cada uno tiene que saber de que al cumplir el vencimiento de un contrato hay que cumplirlo", precisó.

También reconoció que el municipio pretende "que esto se normalice de una vez por todas y que también aquel que explote este establecimiento lo haga con la seguridad jurídica que corresponde". En tal sentido, dijo no tener "ningún problema" en que los puesteros "puedan vender desde una manzana hasta un lechón. La idea es que queremos que sea un moderno centro de compras, donde el Municipio y los vecinos tengan un beneficio en base a semejante establecimiento y semejante patrimonio que hoy no genera nada", recalcó.

Puerta abierta

Finalmente, Amaya aclaró que por el momento no hay ningún grupo empresario interesado en avanzar con el proyecto para la construcción de un shopping en el histórico predio y admitió que si los puesteros "se unen, presentan un proyecto serio y trabajan bajo una figura jurídica como corresponde, pueden seguir explotando el Mercado, pero ya con las condiciones que el Municipio establezca".

Comentá la nota