El alza de precios disminuye el consumo de carne vacuna

 El alza de precios disminuye el consumo de carne vacuna
La gente compra menos cantidad y en muchos casos se inclina por el pollo. Al cerdo no se lo tiene muy en cuenta ya que el costo no difiere mucho del que tiene la carne bovina.
Con valores que en poco más de un mes subieron alrededor de un 40% y que en lo sucesivo seguirían manteniendo una tendencia alcista, es lógico que existan dudas en cuanto a si la carne vacuna, a la hora de comer, seguirá figurando entre los productos más elegidos por los argentinos. Es cierto que en los comercios del ramo, a pesar de que el pollo se vende a un precio bastante menor (entre $ 5,99 y $ 8 por kilo) la mayoría, al menos por ahora, sigue prefiriendo la carne bovina; pero hay muchos clientes a los que, al verificar los precios, no les queda otra alternativa más que resignarse a comprar menor cantidad que antes, con los perjuicios que ello conlleva.

En medio de un preocupante proceso inflacionario como el que se está viviendo, la recomendación que días atrás formuló la Presidenta de la Nación con el objetivo de incentivar el consumo de carne porcina -argumentando que tiene propiedades afrodisíacas que mejoran el rendimiento sexual- no parece haber caído bien; sus dichos, más que como una humorada, son calificados como expresiones impropias de una jefa de Estado. A eso hay que agregar que, a la hora de comparar valores, la gente advierte que el kilo de carré, bondiola, lechón o pechito de cerdo, se vende a un precio que no difiere demasiado del que tienen los cortes de carne vacuna más selectos.

Las explicaciones que se dan a los consumidores en el sentido de que hasta noviembre del año pasado la carne tuvo precios demasiado bajos tampoco conforman ni son bien recibidas; y es que a nadie le agrada ver que mientras sus ingresos se mantienen más o menos estables, los valores de los artículos de primera necesidad aumentan constantemente sin que nadie haga nada para evitarlo.

Hablan comerciantes

Fabián, encargado de una tradicional carnicería sita en Libertad y Jara sostuvo que "el 90% de lo que vendemos es carne vacuna; el pollo sale mucho y el cordero también tiene buena aceptación; la gente no incorporó el hábito de comer carne porcina muy seguido; habrá que ver qué pasa si el Gobierno hace algo para que el precio disminuya ya que los actuales valores son muy parecidos a los de la carne vacuna".

Juliana, titular de una granja ubicada en Catamarca al 1900, señaló que "el pollo está a $ 8 el kilo; hay promociones de pollo trozado, como por ejemplo de pata con muslo que se venden a $ 27 los 3 kilos; las pechugas sin piel cuestan $ 47 los 2 kilos; el lechón se vende a $ 28 el kilo".

Juan, encargado de la carnicería de la feria ubicada en San Luis al 1800 sostuvo que "a causa del aumento de precios la venta de carne vacuna bajó un poco; la gente quiere consumir, pero se limita porque no le da el bolsillo; el pollo, como últimamente no aumentó, se está vendiendo mucho; a pesar de los recientes dichos de la Presidenta, no creo que vayamos a vender demasiados cerdos ya que es carne que cuesta tanto como la vacuna".-

Hernán, encargado de la carnicería de Moreno y San Luis dijo por su parte que "la tendencia es que la carne continúe subiendo; la gente sigue comprando, pero muchos redujeron el consumo; el pollo, comparado, con diciembre, bajó un poco; el cordero se mantiene estable; en cuanto al cerdo, cuesta tanto como la carne vacuna por lo que, más allá de lo que dijo la Presidenta, no creo que la venta se incremente mucho".-

Opinan consumidores

Néstor López, luego de comprar un trozo de cordero, dijo "la carne vacuna subió mucho y parece que esto va a seguir así; como jubilado gano una miseria; sobre las expresiones de la Presidenta no quiero opinar; es una persona a la que prefiero no escuchar".

Mabel Amadeo señaló que "lo que más consumo es carne vacuna, preferentemente milanesas; el pollo y el pescado también figuran en mi dieta, pero en una cantidad inferior; no ocurre lo mismo con el cerdo y el cordero".

Roberto Lastri justificó el alza al señalar que "el año pasado se liquidaron muchos vientres y por eso ahora están ingresando menos animales al Mercado de Liniers; si bien la tendencia es que los precios sigan subiendo, me pregunto hasta cuándo ya que el poder adquisitivo de la gente está muy deteriorado".

Mario Lombardi afirmó que "vine a comprar una paleta entera con la que después pienso preparar milanesas y churrascos; me sale a razón de $ 14 el kilo; también consumo pollo pero, salvo en alguna fiesta, no hago lo mismo con la carne de cerdo y de cordero".

Carmen Cecibe señaló que "generalmente compro carne vacuna, en especial nalga, cuadril y paleta; el precio subió mucho, razón por la cual elijo la carnicería que más me conviene; por el cordero y el pollo no me inclino tanto ya que rinden menos; el lechón está muy caro; a la Presidenta trato de no escucharla, porque me pone muy mal; es como que está en otro planeta y no se da cuenta de la realidad que se vive".

Domingo Coloma dijo por su parte que "generalmente consumo carne vacuna y de pollo; a veces algo de cordero y bifes de cerdo"; en cuanto a las sugerencias de la Presidenta sostuvo: "No corresponde que hable de la manera que lo hizo; no lo considero una humorada sino más bien fue una falta de respeto al pueblo".

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