En Altamira, un establecimiento de feed lot clausurado en 2003 sigue trabajando

Tienen hasta 7.000 animales en un predio, junto a un arroyo seco. Los vecinos se sienten burlados y no se cansan de reclamar. Un criadero de cerdos que pasó a la cría de vacunos. El intendente Selva lo abrió luego de luchar por su cierre.
En la localidad de Altamira se lleva adelante desde hace varios años un emprendimiento de engorde vacuno y de porcinos que congrega hasta unos 7.000 animales en un mismo predio, cuestión que tiene a maltraer a los vecinos que deben soportar olores fétidos, ver animales muertos y ser testigos directos de un "feed lot". Periódicamente hasta el lugar que se conoce como "Plumas Verdes" llegan camiones de doble piso con cientos de pequeños vacunos, que se encierran en múltiples pisaderos a comer. La contaminación que este emprendimiento ejerce así como las condiciones de sanidad han sido denunciadas reiteradas veces y en el tema ha tomado incluso intervención con el paso de al menos los últimos 15 años, el Concejo Deliberante, la Justicia de Faltas, Veterinaria Municipal, el área de Saneamiento Ambiental de la comuna y la Secretaría de Política Ambiental. Pero todo parece volver sistemáticamente a fojas cero. Y hasta hay una "clausura definitiva" dictaminada.

La familia Petrolatti vive junto al predio de la firma Veraquel SA, que dice estar habilitada por SENASA. Sin embargo, las condiciones en que tienen a los animales son pésimas. Tiran la bosta y el lavado de los corrales, más los residuos que salen por misteriosas mangueras todo en el mismo campo, que tiene caída hacia un arroyo seco (cuando el arroyo tenía agua, ahora queda ahí) que atraviesa el Cuartel XII. Con la llegada del verano las moscas invaden todo en cercanías de esta explotación cárnica a corral. Al lugar llegan cientos y hasta miles de terneros que se engordan y unos pocos obreros a trabajar.

Estos vecinos nunca se quedaron de brazos cruzados y siempre reclamaron. La lucha la inició Jorge, el marido ya fallecido de Mabel, quien por estos días insiste con el reclamo junto a su hija Andrea. Es que la realidad indica que nada ha cambiado para mejor: "Nosotros hicimos de todo, y aquí hasta vinieron de la ciudad de La Plata. Cuando Selva era concejal vino he hizo cosas y cerró esto, pero cuando fue intendente lo abrió otra vez", marca la señora Mabel, quien recuerda la visita de un funcionario de medio ambiente a este emprendimiento desde la época del ex intendente Gioscio, pero siempre una misma persona, de apellido Suárez: "A esto Selva lo clausuró cuando estaba en el Concejo, pero cuando entró como intendente lo volvió a abrir. Aquí trabajan dos o tres personas, incluso cuando hay 7 mil vacas. Tienen comedores y misturan muchas cosas para que coman", dice y señala las vacas flacas y la montaña de bosta de gallina que le dan de comer. "Cuando vienen es impresionante, seguro les sale más caro el flete que el valor de los animales", apunta y recuerda que siempre se dijo que iban a hacer la planta de tratamiento y no han hecho nada. Además en el fondo del predio hay un foso donde llevaban los animales muertos, otras veces el animal queda tirado donde muere. "Venían los de la Municipalidad e iban a tomar wisky. Y nosotros tenemos que pagar incluso para hacer una denuncia. Siempre se burlaron de nosotros. Mi hija ha dado mucha pelea en esto. El que vino acá e hizo cerrar esto era alguien que trabajaba con Alberto Ballestrini (actual vicegobernador de la provincia) en la localidad de Lomas de Zamora. Pero esto volvió a abrir", agrega la señora.

Desde la Municipalidad se acercaron, tomaron incluso muestras del arroyo, cuando llevaba agua, pero nada pasó.

Cuando llegan los terneritos balan durante 3 días seguidos tras un precoz destete: "Le sacan la teta y el animal se desespera, algunos se mueren". Empiezan a hacer como una espuma. Los traen en camiones cerrados con doble piso.

"A veces traen vacas de otra raza, parecen del norte, pero no sabemos. Aquí vienen a vacunar, pero quizás vacunen a 50. Los alimentan con un silo que está a la intemperie y no sabemos si también les dan maíz o qué", según Mabel.

En ocasiones extrañamente el movimiento se detiene y todo es tranquilidad en la zona. Venden a todos los animales. Pero es una sensación momentánea, ya que las actividades de crianza y engorde se renuevan de manera permanente: "Hace poco estábamos contentos porque no había mas animales, pero estando los silos y los corrales vuelven", grafica la mujer, indicando que si bien por estos días habrá unos 500 animales, "ha habido 7 mil": "Aquí se les muere un animal y hasta que no está desecho, podrido, no lo sacan. Es la cosa más triste y más alevosa que puede haber".

Clausura dictaminada

Entre los predios de la zona corre un arroyo seco porque no llueve y porque luego de que fue dragado se extinguió su cauce. Así como el agua se fue, parece que también se han ido las palabras de la sentencia dictada por la Justicia de Faltas, que impuso la clausura definitiva, pero no se cumple.

Entre otras actuaciones en el año 2000 el por entonces intendente Julio Gioscio decretó con el número 902 en folios 66 y 67 del libro 33, rechazar el recurso de revocatoria presentado por entonces con respecto al rechazo que le había sido otorgado a la factibilidad solicitada para engorde a corral dado que no estaba permitido en la Ordenanza de Zonificación, y se marca además que el engorde pretendido es de ganado vacuno y no de cerdos. El emprendimiento está a nombre de Marcelo Moroni en el establecimiento del cuartel XII.

En febrero de 2001 se realiza por parte de veterinaria municipal una inspección ocular en el lugar y se constata la ausencia de animales de engorde a corral, en el marco de las actuaciones de los expedientes 2067, 2034 y 2032.

Y ya en el 2003 desde el Concejo atienden la requisitoria de los vecinos y les envían copia de la actuación del Tribunal de Faltas de la comuna, que establece una multa de 3.750 pesos para el titular de la firma por infringir a varias ordenanzas, entre ellas la de zonificación y la de feed lots, y la clausura como parte accesoria de la sentencia, "del establecimiento Veraquel SA, atento que el mismo se encuentra ubicado en zona no apta, y no cumple con las disposiciones previstas respecto a la presentación ante los órganos competentes de los estudios de impacto ambiental y vuelco de efluentes líquidos". Pero el establecimiento sigue funcionando, en 2009, más allá de lo dictaminado por Lucrecia de Morao y lo que los ediles avalaron como válido en 2003.

http://www.noticiasmercedinas.com/090827feedlot.htm

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