Alperovich paseó con Amaya y Gerónimo

"Viene Amaya". Alguien tiró la frase, y esta se dispersó entre los periodistas que aguardaban la presencia del gobernador, José Alperovich. En sí, el hecho no hubiese implicado mayor interés que el de otras visitas a obras que suele realizar el intendente de la Capital, Domingo Amaya, junto al mandatario. Pero en esta ocasión, Alperovich estaría acompañado por el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, un adelantado en anotarse en la interna por el sillón del municipio de la capital, y fuerte crítico de la gestión amayista.
El motivo del encuentro era la pavimentación de nueve cuadras en el barrio Mataderos (Villa 9 de Julio), una zona de influencia de Vargas Aignasse. Lo normal, en este tipo de obras, es que los intendentes se muestren junto al mandatario, ya que el Programa Provincial de Infraestructura Vial, mediante el que se realizó esta obra, se ejecuta en forma conjunta entre la Provincia y los municipios.

Sin embargo, aparentemente la participación de Amaya no habría estado prevista hasta los últimos minutos del jueves. Acaso por este motivo, la esquina de la avenida Martín Berho y Capitán Miguel Salas y Valdez no haya mostrado militantes identificados con los colores de la intendencia o con las banderas que rezan "Viva la Ciudad".

Identidad colorida

Había decenas de vecinos, que con remeras o pecheras naranjas que decían NEP (Nueva Era Peronista, consigna de Vargas Aignasse) le aportaban color al gris del asfalto. Otros rumores daban cuenta de que la ausencia de amayistas respondía a un pedido expreso, para evitar cruces, en atención a que estos suelen llegar en gran número. Incluso, se habría pedido que se descuelgue una bandera que saludaba al intendente.

Los comentarios crecían a medida que se acercaba la hora en que suele arribar la combi que traslada al mandatario. De hecho, las elucubraciones sobre el comportamiento que mostrarían el intendente y el diputado superaban las quejas por el agobiante calor.

"Ya llegan", dijo un periodista. La combi estacionó frente a la "naranjada" que vivaba al gobernador. Descendió Alperovich; luego, Vargas Aignasse; y, tras de este, Amaya. Las filmadoras y cámaras de foto no perdían detalles. Y el gobernador, en una actitud que rozó la picardía, cedió un extremo de la cinta al diputado y el otro a Amaya, y los invitó a que deshagan el nudo y dejen inaugurado el pavimento.

Todos unidos

¿De qué manera debe interpretarse que usted se muestre junto al intendente y junto a un dirigente que manifestó su intención de ocupar ese cargo en 2011?, preguntó LA GACETA. "Es un gran gesto de poder trabajar todos, en conjunto, para solucionar el problema de la gente. Es lo que busco yo, como gobernador; que no nos peleemos, porque a la gente no le interesa para nada la pelea entre los dirigentes, lo que busca es que sigamos haciendo cosas. Hay que priorizar la gestión", respondió Alperovich.

En consonancia opinaron Amaya y Vargas Aignasse. "No es tiempo de pensar en enfrentamientos políticos. Creo que los vecinos no están pensando en las rencillas políticas; ellos quieren que uno les dé soluciones", dijo el intendente. "La realidad es que, en este momento, tenemos que trabajar fuerte pensando en el día a día. Ya llegará el momento de las decisiones políticas", advirtió Vargas Aignasse.

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