Alstom presiona para viajar en tranvía

El anuncio iba a ser el 17 de este mes, pero el Gobierno no está de acuerdo con el financiamiento. Hoy lo tiene adjudicado y lo opera aunque con un servicio limitado. La crisis frenó varios de sus proyectos ferroviarios, entre ellos, el tren bala.
Alstom, una de las líderes de la industria ferroviaria, presiona al Gobierno para que reflote obras pospuestas. De lo contrario, deslizó la posibilidad de irse del país. La crisis dejó sin fondos varios proyectos de la Secretaría de Transporte. La empresa francesa, que desplegó una infraestructura para proyectos multimillonarios como los trenes bala a Rosario y a Mar del Plata, está casi ociosa. Por eso, reclama una señal de la Rosada con el tranvía de Puerto Madero. Tiene la obra adjudicada pero sin el contrato de firmado. La fecha del anuncio era el Día de la Lealtad, el 17 de octubre, pero el Gobierno ahora quiere un financiamiento más barato. El mismo Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, es el principal escudero de uno de los grupos ferroviarios más grandes del mundo.

La Argentina dejó de ser la promesa de negocios para Alstom. Su proyecto insignia, el Tren de Alta Velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba, quedó en stand by a pesar del contrato firmado con el Gobierno el año pasado. "Hoy no es prioridad, hay tiempo, lo queremos pero sin ruido político", dijo una fuente oficial. Sólo para la elaboración de los pliegos y el plan de negocios, el consorcio que encabezó la firma francesa gastó 10 millones de euros. El otro proyecto de tren bala, a Mar del Plata, en el que está interesado, también está congelado hasta nuevo aviso.

Una de las grandes apuestas del grupo era el Tren de Alta Prestación Buenos Aires-Mendoza. La obra, presupuestada en 10.100 millones de pesos, fue pospuesta varias veces por falta de financiamiento. De la mano del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, Alstom puso fichas en Córdoba. Armó el Consorcio Internacional Metro Córdoba y presentó un proyecto de subte en la capital mediterránea con un costo estimado en 1.097,5 millones de dólares. La obra fue acusada por la oposición de negociado. El deterioro de las cuentas de la provincia y de la relación de la gobernación con la Nación, más la salida de Jaime hundieron el proyecto.

Para Rosario, Alstom también tiene planes presentados para una línea de subte y de tranvía que hoy no tienen fondos. Lo mismo afecta a la electrificación del San Martín y del Roca.

Hoy, lo único rescatable para la compañía gala es el tranvía de Puerto Madero. Lo tiene adjudicado –fue el único oferente–, lo opera, pero sin contrato.

El proyecto está pensado para unir Retiro con La Boca pero sólo corre entre las avenidas Córdoba e Independencia. Muy discretamente, la empresa le puso un ultimátum al Gobierno para la firma del contrato de la obra. Este medio de transporte no tiene mucho éxito y la empresa sabe que podría tener más pasajeros sólo si se extiende el recorrido. La fecha del anuncio iba a ser el 17 de octubre. Pero el Gobierno quiere mejor financiamiento. La propuesta de Alstom incluye un crédito del banco francés Natixis por 70 millones de dólares a un tasa del 17,5 por ciento anual. La Casa Rosada no quiere pagar más de 12 por ciento.

Alstom, sin obras en concreto, amenaza con irse del país donde emplea a 250 personas, según distintas fuentes. "Teníamos otras perspectivas para el país pero estamos a la espera", afirmó una fuente de la empresa. En el Gobierno no se asustaron y dicen que siguen negociando.

Lo único operativo de Alstom en la Argentina es el taller Los Hornos, en La Plata en el que invirtió 8 millones de pesos. Allí, sólo hace reparaciones de máquinas para Metrovías.

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