Alperovich confía en darle nueve votos a Cristina

El gobernador está convencido de que los siete diputados y los dos senadores oficialistas acompañarán todos los proyectos del kirchnerismo.
La Nación pretende alinear a los mandatarios provinciales a su proyecto y ofrece más obras públicas. En ese contexto aparece el debate por el Fondo del Bicentenario, que en otros distritos amenaza con generar "divorcios políticos" entre gobernadores y legisladores nacionales que integraron una misma lista.

Esta estrategia pareciera estar dando buenos resultados, ya que unos 20 gobernadores -incluso, algunos no peronistas, como la de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos (ARI)- ya manifestaron su adhesión al uso de las reservas del Banco Central.

Sin embargo, el aval de los mandatarios no necesariamente se traduciría en votos positivos en el Congreso. Tal es el caso de Corrientes y de Neuquén. Mientras que los gobernadores, Ricardo Colombi y Jorge Sapag, respectivamente, dieron el visto bueno al proyecto, algunos parlamentarios de esas provincias mostraron dudas o directamente dijeron que votarán en contra. En Corrientes, el senador Eugenio "Nito" Artaza y el diputado Lucio Aspiazú, aunque integraron la lista de Colombi, adelantaron que se opondrán al proyecto. En Neuquén, el senador Horacio Lores (integrante, junto con Sapag, del Movimiento Popular Neuquino) ya objetó el Fondo del Bicentenario.

LA GACETA le preguntó al gobernador, José Alperovich, si considera que en Tucumán podría ocurrir algo similar. "No, yo no creo; creo que todos van a votar a favor", respondió, tras supervisar obras de cloacas en Yerba Buena, realizadas por cooperativas del plan "Argentina trabaja". El oficialismo local cuenta con siete bancas en Diputados (Susana Díaz, Stella Maris Córdoba, Germán Alfaro, Gerónimo Vargas Aignasse, Miriam Gallardo, Juan Salim y Alfredo Dato), y con dos en el Senado (Beatriz Rojkés y Sergio Mansilla). La oposición, en tanto, está representada por Norah Castaldo y por Juan Casañas (Diputados) y por José Manuel Cano (Senado).

La duda se fundamenta en los rumores que circularon en los medios nacionales, respecto de que Mansilla no se sumaría al bloque del Frente para la Victoria en la Cámara Alta. Pero Alperovich, a su regreso de vacaciones hace una semana, negó que vaya a suceder esto y ratificó al ex presidente subrogante de la Legislatura dentro del kirchnerismo.

Otro hecho que abre suspicacias es el cortocircuito que se dio en octubre entre el mandatario y el diputado Alfaro. El ex secretario de Gobierno municipal pronunció severos cuestionamientos políticos contra el alperovichismo, al que vinculó con el bussismo. A raíz de este cruce, tres funcionarios alfaristas fueron desplazados de la capital.

También se le preguntó si se había reunido o tenía pensado reunirse con los diputados y senadores tucumanos. "No, no. Porque no se sabe si se va a tratar en las dos Cámaras o en una sola. Como es un decreto, tiene que ser aprobada por una de las dos Cámaras; entonces, primero habría que ver si se lo trata y, (luego), si va a ser en Diputados o en Senadores", respondió. Además, se mostró despreocupado respecto de un posible traspié de la iniciativa. "Estamos en democracia, se puede ganar o se puede perder. Esto es común; no pasa absolutamente nada; si se pierde, se pierde", sentenció.

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