Más de 500 alumnos sin transporte y sin actividad

Una vez más, la Provincia les adeuda a los transportistas escolares, quienes aseguran que la situación que atraviesan es por demás angustiante.
La suspensión del servicio de transporte escolar que llevan a cabo los propietarios de 25 combis y dos colectivos, a quienes la Provincia les adeuda 125 mil pesos por el trabajo del mes de marzo, motivó que 520 niños discapacitados y de escuelas rurales, de entre tres y 14 años, no pudieran asistir ayer a clases.

El paro fue declarado por tiempo indeterminado, por lo que hoy tampoco podrán concurrir a sus respectivas escuelas chicos con retraso mental, sordera, ceguera y problemas motores, además de alumnos de la zona rural de diversos parajes.

Según explicó Marcelo Laucirica, integrante de la Asociación de Transportistas Escolares, la decisión de restringir el servicio

se adoptó luego de diversas promesas incumplidas de pago.

"Tendríamos que haber cobrado la semana pasada; primero nos dijeron el martes, después el miércoles... Lo cierto es que ya no tenemos dinero para nada", indicó.

El martes pasado, en el Consejo Escolar manejaban la información de que la deuda se abonaría esta semana.

"No sé si el gobernador no tiene plata o la usa para otra cosa, pero nosotros ya estamos al borde del colapso y lo peor es que no es la primera vez. Este año, comenzamos en marzo con este tema y mañana (por hoy) le vamos a plantear el tema al propio Scioli", aclaró el transportista.

La cámara aún no definió hasta cuándo se extenderá la restricción de un servicio que resulta vital.

A la deuda contraída por la Provincia con los propietarios de las combis se le suman la falta de pago de cerca de un millón de pesos a las empresas que realizan refacciones en cinco escuelas de la ciudad y el no cumplimiento en la designación de una prestataria médica docente, por razones presupuestarias.

Ocho kilómetros a pie

Cinco chicos, de entre 3 y 9 años, que viven cerca del aeropuerto y pertenecen a dos familias cuyos padres trabajan en los hornos del ladrillo del sector, caminan diariamente ocho kilómetros para ir a clases.

Se trata de los pequeños que cursan en el turno tarde en el jardín de infantes Nº 908 y en la EPB Nº 33, de Villa Harding Green, que habían solicitado ser incorporados en los recorridos abonados por la Provincia para garantizar el cursado.

A pesar de la distancia y el clima reinante, los niños concurrieron a clases durante tres meses en dichas circunstancias.

En el Consejo Escolar se informó que ese recorrido había quedado desierto en la licitación, por lo que no se pudo dar cobertura antes.

Tras una contratación directa, la prestación debió haber comenzado en la víspera, aunque el paro de las combis impidió que los niños pudieran acceder al transporte.

Cuando se restablezca el servicio, los alumnos, de origen boliviano, serán llevados a las instituciones por un prestador y retirados por otro, luego de un acuerdo al que arribó la Asociación de Transportistas para dar solución al tema.

En tanto, la jefatura de especial solicitó la incorporación de cuatro niños más en el servicio de combis, por dificultades económicas familiares y de lejanía de las escuelas.

En comparación con 2008, hubo un incremento de pedidos del orden del ocho por ciento, por la crisis y el aumento de matrícula en las escuelas especiales.

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