Alperovich pidió unidad a los concejales del PJ

El gobernador se reunió con la nueva mesa de autoridades del cuerpo y reclamó apoyo para el intendente Amaya. El edil Marcuzzi, aliado de Rolando "Tano" Alfaro (titular del Ente de Infraestructura Comunitaria), se definió como soldado de la causa: hará lo que pida el mandatario.
La reunión no duró más de media hora, pero sirvió para que el gobernador, José Alperovich, dejara bien en claro que no es momento de hacer estallar internas políticas en el bloque de concejales del oficialismo.

Al despacho oficial del mandatario ingresaron cinco concejales, entre los que estaba Teresa Felipe de Heredia. Ella se llevó la mayor reprimenda de boca del propio Alperovich. "Los planteos y las quejas se tienen que hacer puertas adentro -afirmó el gobernador Alperovich, según una alta fuente oficial-. No podemos darle de comer a la oposición", agregó sin más vueltas.

Esa reacción contra Teresa de Heredia surgió como consecuencia de su voto favorable para habilitar un pedido de interpelación al secretario de Gobierno de la Municipalidad de la capital, Walter Berarducci, que no prosperó. La idea de sentar al funcionario amayista en el recinto a fin de que rinda cuentas respecto de una contratación directa por casi $ 17.000 en obras en la Asistencia Pública había sido impulsada por el opositor José Costanzo (Partido Autónomo).

Además de Teresa de Heredia, también votaron a favor del tratamiento del proyecto los concejales Esteban Dumit y Luis Humberto Marcuzzi (oficialistas) y José Luis Avignone (UCR) y Claudio Viña (FR). Esta votación desencadenó una fuerte división entre los ediles del PJ, que se hizo evidente en la última sesión del miércoles, cuando se cambió la integración de la mesa de autoridades del cuerpo.

El desplazamiento de la vicepresidencia primera de Noemí Correa y la designación en su lugar de Eloy del Pino terminó en una votación dividida (15 contra tres).

Ayer, el gobernador en rueda de prensa, habló sobre el encuentro con la nueva mesa de conducción del Concejo Deliberante. "Me reuní con los concejales y les dije a los muchachos que la única manera de hacer política es que trabajemos fuerte y unidos para llegar a 2011", resaltó.

En ese contexto, Alperovich ratificó que los concejales deben apoyar la gestión del intendente, Domingo Amaya. "Tienen que apoyar fuertemente al intendente Amaya, porque la sociedad no quiere vernos pelear y hay que terminar una buena gestión", resaltó.

Asado y debate

Además, ese mensaje se hará extensivo a los 14 concejales oficialistas en una reunión que se realizará la semana próxima en la residencia particular del gobernador. Todavía no tiene fecha, pero se anunció que será un asado al que también se invitará al concejal Raúl Pellegrini (bloque unipersonal "Concertación Plural").

Del Pino, flamante vicepresidente primero del cuerpo, confirmó que el gobernador pretende reunir a todos los ediles. Precisó que después de ese encuentro se hará el acto protocolar de asunción de la nueva mesa de autoridades. En principio -dijo-, la ceremonia sería el jueves, en horario vespertino.

Respecto del pedido del mandatario, Del Pino avaló esa recomendación. "Tenemos que seguir trabajando juntos. Hay que seguir acompañando la gestión. No son tiempos críticos para manifestar disidencias, después llegará el momento para disputar los cargos electivos", afirmó Del Pino.

"Ellos (en referencia al trío vinculado a Rolando "Tano" Alfaro, titular del Ente de Infraestructura Comunitaria) han adelantando mucho los tiempos -advirtió-. Ya llegará el tiempo de la política electoral", precisó.

"Somos soldados"

Desde el grupo que votó en contra de la decisión mayoritaria del bloque, Marcuzzi anunció que asistirán a la reunión con el gobernador, prevista para la próxima semana. Ayer, al ser consultado por LA GACETA Marcuzzi dijo que los pedidos del gobernador son órdenes. "Lo que diga el gobernador se hace. Somos soldados de la causa. Eso que quede claro: somos soldados de la causa", insistió.

Las palabras de Marcuzzi preanuncian que los ediles buscarán reencauzar las relaciones internas en la bancada. Esto implica que al momento de elegir al nuevo titular del bloque no se profundice el quiebre. José Franco, por su parte, exhortó a sus pares a bajar los decibeles. "Hay que serenar los espíritus para luego tomar decisiones", aseveró.

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