Alvarez y De Ezcurra se sintieron excluidos

Los ex concejales que ocuparon la intendencia cuestionaron a Amaya por no haberlos convocado para recibir una distinción oficial. Remarcaron que Amaya, en 2003, se hizo cargo del municipio por decisión del Concejo Deliberante, al igual que ellos. Diferencia de criterios en Fuerza Republicana.
El reconocimiento oficial que hizo el intendente de la capital, Domingo Amaya, a los ex jefes municipales, desde 1983 en adelante, con motivo de celebrarse los 25 años de democracia, generó críticas por algunas exclusiones.

El ex concejal Antonio Alvarez asumió en la intendencia en agosto de 2002, tras la renuncia de Raúl Topa. En aquel momento, la designación de Alvarez la hizo el Concejo Deliberante y su mandato se extendió hasta el 7 de junio de 2003.

“El intendente (por Amaya) podría haber aplicado un criterio más amplio; no sólo el reconocimiento por el voto, sino también el de los resortes institucionales”, afirmó ayer Alvarez en diálogo con LA GACETA.

“No hay que olvidar -dijo-, que Amaya llegó al municipio sin tener el voto de la gente, ya que fue elegido por los concejales, en diciembre de 2003. ¿Acaso hay dos Amaya?”, se preguntó. “Sería como no reconocerle a Eduardo Duhalde el haber sido presidente de la Nación”, resaltó.

Al dejar el cargo Alvarez, su reemplazante en la intendencia, en junio de 2003, fue Marta de Ezcurra. “Creería que Tony (por Alvarez) y yo deberíamos haber sido incluidos, porque hemos sido elegidos de la misma manera que Amaya -afirmó De Ezcurra-; es decir con el voto del Concejo Deliberante. Los primeros cuatro años de Amaya no fueron por el voto popular”, planteó.

La ex concejala resaltó que no le sorprendió la actitud del actual intendente. “No esperaba un gesto de grandeza de parte de él, pese a que he sido la primera mujer en la intendencia. Pero no me sorprende la exclusión, porque tampoco me dieron la medalla de los 25 años que me correspondían como empleada municipal y cuando inauguraron el Museo de la Casa del Obispo Colombres ni siquiera me invitaron, a pesar de haber sido una de las impulsoras de esa jerarquización patrimonial”, señaló.

Desde el bussismo

El concejal Claudio Viña (FR), por su parte, había planteado que en el acto de la intendencia faltaba un reconocimiento a Antonio Domingo Bussi, por haber sido electo con el voto popular, pese a que luego no pudo asumir en el cargo.

En este sentido, el legislador Luis José Bussi (FR) dijo que comprende la decisión de Amaya y minimizó la trascendencia del caso. “Que no haya invitado a mi padre es entendible; todos sabemos que no pudo haber concurrido de ninguna forma. Pero es una demostración de pluralismo de parte de Amaya al reconocer a ex intendentes republicanos. Realmente para un intendente kirchnerista es un gesto poco usual, que enaltece su figura”, resaltó.

En cambio, el legislador Ricardo Bussi (FR), aseguró que no esperaba que Amaya hiciera un reconocimiento a su padre, actualmente detenido. “Antonio Bussi fue electo en 11 oportunidades y en toda su trayectoria está muy cerca del corazón y la mente de los tucumanos. Tuvieron que venir los Kirchner para que arbitrariamente y caprichosamente meterlo preso e impedir que asumiera como intendente de la capital”, aseveró.

“El reconocimiento a Bussi no debe venir de Amaya, sino de las propias instituciones de la república, de la Justicia en primer término, poniendo las cosas en su lugar, y del pueblo cuando elige libremente, cosa que no va a suceder mientras estén los Kirchner en el Gobierno”, aseguró.

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