Alperovich buscará un tercer mandato

Alperovich buscará un tercer mandato
Alienta otra reforma de la Constitución
Con el argumento de que se debe mejorar el funcionamiento del Consejo de la Magistratura local, el gobernador justicialista de Tucumán, José Alperovich, quiere iniciar un proceso de reforma constitucional que le permita competir por un tercer mandato consecutivo al frente de la provincia. La actual Constitución no le concede esa posibilidad de manera explícita.

El gobernador, alineado con el kirchnerismo, ya ha dado a conocer sus planes a su círculo más íntimo, dijeron a La Nacion fuentes del gobierno tucumano. Así, Alperovich reformaría por segunda vez en menos de tres años la carta magna provincial, ya modificada en 2006. Hoy, la Constitución le permite al gobernador ser reelegido por un período consecutivo, pero sus seguidores interpretan que no se debe empezar a contar desde 2003, cuando asumió Alperovich, sino a partir de su segunda asunción, en 2007. Por esa razón, buscará despejar las dudas sobre la posibilidad de postularse nuevamente en 2011 con una reforma constitucional.

Ya en 2006 varios gobernadores, entre ellos Carlos Rovira (Misiones), intentaron modificar sus constituciones para obtener la reelección indefinida, con el apoyo del entonces presidente Néstor Kirchner. Pero todo quedó congelado tras la derrota en la elección constituyente del experimento misionero.

Ahora la historia puede repetirse en Tucumán, una provincia con una profunda crisis en el Poder Judicial, con más del 25 por ciento de sus cargos vacantes por una batalla legal entre Alperovich y el Colegio de Abogados, que acusa al gobernador de pretender elegir a dedo a los jueces.

El conflicto derivaría en una nueva reforma constitucional provincial para conformar un Consejo de la Magistratura aceptable -con representación equilibrada de los estamentos político, académico, y de abogados-, pero que también serviría para aclarar que Alperovich podrá postularse para una tercer mandato.

"Vamos a tener que volver a reformar la Constitución con un nuevo Consejo de la Magistratura y para reafirmar la posibilidad de la reelección del gobernador", admiten colaboradores de Alperovich.

Esta no sería la primera reforma constitucional que impulsa el mandatario tucumano, propietario de una de las principales concesionarias de automóviles de San Miguel, que entró en la política en el radicalismo y que se convirtió al peronismo con entusiasmo.

En 2006, impulsó una reforma de la Carta Magna, proceso en el que se estableció un nuevo Consejo de la Magistratura superador del instaurado por decreto en 1991. Pero el Poder Ejecutivo se reservó la facultad de organizarlo por decreto, lo que le dio a Alperovich un cheque en blanco para armarlo a su gusto. Y así lo hizo: decretó que el organismo sería de seis miembros, de los cuales cuatro pertenecen al estamento político, en una provincia donde el oficialismo controla 44 de las 49 bancas de la Legislatura.

Ante una oposición desarticulada y con poco peso legislativo, la principal reacción provino del Colegio de Abogados de Tucumán, que impugnó ante la Justicia las facultades del gobernador sobre el Consejo de la Magistratura. Tanto la Cámara en lo Contencioso Administrativo y la Corte provinciales les dieron la razón a los profesionales, al establecer que los miembros del organismo debían elegirse por concurso de antecedentes. No obstante, dejó en pie al jurado de enjuiciamiento, con mayoría política peronista.

Ante este conflicto, en el gobierno tucumano comenzaron a analizar una salida política, y no jurídica, al asunto. Para cubrir esas vacantes, la legislatura dominada por el oficialismo, aprobó una ley de emergencia que permitió al Poder Ejecutivo elegir a los candidatos a jueces interinos de una lista en la que se anotaría el que quisiera. Sólo debían informar cuándo se habían recibido de abogados y con qué calificación. No había concurso ni examen alguno.

Temor de los abogados

Cuando el asunto ya era un escándalo político, el Colegio de Abogados de Tucumán y el Colegio de Abogados del Sur, que agrupa a los letrados de Concepción, interpusieron sendos recursos y, de esta manera, lograron frenar la ley.

La oposición teme que durante este mes, el gobierno intente, mediante un recurso de per saltum que la Corte tucumana reactive la ley. "Esa es la estrategia del gobierno", dijo el legislador radical José Cano a LA NACION. "Si lo hace sería una un caos para las instituciones en Tucumán", afirmó el secretario del Colegio de Abogados, José Contrera.

Alperovich, en Tucumán, negó esa posibilidad: "No está previsto plantear absolutamente nada. Si la Justicia dice que no hay apuro, listo, que lo resuelva la Justicia".

El gobernador, según uno de sus funcionarios de extrema confianza, pretende "completar el Poder Judicial y romper la corporación de abogados en la que dos o tres estudios controlan los negocios con la Justicia".

La oposición, en cambio, sostiene que Alperovich pretende completar su hegemonía sobre el único de los poderes del Estado que le es díscolo, para moldearlo a su antojo. Y de paso, asegurarse la posibilidad de aspirar a un tercer mandato.

Claves

* Una crisis institucional. La provincia de Tucumán vive una fuerte crisis institucional desde que el gobernador José Alperovich asumió, por decreto, la potestad de organizar la integración del Consejo de la Magistratura, estableciendo que cuatro de sus seis integrantes respondan al estamento político.

* Duelo con los abogados. Esto provocó la reacción del Colegio de Abogados de Tucumán, que objetó ante la Justicia provincial esas facultades. El recurso fue aceptado y se estableció que los jueces deben designarse por concurso de antecedentes.

* El atajo. Entonces, Alperovich logró que el Parlamento, con amplia mayoría oficialista, dictara una ley de emergencia judicial para poder designar magistrados.

* Otra vez a la Justicia. Ante este nuevo avance sobre el Poder Judicial, el Colegio de Abogados volvió a apelar a la Justicia. El caso está en manos de un tribunal de segunda instancia, pero los profesionales temen que Alperovich apele a un per sáltum para que se exprese la Corte provincial.

* La excusa perfecta. Ahora, con el argumento de reformular el Consejo de la Magistratura, Alperovich apuesta a convocar una nueva reforma constitucional que, de paso, le permita postularse a un tercer mandato en 2011.

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