Amargo sabor de la cereza

El volcán Hudson entró en erupción violentamente entre el 8 y el 15 de agosto del 1991 y permaneció en actividad hasta el 29 de diciembre del mismo año.

Si no fuera por este desastre natural, que impidió la producción de cereza, este año y desde la década del 70´- y a pesar que la cosecha fue récord- sería la peor temporada para los productores.

De los 300 mil kilos de cereza que produce Río Alara, 200 mil se exportan. La empresa que funciona desde hace 7 años en Los Antiguos comercializa este producto regional a Europa, principalmente al Reino Unido, quizás el país más exigente en el mundo en cuanto a calidad alimenticia.

Eduardo Rodríguez, gerente, que normalmente debería tener una planta de 220 trabajadores para cosecha y empaque,

indicó que el problema comenzó durante la temporada 2007-2008. La fruta que viajó desde Los Antiguos se encontró con un buen competidor: Chile, país que triplicó su producción gracias a que el sector está subsidiado por el Estado.

Este año la cosecha fue récord, pero la crisis económica mundial hizo caer el consumo de frutas primicias (que se cosechan una vez al año), el considerable aumento en los costos y la falta de mano obra local, no permitirá un éxito comercial.

Todo esto podría subsanarse, aunque posiblemente el punto más importante en esta crisis que vive hoy la comarca situada a 980 kilómetros de Río Gallegos, reside en que Los Antiguos no tiene una cámara de empaque y frío que posibilite resguardar toda la producción. El problema fue alertado hace cuatro años y en septiembre último al Gobierno provincial, razón por la cual los productores crearon un foro cerezero.

Dentro de siete días la tradicional cosecha podría no iniciarse.

Los costos de producción, señaló Rodríguez, aumentaron de tal modo que un flete que devengaba 8.500 pesos, ahora sale 11 mil.

Además hay un déficit de personal porque la mano de obra que hay en Los Antiguos no alcanza.

Este cóctel, derivará en que más de 100 mil kilos de cereza puedan quedar en la planta o incluso en las chacras.

“Necesitamos la financiación”, fustigó Rodríguez. Para ello, hablarán “con quien tengan que hablar”, para por lo menos solicitar un subsidio para abaratar costos.

“Las gestiones las hace el Intendente”, señaló. El jefe de la comuna, Oscar Sandoval, que llamativamente también este año se transformó en un productor más, fue quien conectó al foro cerezero con autoridades de Nación.

Una lagrima

“En Los Antiguos se estimuló la plantación de nuevas tierras y los productores aumentaron la superficie, pero no se hizo lo mismo con la infraestructura para procesar la fruta, que es muy delicada, que necesita tener una buena cadena de frío para que no se eche a perder”, explicó a TiempoSur Federico Guerendiain, productor y miembro del Consejo de Administración de Cooperativa “El Oasis”.

Actualmente -relató- las cámaras de acopio sólo podrán asegurar que un 10 ó 15% del total pueda procesarse y exportarse.

Otro factor en contra-sostuvo- es el mercado interno que está saturado.

Por ejemplo: Mendoza comenzó la cosecha el pasado 28 de noviembre. El precio del kilo de cereza comenzó a expenderse a $ 12 y la caja a $70, pero ahora el precio decayó y se venden 3 kilos por $10.

“Acá hay cereza desde la década del 70, y va a ser el primer año donde la cosecha no va comenzar”, alertó Guerendiain. Remarcó -al igual que Rodríguez- que fue en septiembre cuando los productores independientes y acopiadores decidieron, gracias a la convocatoria del INTA, organizar el Foro.

Desde esa fecha intentaron reunirse con el ministro de la Producción, Jaime Alvarez y con el Gobernador, pero eso no sucedió. En el medio quedó la posibilidad de que el Estado firme con el sector -según les prometió el Intendente- un convenio que capitalice la compra de cajas para el empaque. “Eso nos dijo el Intendente”, recordó.

A Sandoval se le solicitó algo obvio. Que la fecha de la “Fiesta de la Cereza” que tradicionalmente se lleva a cabo el primer fin de semana de enero, se traslade una semana más para que no caiga en plena cosecha.

“En todos lados (la fiesta) se hace al final de la cosecha. Acá cae en la mitad y nos va a hacer pedazos. Los que menos participan en la fiesta son los productores porque están trabajando.

El nos dijo que le parecía bárbaro, pero para el año que viene (2010), porque los números del espectáculo ya estaban todos contratados”, destacó.

El municipio ocupa un rol importante por la mano de obra que ofrece. “El municipio es el mayor empleador, que no le permite a los empleados trabajar y hacerse una changa en esta época”, precisó. Pero ahora deben traer personal desde Mendoza, Tucumán y Jujuy, que naturalmente de acuerdo a las leyes de la economía recae en mayores pérdidas para la empresa por el pago de viajes y estadía.

La actividad, pese a ser privada, genera dinero para la localidad, por lo que estimó que “este año la fiesta desde el punto de vista del productor, va a ser una lágrima”.

Corderos

“Estoy vendiendo cordero para cosechar cerezas y pagar a quien la recoge del campo”, comentó Claudio Amanda Mendieta, quien desde 1986 es productor independiente, es decir, sólo se dedica a recolectar la fruta.

Mendieta tiene la suerte de que su yerno le presta una empacadora, pero también dijo que fue el propio Sandoval el que la invitó a “charlar el tema” con el secretario de Agricultura de la Nación, Carlos Cheppi.

“No es un tema que se soluciona con un par de pesos, es muy complejo” aclaró, y lamentó que después de 35 ó 40 años “lleguemos a estas instancias de tener que pensar en no levantar la cosecha”, culminó.

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