Alto acatamiento al paro municipal en Comodoro

"El paro tiene su vía legal. Hoy queríamos ver la asistencia porque no podemos pagar las horas no trabajadas. No es que se endurezca la posición de parte del municipio, pero hay cuestiones concretas que tienen que ver con los números y las normas vigentes. Estas no son sanciones voluntarias", aseguró Guillermo Almirón.

Mientras los empleados de la comuna desarrollan medidas de fuerza en reclamo de un incremento salarial del 20% -frente al 5% que fue aprobado el jueves-, el secretario de Gobierno, Guillermo Almirón, anticipó que el municipio de Comodoro Rivadavia no pagará los días no trabajados.

Así como el área de Ayuda Social Directa es una de las más afectadas por la protesta de cuatro horas por turno, las de Salud, Defensa Civil y Tránsito operan con guardias mínimas para garantizar las prestaciones.

Ayer se registró la segunda jornada con medidas de fuerza por parte de trabajadores agremiados en el SOEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales) y APJ (Asociación Personal Jerárquico). Y desde el Ejecutivo municipal fue el secretario de Gobierno, quien se refirió a las relaciones entre sindicatos y el poder político para hacer hincapié en que el diálogo con los gremios no se ha interrumpido.

Almirón ratificó la posición pública del Ejecutivo al señalar que "el diálogo existe, lo que no hay es un acuerdo" e indicó que debe quitársele dramatismo a la situación, en función de que se escuchan "algunas arengas" que exacerban los ánimos cuando en realidad eso no conduce a nada.

Para ejemplificar el ánimo dialoguista recordó que dos días antes de la determinación de las medidas de fuerza, existió una citación a las conducciones de ambos gremios.

Sin embargo, Almirón recordó que así como se contó en la convocatoria con la asistencia de la APJ, no concurrió el SOEM, "porque ellos entendían que el diálogo estaba cortado. Yo insisto, no es una cuestión semántica ni de interpretación, el diálogo existe porque hay un montón de temas más para plantear. Esto se hace en una mesa y si cuando se pide que asistan, no sucede, difícilmente se puede llegar a un acuerdo", cuestionó.

Consultado respecto a la posibilidad de llegar a una conciliación obligatoria, el funcionario resaltó que es una alternativa legal que tendrá que determinar el Ministerio de Trabajo.

GUARDIAS MINIMAS

Mas allá del conflicto entre trabajadores y patronal, la retención de servicios tiene su correlato directo en la comunidad, que afronta las consecuencias en la prestación de servicios.

Al respecto, el secretario de Gobierno dio a conocer la generación de diagramas específicos para una cobertura matinal de algunas prestaciones, mientras que amén de la medida de fuerza, determinados servicios funcionan con guardias mínimas para garantizar la atención.

"Los asiste el derecho al hacer un paro, eso no está en discusión", afirmó Almirón, "pero hay unas guardias mínimas que inclusive se cumplieron en las áreas más complejas que se pueden resentir, como Salud, Defensa Civil o Tránsito, así que en ese sentido el paro se maneja de manera correcta".

Pese a ello, reconoció que algunas prestaciones del municipio no pueden cumplirse totalmente, dado el horario afectado a la medida de fuerza y que en ese caso una de las áreas más afectadas es la de Ayuda Social Directa que depende de la Secretaría de Desarrollo Humano, donde el servicio se cortó por completo, aunque resaltó que otras dependencias mantuvieron todos los servicios de atención básica, como en el caso de salud, "que eso nos importaba, y mucho".

Por otra parte, ayer se generaron diversas reuniones con los directores de áreas a efectos de diagramar los horarios y el modo en que se sobrellevarán las tareas mientras dure la retención de servicios por parte de los trabajadores.

El reclamo impactó en el tránsito céntrico

Aunque las medidas de fuerza adoptadas por los trabajadores agremiados al SOEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales) y APJ (Asociación del Personal Jerárquico) en demanda de un 20 por ciento de recomposición salarial determina para esta semana la retención del servicio durante las cuatro últimas horas de cada turno, e incluye la concentración a partir de las 11 en el hall del edificio municipal, también se introdujeron algunas variantes en la protesta para hacer sentir su reclamo en las calles de Comodoro Rivadavia.

Así es que mientras el mediodía del lunes, un grupo se había posicionado en la intersección de San Martín y Moreno, ayer fueron más de 300 los que tomaron las calles céntricas para distribuir volantes en los que se cuestiona el gasto del Ejecutivo en lo que hace a alquiler de vehículos e inmuebles, telefonía celular, contrataciones directas a empresas unipersonales, pasajes aéreos y viáticos del gabinete, entre otros cuestionamientos.

Los mismos panfletos acusan con nombre y apellido a algunos funcionarios que "no trabajan y cobran sueldo", además de reclamar que se plantee al Gobierno provincial la ampliación de los recursos económicos en proporción a los que la ciudad genera, y se cuestiona incluso la capacidad de gestión del intendente Martín Buzzi.

El reclamo tuvo su impacto directo en el tránsito comodorense cuando cerca de las 13 recorrieron a paso pausado, las cuatro calles que delimitan la manzana en que se erige el Palacio Municipal, deteniéndose por algunos minutos en cada una de las cuatro esquinas para hacer resonar bombas de estruendo, silbatos y redoblantes, que en menor medida acompañaron toda la marcha.

Confirmado, mediante informes de los directores generales de cada sector, que el acatamiento superó en su primera jornada el 90% de adhesión, hoy se espera una operatoria similar en lo que hace a la presencia callejera, a lo que se sumaría una olla popular, obviamente sobre el mediodía.

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