Alternativas para controlar el problema de la vinaza.

El Consejo Federal de Inversiones (CFI) reunió ayer a investigadores, industriales y funcionarios para buscar la forma de tratar este residuo contaminante.
Las industrias tucumanas lograron un paso importante al evitar la contaminación de los cauces de agua en nuestra provincia al no volcar las grandes cantidades de vinaza que generan diariamente. Sin embargo, hoy se encuentran frente al gran desafío de generar alternativas que permitan que este desecho liquido que se genera con la producción de alcohol tenga un destino que no dañe el medioambiente.

En este contexto, los ingenios de nuestra provincia se encuentran abocados a la búsqueda de alternativas de tratamiento de la vinaza que hoy almacenan en sus respectivas instalaciones para evitar un daño ambiental.

Los expertos de las fábricas azucareras de la provincia se reunieron ayer en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para exponer los progresos logrados hasta el momento, pese a las limitaciones que deben enfrentar en materia de financiamiento.

Es oportuno remarcar que Tucumán aporta casi 130 millones de litros de alcohol por año al mercado nacional y que, por cada litro producido, se genera en promedio 13 litros de vinaza. Uno de los exponentes de la jornada que reunió a las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia, industriales e investigadores, fue el físico químico e ingeniero Jorge Ramos, quien se desempeña en el ingenio San Juan, ubicado en la Banda del Río Salí. "La solución que estamos planteando es dar una solución que confiamos en que sea altamente efectiva y además económica. Estamos experimentando en tabiques con cal, vagazo y vinaza. Si bien estamos en una etapa de laboratorio, logramos avances muy importantes. En la actualidad estamos probando la resistencia, durabilidad e impermeabilidad para poder utilizar esto en materiales para la construcción y en la parquización", señaló el experto oriundo de México.

La experiencia fue seguida con atención por parte de los participantes el evento que reunió a los profesionales que invierten tiempo y dinero para buscar una solución al creciente problema de la vinaza, que no sólo es de Tucumán, sino que es un inconveniente planteado a nivel mundial. "La urbanización nos ha absorbido por lo que esa situación nos llevó a poner manos a la obra sobre esta experiencia, que la estamos desarrollando pese a las necesidades de financiamiento que tenemos", indicó Ramos en su ponencia. "Contamos en el ingenio con tres piletas de 50 metros por 75 cada una, donde tratamos este desecho. Queremos tratarlo sabiamente. Así como fuimos sabios para sacarle azúcar y alcohol a la caña, queremos serlo para tratar la vinaza", agregó.

En la actualidad los ladrillos que se generaron están siendo sometidos a numerosas exigencias y analizan su resistencia, impermeabilidad y durabilidad. En caso de lograr los resultados que esperan, la primera experiencia se llevará a cabo en las propias instalaciones del ingenio San Juan, con la parquización de una importante superficie. El secretario de Medio Ambiente Alfredo Montalbán, rescató el esfuerzo logrado en este sentido y afirmó que son muchas las fábricas analizan diferentes alternativas de destino de este residuo. "La retención de la vinaza y la imposibilidad de volcarlas al río, logró que se disparen numerosas investigaciones de los ingenios y que arriben muchas empresas mundiales con numerosas propuestas", dijo el funcionario, quien no quiso ponderar un sistema en particular al considerar que aún se encuentran en proceso de experimentación.

Tras avizorar un futuro prometedor con estos procesos, Montalbán, dijo a EL SIGLO que con los eventos como el realizado ayer en el CFI buscan compartir experiencias y tecnologías para que no trabajen de manera independiente, sino en forma coordinada. "Estamos dispuestos a apoyar a las empresas desde el Estado y desde instituciones de gran prestigio como el PROIMI, el INTI, INTA, la Estación Experimental, entre otros", indicó.

El ingeniero Miguel Morandini, especialista en suelos y nutrición vegetal de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Columbres, indicó que en el marco teórico existen muchos proyectos a nivel mundial que "aparentemente" pueden llevarse a cabo, pero que a la hora de la puesta en práctica no funcionan. "Por eso somos cautelosos y esperamos que puedan superar muchas realidades con las que deben chocar como las leyes que fijan muchas limitaciones y como también el problema que existe con las poblaciones cercanas", indicó el profesional.

La mayoría de los exponentes, como sucedió con el propio Ramos, planteó la necesidad de financiamiento que existe en el mercado, más aún en un proceso de profunda recesión. En este sentido, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente, indicó que están aguardado la llegada a Tucumán de Homero Bibiloni, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, para que anuncie la disponibilidad para los industriales de líneas de crédito a tasa cero, del Banco de la Nación Argentina para la reconversión industrial. "Desde el Gobierno provincial seguiremos con la búsqueda de herramientas financieras y de inversiones para atender a las necesidades de este sector", expresó.

De este modo, la mayoría de los industriales azucareros avanzan en la forma de quitarse de encima una de las principales barreras que tienen parar generar alcohol, como es la vinaza.

Más aún ante un contexto amplio y competitivo que se generará a partir de 2010 con la puesta en marcha del plan de producción de biocombustibles, donde Tucumán tendrá un gran protagonismo.

Comentá la nota