Un aluvión de consultas en el primer día de la nueva línea hipotecaria

A la sede local del banco llegaron más de 150 personas para preguntar por el nuevo plan de financiación para viviendas. La gran mayoría fueron jóvenes. Destacan que las ventajas son significativas.

El nuevo plan de financiación para la construcción o compra de viviendas lanzado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a través del Banco Hipotecario generó otro aluvión de consultas en la sede que la institución de capitales mixtos tiene sobre calle Constitución, a media cuadra de la Plaza Roca.

Desde temprano, el ingreso de clientes no se detuvo. Como tampoco lo hicieron las consultas telefónicas. Por la primera vía quedaron asentadas más de 150 visitas, a las que se suman otras 40 que en su mayoría llegaron desde la región.

"Fue muy importante el nivel de consultas, es más como no dábamos abasto decidimos implementar una planilla donde los clientes podían dejar sus datos y nosotros luego los contactábamos", explicó la gerente de la sucursal, Fabiana Visconti.

El plan anunciado por el gobierno prevé que pueden lograr un préstamo hipotecario las familias que reúnan ingresos demostrables a partir de los 2 mil pesos. Con esa cifra pueden obtener $68.500 para la construcción de la vivienda con cuotas de $845.

"Hay que tener en cuenta que esta no es una línea social. Eso es lo primero que debemos aclarar porque sabemos de la gran demanda que hay y que no se va a solucionar con esto. Este plan apunta a una clase media que tenga ingresos familiares por unos 4 mil pesos aproximadamente", remarcó Visconti.

Con ese ingreso, la familia puede obtener un préstamo para construir de $138 mil pesos. Con eso puede pensar en una casa de 75 metros cuadrados, a un promedio de $1.800 por metro cuadrado.

Para este segmento de financiación para construcción, el banco prevé cubrir el 100% del costo de la vivienda para proyectos de hasta 120 metros cuadrados a una tasa del 10% y hasta a 20 años. Tiene 12 meses de gracia.

Más arriba, para alcanzar los $300 mil que se ofrecen como tope, hay que demostrar un ingreso familiar de $9 mil. Las cuotas alcanzan los $3.637.

Por otro lado, para quienes quieran comprar ya la vivienda hecha, la financiación cubre hasta el 70% del valor a una tasa fija en pesos del 13,5% para nuevas viviendas y del 15,2% para usadas.

Dentro de la primera línea, un ingreso demostrable de $4.000 puede obtener $110.500 con cuotas de $1.678. Para las usadas, ese ingreso permite lograr $102.500 con cuotas de $1.680 mensuales.

Pero esta novedad crediticia sería acompañada la próxima semana con otra línea que se trabajaría junto a los Municipios y que podría estar destinada a otro segmento social, diferente al medio, medio-alto de la lanzada esta semana por la presidenta.

Si bien no trascendieron los detalles, el plan para comunas podría apuntar a un segmento inferior y así incluir a quienes hoy más dificultades tienen para alcanzar su casa propia.

Necesidad inocultable

¿Irá alguien a averiguar por estos nuevos créditos, si son más de lo mismo?

La pregunta, llena de lógica, se impuso como consecuencia de los últimos anuncios presidenciales, entre los que se recuerda al plan "de inquilino a propietario", lanzado en septiembre de 2007 y que prometía otorgar créditos a quienes alquilaban con cuota similar al valor del alquiler. El plan fracasó porque pocos calificaron y finalmente la condición de equivalencia entre alquiler y cuota nunca existió. Sin embargo, sí quedó la imagen de bancos con colas de clientes interesados en llegar a la lejana casa propia.

Fue la misma imagen que ayer ocupó el salón del Hipotecario. Un sinfín de personas que llegaron desde temprano esperanzadas en que esta vez sus condiciones coincidan con los requisitos exigidos para otorgar la financiación. Para muchos, el final de la historia volverá a repetirse, pero la fuerte deuda que arrastran los sucesivos gobiernos se hace visible tras cada anuncio. Y lejos de ser una sensación -o espejismo en este caso- el aluvión de consultas registrado tras las palabras de la Presidenta refleja el profundo déficit habitacional irresuelto, que sigue en alza ante las erráticas políticas públicas.

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