Alto en el cielo.

La Selección vuelve a la altura y Maradona dobla la apuesta: no lo guarda a Messi, como adelantó Olé, y pone lo mejor que tiene contra Ecuador. Eso sí, cambia a un 4-4-2.
El sol de Quito no castiga. Es un poco húmedo y el andar por los 2.850 metros de altura provoca un poco de fatiga. Pero no hay clima anti argentino, salvo algunas bombas mediáticas. Lo más explosivo se dio contra Messi, aunque la provocación de Cristian Noboa, volante de Ecuador, diciendo que Leo no quería jugar aquí, también se hizo humo. La Selección será Messi y diez más.

El lunes, mientras cenaba en Ezeiza y pensaba cuántos cambios hacer, Diego tenía una certeza: "Messi juega". No importa la amarilla ni su padecer en La Paz. Como adelantó Olé, ya no era duda.

Maradona sabe que el nuevo 10 no tiende a ser amonestado -una vez en las Eliminatorias, cuatro apenas en la temporada del Barsa- y que el clásico será en tres meses. Argentina tiene que ganar hoy. Es presente sin proyectar tanto el futuro. Por talento y por características, veloz para salir de contra, Messi es clave. El no se baja ni lo bajan. El mismo razonamiento para el resto: la Selección pone todo. De atrás para adelante, repite a Andújar, el mejor con Colombia. Y pone una línea de cuatro, un módulo más apropiado para la situación. Quizá la mejor corrección pase por el esquema.

Entra Zanetti, repite Demichelis, Otamendi debuta en Eliminatorias (la estrella del año junto a Pastore es fija; aunque tienen pequeñas chances Cata Díaz o Burdisso) y Heinze como lateral (rinde mejor de 6, aunque tiene más fortaleza y cabezazo que Papa). Que Otamendi (21) arranque de titular es un riesgo. Con Andújar se asumió y salió bien. Se verá. En el medio reedita el doble cinco. Sin Mascherano, suspendido, jugarán Battaglia y Gago. En su última participación en la Selección, con Basile, Battaglia fue cuestionado por no cortar antes la jugada del empate de Perú. Subjetivamente se podría pedir a Cambiasso en la lista, pero Sebastián es un equilibrista. Así Gago, condenado el otro día, pero también sin fútbol para rendir mejor, estará más protegido por el dibujo. Una banda será para Maxi Rodríguez, mediocampista con gol y pegada. Y por izquierda repetirá Jonás, aunque se dude entre él y Verón. La Bruja tiene más técnica, es líder, estratega. La diferencia es física. Adelante, aunque en la altura rozaría el suicidio, se anula la idea de juntar tres puntas. Propuesta que no sirvió tampoco en el llano. Messi irá por derecha y se probará a Tevez de 9. Con el Kun como último hombre, Carlitos quedaba lejos del arco, tirado a la izquierda. Sin un Batistuta, parece una buena prueba. Tevez juega de otro modo en el Manchester, tiene a Rooney adelante aunque, como diría Riquelme, lo ha hecho bien en Boca. Para no hablar con el diario del jueves, el equipo es atractivo. El único reparo es que se repiten seis jugadores (Andújar, Demichelis, Heinze, Jonás, Messi y Tevez) más otro si se juntan el tiempo que jugó Gago y el que jugó Zanetti. A favor: la zona más oxigenada es la del medio. En contra: no era la idea inicial, por eso la amplia convocatoria. Se ve que las últimas charlas con los jugadores fueron determinantes para la elección. Ojalá la intuición no falle. Si bien es cierto que los 2.850 metros no deberían afectar igual que los 3.600 de La Paz, donde se hicieron tres cambios, Argentina la pasó mal en la ciudad donde la pelota no dobla...

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