Alonso: “Jure debe hacer una tremenda reducción del gasto”

El ex diputado dijo que la alianza con el intendente está firme pero pidió reconocimiento para Terzo: “La decisión del revalúo fue de Jure”. Agregó que, para poder funcionar, tendrán que achicarse los egresos
Gumersindo Alonso dice que la alianza con el gobierno de Juan Jure está sólida, que no se basa en los cargos sino en una concepción de gobierno. Asegura que la salida de Marcelo Terzo, un hombre de su equipo, de la secretaría de Economía es una posibilidad cierta y comprensible por el desgaste que ha sufrido después del revalúo inmobiliario que provocó un fuerte rechazo en la ciudad.

El principal referente del Frente Nuevo, en un diálogo con PUNTAL, apoyó la marcha de la gestión Jure aunque puntualizó que le tocó gobernar en una época “muy difícil”. Adelantó que, para que la Municipalidad funcione, el intendente deberá aplicar una “tremenda reducción del gasto”. Recién entonces, cuando lo haga, la gente comprenderá, según Alonso, la orientación general que tiene el gobierno.

-La gestión de Juan Jure ha pagado un alto costo político por el revalúo. Las mayores críticas apuntaron a Marcelo Terzo, secretario de Economía, tanto que será separado del área ¿Corre riesgo la alianza de poder en ese marco?

-A veces hay una disociación entre lo que surge a la consideración pública con lo que resulta ser en la realidad. No ha habido ni hay ningún tipo de dificultades en el frente que integramos con el radicalismo y el socialismo. No ha habido ni hay posiciones irreductibles entre Jure y nosotros. Hay responsabilidades de gobierno -y la principal la tiene el intendente- que imponen tomar decisiones que no sólo no son simpáticas sino que son absolutamente antipáticas. Pero está el deber ineludible de tomarlas. Que un funcionario, en un rol determinado, cumpliendo las instrucciones expresas del intendente, proponga un presupuesto que lo conoció el Ejecutivo en plenario, que lo autorizó el intendente, que fue al Concejo Deliberante, que fue discutido entre los bloques durante dos meses, que se analizó en comisiones, tiene que ver con la decisión de un gobierno. En esa ley se incluyen sus exigencias y sus obligaciones ineludibles, que tiene que ver con pagar los salarios, afrontar sus insumos y darle respuesta al requerimiento social que, en épocas complicadas, se acrecienta. Eso obliga, inexorablemente, a exigir un sacrificio mayor a la comunidad.

-¿Cree que es injusto personalizar en Terzo la antipatía y el rechazo que generaron las medidas impositivas?

-Sin ninguna duda. Esto no es una decisión de un funcionario. Sería como si mañana, una polémica por una obra pública pudiera ser atribuida exclusivamente al secretario del área.

-¿Usted dice que fue una decisión pensada y avalada por el intendente?

-Sin duda, absolutamente. Se cumplieron las instrucciones de la máxima autoridad. El propio intendente lo dijo: públicamente manifestó que conoce las dificultades que el revalúo generó pero que no es un demagogo. Dejó claro que debe asumir su responsabilidad como intendente y advirtió que la realidad le impone, aunque sea criticado, tomar las medidas que tomó. A nadie la gusta recibir críticas; lo que no es justo es circunscribirlo a quien es responsable de un área, más allá de que su responsabilidad.

-¿Cómo toma la interpretación de que el difícil momento financiero del Municipio y el propio revalúo le generaron al secretario de Economía un desgaste tal que hace difícil que pueda continuar en el cargo?

-Hay que comprender la realidad: acá no sólo hay que hacer un ajuste en el ingreso; fundamentalmente, hay que hacer un ajuste en el egreso y creo que hay cabal comprensión en el gobierno de que hay que hacer el ajuste y va a ser de magnitud. En esto se está trabajando, en un fuerte ajuste en los gastos. Es una medida impostergable e imprescindible. Planteado eso, podría el actual secretario de Economía tener el tiempo para demostrar la imperiosa necesidad que había de tomar algunas medidas antipáticas que generaron rechazo pero que deberán complementarse con otras medidas que permitirán comprender la racionalidad de lo que se está haciendo. Puede ser que disponga de algún tiempo más para demostrar por qué se hizo lo que se hizo. Otra alternativa puede ser que alguien ocupe su lugar por un desgaste que está asumido. Más allá de que no sea el responsable personal, es el que ha sufrido el desgaste. Es el ejecutor de las decisiones y es el que tiene la observación inmediata de los ciudadanos. Sin duda sufrió un deterioro. Entonces, puede ocurrir que el intendente defina designar a otra persona. Debe quedar en claro que quien designa a sus colaboradores y quien los reemplaza es el intendente municipal. En nuestros diálogos podrá haber intercambios de opiniones, que son cordiales, pero la decisión la toma el intendente.

-¿No puede resquebrajarse el frente de gobierno?

-De ninguna manera. El frente tiene un sustento principal, que es la bandera de la honestidad y la transparencia. Si hubiera un hecho comprobado de que nos apartamos de ese precepto, al segundo dejaríamos de formar parte del gobierno. El segundo límite es el respeto que, entiendo, merece nuestro espacio político y quienes lo integran. El respeto no tiene que ver con un cargo sino con la valoración debida del rol que desempeñó una persona en un momento determinado. Esos son nuestros límites en lo que hace al frente.

-¿Coincide con el rumbo que ha tomado el gobierno de Jure?

-Le ha tocado un momento muy difícil. Hay una desaceleración de la economía que genera preocupación en el empresariado, que lo hace ser más cauto a la hora de invertir. Ha habido también una importante reducción de la coparticipación. Con un gran costo político y un pedido de sacrificio muy fuerte a la comunidad, el intendente procura incrementar los ingresos. Pero no se debe pensar que con esto se van a poder hacer muchas cosas para adelante. Es para poder funcionar con lo elemental. Lo que sí creo es que, además, deberá haber la equivalencia de una drástica, fuertísima y tremenda reducción del gasto. Debe ser tremenda. Por supuesto, no se pueden aplicar recortes donde no se pueden hacer. Pero debe ser fuertísima, terminante la reducción del gasto. Esto hará que se dependa totalmente de algún recurso nacional y provincial para hacer obra pública. Pero un gobierno no es sólo obra pública, es mucho más. Acomodadas muchas de estas cosas, creo que vamos a hacer un excelente gobierno. Hay una necesidad del intendente de incrementar los ingresos y reducir fuertemente los gastos. Esta es la necesidad imperiosa. Y hay que comprender una situación política: si había un gobierno con un número de secretarías que se consideraba conveniente, bueno hay una realidad económica que obliga a reacomodar eso porque no hay otra forma de funcionar.

“Tengo la aspiración de ser candidato en octubre”

Lo dijo sin vueltas: quiere volver al Congreso Nacional. Gumersindo Alonso aspira a estar en la lista que el Frente Cívico y Social llevará para las elecciones de octubre, esté o no el radicalismo como aliado.

Apuntó que el Frente Nuevo no necesita acordar con el radicalismo para ganar la elección, que busca un pacto por su vocación frentista pero que, hoy, Luis Juez y sus dirigentes ganarían, ellos solos, por más de 20 puntos de diferencia.

-Ya se están acomodando las fichas de cara a octubre. ¿El Frente Nuevo sólo puede conseguir un triunfo si va en alianza con el radicalismo?

-Nosotros ratificamos el concepto frentista que tenemos. Hoy, nuestra actitud se sintetiza en la carta que el Partido Nuevo le envió a las autoridades del radicalismo. Es la propuesta para discutir y dialogar sobre la realidad nacional y la provincial y, va de suyo, que es un punto de partida para constituir un frente. Tenemos la voluntad de construir el frente más sólido, más amplio y sustancioso que esté a nuestro alcance porque entendemos que la elección de octubre marca algo importante en Córdoba: es el paso inicial para 2011. Pero, además, la elección de 2009 trasciende a Córdoba porque va a definir la conformación de la futura Cámara de Diputados y de Senadores de la Nación. Y la única forma de modificar situaciones en democracia es a través de la participación ciudadana. Queremos lograr la mayor cantidad de legisladores para aportar un esquema que tiene una visión diferente a la que tiene el Gobierno nacional, una concepción distinta de la política y la gestión.

-¿Atentaría contra las posibilidades elctorales de la oposición que la UCR no acepte ir en alianza?

-En 2007 expresé que la elección provincial sería cabeza a cabeza, que habría que contar voto a voto. Así como en ese entonces pronosticábamos eso, me hago cargo de lo que voy a decir: si las elecciones fueran hoy, nosotros solos, sin ningún acompañamiento de otro partido político, ganaríamos por más de 20 puntos en la provincia. Esa es la diferencia que existe hoy. Puede ampliarse o reducirse: vamos a hacer lo necesario para que se amplíe. No vislumbramos ninguna posibilidad de que esto pueda modificarse porque los cordobeses, mayoritariamente, tomaron una decisión: reivindicar a quien fue el destinario principal de la injusticia que se cometió el 2 de septiembre de 2007.

-¿No van a incidir también aspectos nacionales en el resultado que podría darse en las eleccions, como por ejemplo el conflicto con el campo?

-Sin duda que influyen, pero, de cualquier manera, la representación del kirchnerismo siempre fue magra en Córdoba. Nuestra convicción de convocar a otras expresiones políticas y al radicalismo, como reconocimiento de una fuerza centenaria, tiene que ver con comprender que lo que viene nos obliga a todos a estar por encima de las parcialidades. Este es nuestro enfoque y no somos irrespetuosos de una decisión en contrario que podría tomar otra fuerza política.

-¿Le ponen un plazo a la UCR?

-No, pero cometimos un error en 2007 que no vamos a volver a cometer ahora. Entonces lograr un entendimiento integral con la UCR, que no fue así. Pasó mucho tiempo y, esperando la definición, por respeto, no actuamos en municipios y comunas porque había dirigentes radicales prestigiosos. No queríamos generarle dificultades a un posible aliado. Hoy hay una definición clara: desde el 3 de septiembre de 2007 venimos trabajando para que no haya un solo pueblo de Córdoba donde no tengamos nuestra representación política.

-Usted aspira a ser candidato en octubre?

-Te doy una respuesta muy sincera. La única definición nuestra es Luis Juez. El único candidato que ya está decidido es Luis. Pero, si el espacio político que integramos considera que puedo ser útil siendo candidato, no tengo inconveniente en serlo. Pero no sería sincero si no dijera que tengo también la aspiración de serlo. Si el espacio coincide con mi aspiración, bienvenido sea. Si el espacio considera lo contrario, lo sabré aceptar. Además, sin duda, el sur necesita un representante.

Comentá la nota