Alperovich no habla de aspiraciones nacionales.

"En mi cabeza está cambiar la vida de la gente".
El gobernador, José Alperovich, inspeccionaba la primera de las casas donde se habían realizado arreglos habitacionales, en el barrio San Francisco. En la puerta, en medio de un gran número de vecinos, sobresalía un nene con un barbijo y con un pañuelo blanco en la cabeza. El y su mamá esperaban al mandatario en la puerta. Este saludó a ambos con un beso y se dirigió a la señora: "¿qué necesita?". Ella agradeció las atenciones que afirmó haber recibido e hizo su pedido al oído del gobernador.

Luego de escucharla, Alperovich llamó al titular del ente de Infraestructura Comunitaria, Rolando Alfaro: "Tano, cuando nos vayamos, andá a la casa de ella y tomá nota". El nene, de nombre Franco, tiene leucemia linfocítica aguda (LLA). Duerme en la misma pieza que un hermanito e, incluso, comparten el colchón. Según contó la mamá, los médicos le aconsejaron que tenga su propio colchón y ropa de cama.

Alperovich ingresó a las casas de la zona y conversó animadamente con los vecinos. "Entramos casa por casa; cuando uno entra a esta zona tan humilde, yo lo único que pido a Dios es que me dé fuerza y que me ayude para poder cumplir con esta gente (sic)", manifestó.

Ante una pregunta de la prensa, Alperovich descartó de plano amparar una ambición presidencial. "Yo lo que quiero es haber pasado como gobernador y haber ayudado a cambiar la vida de la gente, por lo menos haber ayudado; eso es lo que está en mi cabeza", puntualizó. En ese sentido, el mandatario provincial agregó: "cuando uno recorre acá y ve esto, la verdad que tenés que pensar fuertemente en darle soluciones a esta gente. Aparte, cuando vos tenés la cabeza en 10 cosas no hacés nada.?Siempre tenés que tener un objetivo claro y para qué estás, para qué la gente a vos te eligió y para qué estás como gobernador" (sic).

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