Alta Córdoba, una obra que ya pasa la década

La infructuosa construcción del desagüe de Alta Córdoba podría inspirar una rutina cómica, pero eso sí, los únicos que no se reirían serían los 37 mil vecinos cuyas calles y veredas dejarían de inundarse si existiera la obra.

La infructuosa construcción del desagüe de Alta Córdoba podría inspirar una rutina cómica, pero eso sí, los únicos que no se reirían serían los 37 mil vecinos cuyas calles y veredas dejarían de inundarse si existiera la obra.

La ejecución de ese conducto que va por Isabel La Católica largó en los años ‘90, durante la gestión de Rubén Martí, pero gran parte sigue inconclusa.

En 2009, protagonizó otro colmo: los trabajos que habían sido retomados fueron frenados por falta de fondos. Eso hizo que la contratista tapara con hormigón, antes de estrenarlos, 80 sumideros (bocas de tormenta) construidos, ya que faltaba hacer nada más y nada menos que el caño troncal al que llevan el agua y por el que ésta es conducida hasta llegar al río.

Precisamente en 2009, con la aplicación del revalúo de inmuebles, la previsión de la Intendencia fue que la sobretasa de desagües recaudaría 36 millones de pesos, la cifra más alta desde su creación.

Sobre eso, entró en vigencia el Fondo de Obra Pública (FOP) aprobado por el Concejo en 2008, que obliga a reservar para inversión en infraestructura parte de esos fondos.

Sin embargo, nada de eso evitó que lo recaudado por la sobretasa terminará "comido" por el gasto corriente del municipio, esclavo de la fórmula salarios + Crese + subsidios al transporte.

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