Alto riesgo de que el dengue se instale en Capital y el GBA

Advierten que pueden surgir casos autóctonos
Capital Federal y el Gran Buenos Aires están en alto riesgo de tener casos propios (autóctonos) de dengue por los abundantes niveles de mosquitos transmisores que hay, según advirtieron científicos especializados en ecología e insectos a Clarín y lo reconocen las autoridades sanitarias locales. Hasta el momento, los más de 230 casos de personas que han sido afectadas por el dengue en el área más poblada de la Argentina han contraído la infección en otras zonas, especialmente en Bolivia, Salta y Chaco.

"En este momento, estamos en situación de alto riesgo", dijo a Clarín Nicolás Schweigmann, investigador del grupo de estudio de mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. En marzo y abril, hay habitualmente más cantidad de mosquitos adultos. "No fueron afectados por la sequía del verano y encima ahora son favorecidos porque las temperaturas promedio superan los 18 grados centígrados", afirmó el biólogo. Esto significa que tanto los habitantes de Capital como los de Gran Buenos Aires están en mayor riesgo de ser infectados por el virus del dengue en sus propio territorio. Aunque todavía no se ha detectado algún caso autóctono.

"Los niveles de lluvias y las temperaturas han sido beneficiosos para los mosquitos en Capital Federal y Gran Buenos Aires. Y no hubo medidas de control adecuadas", enfatizó otro investigador del Conicet y de la UBA, Ricardo Gurtler. Las medidas ideales para controlar los mosquitos son –según el investigador en eco-epidemiología– la eliminación de los recipientes inservibles que tengan agua, como cubiertas, botellas abandonadas, entre otros objetos, y el tratamiento de los recipientes que no se pueden eliminar, como los tanques de agua (que pueden tener larvas de insectos). Esto no se ha hecho. Si bien las autoridades sanitarias dieron indicaciones a través de los medios de comunicación, no hubo una acción emprendida por la Nación, las provincias y los municipios para controlar el aumento de los mosquitos".

Desde el Ministerio de Salud de la ciudad de Buenos Aires, Raúl Forlenza reconoció el riesgo: "Sabemos que el 90 por ciento de la ciudad tiene el mosquito Aedes Aegypti. Nadie lo niega. Por eso hemos reforzado la fumigación en los parques y plazas esta semana y también estamos atentos a la vigilancia de casos con fiebre que se presentan en los hospitales. Hasta el momento, los infectados con dengue sólo fueron viajeros que contrajeron la enfermedad en el Norte". Desde el lunes y hasta hoy, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño está fumigando en el lago del autódromo de la ciudad de Buenos, el Parque Avellaneda, Barrancas de Belgrano, alrededores del Hospital Tornú, entre otros lugares.

Para que se desencadene una epidemia de casos autóctonos, deberían darse una serie de hechos. Explicó Gurtler: "Que las personas ya infectadas en el Norte tengan el virus en la sangre en el momento en que sean picados por otros mosquitos en Capital o en Gran Buenos Aires. En segundo lugar, que los mosquitos infectados aquí cuenten con las condiciones favorables para que la infección se desarrolle en sus glándulas salivales". De esta manera, se podría desatar una circulación autóctona del dengue, como ya está ocurriendo en Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca, Corrientes y Chaco.

La epidemia de dengue, la peor en la historia argentina, está también desarrollándose en Brasil, Bolivia y Paraguay. El Ministerio de Salud de la Nación sólo reconoció 7.866 casos autóctonos e importados ayer, pero autoridades provinciales estiman que son más de 14.000. Según la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, se habrían producido 20.000 casos en todo el país.

Hoy, a las 11.30, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y sus pares bonaerense, Claudio Zin, y de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Lemus, analizarán la situación del dengue en los dos distritos.

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