"Alperovich se alejó de la gente"

Federico Masso, candidato a senador por el Movimiento Libres del Sur. El ex secretario de Emergencias Sociales reivindicó al MLS como el único sector que criticaba a Alperovich desde un cargo
PROFESION: imprentero (tiene una empresa junto con Romano).

HOBBY: ver y practicar fútbol.

EDAD: 42 años.

FAMILIA: con Ester Sharif tiene cinco hijos (entre 26 y 8 años) y dos nietas.

"Si no hay una masa crítica para corregir errores, se termina en el autoritarismo que se manifiesta ahora en el Gobierno, con crisis de institucionalidad y soberbia. Eramos los únicos que planteábamos un cuestionamiento positivo, porque siempre marcamos nuestra independencia política dentro de un gabinete heterogéneo; cuando José Alperovich se alejó de la gente con un alineamiento obsecuente con el kirchnerismo, no vimos salida y nos fuimos".

Federico Masso es contundente. Sus frases son secas, precisas, firmes, sostenidas desde una ideología que resume en darles soluciones concretas a los sectores más olvidados de la sociedad. Su militancia en ese sector como cabeza del Movimiento Libres del Sur (MLS) fue clave para ocupar la Secretaría de Atención a las Urgencias Climáticas y Emergencias Sociales, donde llegó a manejar $ 72 millones desde 2003 y a la cual renunció a principios de año.

En el cargo conoció desde las entrañas la forma de hacer política del oficialismo, que ahora repudia. "Veíamos como positivas las acciones claras del alperovichismo en su relación con la gente, en su gestión para generar obras públicas, desarrollo social y salud, con infraestructura para atender las necesidades básicas. Pero siempre cuestionamos la distribución de esas obras y de los planes sociales; tuvimos diferencias con muchos funcionarios, soportamos internas, nos peleamos en la crisis del campo y con el aumento de las tarifas, que fue lo último de una serie de hechos", señala.

El ex funcionario remarca, insistentemente, que nunca fue cuestionado ni está sospechado pese a la gran masa de dinero que manejó. Disfruta al señalar que, al día siguiente de renunciar, fue al Tribunal de Cuentas para que lo investiguen y que no se le abrió ningún expediente. "Mostramos trabajo, vocación de servicio, honestidad y rendición de cuentas con papeles. Somos los únicos que no volvimos al Poder Ejecutivo como asesores; no nos cooptaron. La cuestión no es ocupar un espacio de poder sólo por mantenerlo, sino para dar un mensaje a la sociedad. Otros recurren a cualquier artimañan para abrazarse a un sillón o para tener fueros, porque le temen a la investigación penal", afirma.

"El Gobierno les quiere arrebatar espacios a quienes son los más indicados para seleccionar los jueces y deben ser parte de un organismo democrático -dice respecto del conflicto con el Colegio de Abogados por el Consejo Asesor de la Magistratura-. Si le diesen la posibilidad de armar el fuero penal, ya estaría terminado el problema".

Masso recuerda que visitó barrios con grandes mejoras, pero donde aún dormían personas en el suelo. "Estaban olvidados porque no eran amigos del puntero de la zona, cuando es obligación del Estado mejorar las condiciones de vida. Aún hay 410.000 tucumanos que viven en la pobreza y en la indigencia. Los llamamos a que reciban dádivas, pero a que voten con libertad en el cuarto oscuro, porque hay que recuperar la participación popular", agrega. Repudia la militancia rentada y precisa el año en que comenzó a ocurrir esa práctica: "el quiebre fue en el 87, cuando el radicalismo tomó decisiones políticas referidas al proyecto económico y se divorció de la juventud; luego, el peronismo comenzó su carrera hacia la Presidencia y Carlos Menem profundizó el proceso neoliberal".

El dirigente calcula que gastará $ 250.000 en la campaña proselitista y asevera que es mucho menos que otros partidos por el compromiso y el trabajo gratuito de sus simpatizantes. "Los recursos los obtenemos de aportes de los compañeros, que nos dan servicios o consiguen préstamos para obtener dinero. También de distintas actividades, del MLS nacional y del aporte del 40% que hicimos por mes de los sueldos que cobrábamos en la función pública con Héctor Romano. Lo que al Estado le sale $ 10, a nosotros $ 1. Las promotoras son compañeras que las pusimos pitucas para repartir volantes", ejemplifica.

Decepción y esperanza

En algún momento del armado electoral, el MLS iba a ser la pata de izquierda de Unión PRO-Federal. Masso mantuvo numerosas reuniones con Fernando Juri, pero finalmente no se consumó su incorporación al frente. "No había una vocación real de crear las bases programáticas para un acuerdo que vaya más allá del 28. Nosotros queremos democratizar la participación social, mientras que el poder tradicional no, le tiene miedo a la gente organizada. En Casa de Gobierno sentían un bombo y salían corriendo todos, les producía una inestabilidad enorme", asegura.

El tránsito político realizado desde el 83, cuando comenzó su militancia, no lo agotó. "Es necesario cambiar y se puede cambiar. Hay que tener esperanza; somos la nueva oposición y pedimos la misma oportunidad que les dieron a otros", finaliza.

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