Amaya aceptó la renuncia de la funcionaria cuestionada

Poco después de las 20, el intendente comunicó la decisión a Mizrahi, que había autorizado el pago de $ 19.890 a la empresa de su esposo. “En la función pública se cometen errores y, cuando se cometen, hay que hacerse cargo de los mismos”, fue el argumento esgrimido anoche por el jefe municipal.
Apenas pisó suelo tucumano, el intendente Domingo Amaya se encerró en su oficina. Dialogó con algunos de sus colaboradores, analizó el expediente de la polémica y, pasado el mediodía, se retiró a descansar. Meditó la decisión hasta bien entrada la tarde, cuando citó a la arquitecta Diana Mizrahi a su despacho. Allí, poco después de las 20, le confirmó que había aceptado su renuncia al cargo de directora de Familia y Desarrollo Comunitario y le agradeció por los servicios prestados.

No fue una decisión fácil para el jefe municipal. Amaya conoce a Mizrahi desde sus años como secretario de Turismo, durante la gestión de Julio Miranda. Fue en ese período en el que cimentó una buena relación con el esposo de la ahora ex funcionaria, el vicepresidente segundo de la Federación Económica de Tucumán e histórico referente de la Cámara de Turismo local, Gregorio Werchow.

Tal como publicó LA GACETA, la mujer se vio envuelta en un escándalo luego de que se conoció que autorizó, con su firma y su sello, el pago de contado de los servicios requeridos por el municipio a la empresa de su marido. El 21 de enero, y a cargo interinamente de la Dirección de Deportes, el expediente por la contratación directa de un ómnibus “semi charter” a Werchow llegó a manos de la arquitecta. Mizrahi, según consta en los documentos a los que accedió este diario, firmó el libramiento de pago por unos $ 19.900 y la orden de compra. El micro alquilado trasladó a Chapadmalal, un día después, a adolescentes de Aguilares que ganaron el viaje en el sorteo realizado durante la última edición de la Maratón Independencia.

El secretario de Gobierno, Walter Berarducci, argumentó que las gestiones para contratar a Werchow habían sido iniciadas en diciembre por el ex director de Deportes, Vicente Vallejo, que falleció el 1 de enero, y que Mizrahi sólo cumplimentó un trámite administrativo formal.

Tras la publicación de LA GACETA, concejales oficialistas y opositores alzaron su voz y requirieron explicaciones al intendente. El propio presidente del Concejo, Ramón Santiago Cano (PJ), consideró que lo correcto hubiese sido que Mizrahi se excusara de firmar el expediente en favor de su marido, para evitar cualquir suspicacia. Por su parte, el opositor Claudio Viña (FR), pidió incluso que sea interpelado en el recinto de sesiones el secretario de Gobierno, para dar las explicaciones del caso ante los ediles.

“En la función pública se cometen errores y, cuando se cometen, hay que hacerse cargo de los mismos. Una funcionaria cometió un error administrativo, presentó su renuncia y la misma le fue aceptada”, reflexionó el intendente Amaya, pasadas las 21.30, al término de la reunión con Mizrahi.

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