Es alta la incertidumbre en el inicio de la cosecha de ciruelas

En menos de una semana comienza la cosecha de ciruela para industria (desecado) y aún no están claros los precios pagados al productor ni los valores de exportación.
Esta incertidumbre es una secuela directa de la crisis que vive el mercado internacional, pero también porque al haber una producción importante, no se logran definir los puntos que darán inicio a la nueva temporada.

En cuestiones de ventas al exterior, “aún no se han definido muchos contratos”, explicó Alejandro Franchetti, un importante exportador de San Rafael.

Para él, el precio “tiende a la baja”, principalmente “por el problema de la crisis”, hecho que está generando una alta cautela en los compradores.

En otros años, agregó Franchetti, “a esta altura ya se había contratado la transacción de 100 contenedores por comprador”, pero en esta temporada los importadores “contratan sólo uno o dos contenedores y buscan renegociar de manera permanente”, explicó.

Por el lado de los productores, la situación no difiere mucho.

Según Orlando Kaiser, hay una gran cantidad de ciruelas este año, aunque “no es seguro que haya superproducción”. De todos modos, aún los precios no están todavía fijados, pero sin dudas “serán mucho más baratos que el año pasado”.

En 2008, los valores del kilo de ciruela para desecado rondaron entre $0,80 y $1,00, pero este año, algunas fuentes indicaron que oscilará entre $0,50 y $0,60.

“El negocio no será rentable para el productor”, afirmó Kaiser, quien no se atrevió a hablar de números, pero sí confirmó el escaso valor.

En realidad, la situación es similar a lo que ya se vivió con el damasco y el durazno. Y también es posiblemente que el problema resurja con la cosecha de uva.

En ese sentido, el Gobierno provincial ha dado muestras de querer contribuir de alguna manera con la escasa rentabilidad, pero tal vez no sea suficiente.

Para la ciruela desecada, una operatoria oficial es la llegada de fondos para contribuir con el secado de fruta.

“Esa es una ayuda para los pequeños productores, con el fin de que puedan lograr algo de rentabilidad, pero desde el punto de vista macro, no servirá mucho”, señaló Orlando Kaiser.

Según Franchetti, la sobreoferta incidirá en el descenso de los precios. “Muchos productores están ofreciendo sus frutas a la industria”, dijo, lo que no garantiza un buen precio.

Por el lado del comercio exterior, Brasil, el principal comprador, atraviesa en estos días un escenario recesivo, debido a su devaluación y como las ventas se hacen en dólares, muchas veces los compradores no alcanzan a cubrir los costos.

Eso provoca que posterguen las compras, perjudicando a los exportadores locales y generando pocas expectativas de mejoras para el futuro inmediato.

Si a eso se agrega que el mercado interno de la ciruela desecada es prácticamente irrelevante, el riesgo de que la producción se quede en las plantas es alto, pero nadie dice nada todavía. Habrá que esperar.

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