Alonso: “A los cruceros hay que cambiarlos de escala”

Alonso: “A los cruceros hay que cambiarlos de escala”

Ricardo Alonso, exgerente del Consorcio, analiza el fracaso de Mar del Plata como destino de naves de lujo a cuatro años de estar lista la Terminal de Cruceros. Habló con la seguridad propia de los que tienen un listado amplio de profecías cumplidas.

El exgerente General del Consorcio Portuario y actual secretario de Relaciones Institucionales de APDFA trazó un panorama de la realidad de Mar del Plata como destino de cruceros, justo en tiempos en que se cumplen cuatro años desde que la Terminal de la Escollera Norte se finalizó. En este lapso las naves de lujo brillaron por su ausencia.

El especialista en temas portuarios analiza el fracaso de la gestión del gobernador Daniel Scioli y fundamentalmentedel Intendente Gustavo Pulti por las decisiones mal tomadas en el anhelo de transformar a este puerto en el primero de Buenos Aires en recibir cruceros y en ser destino de turismo internacional, luego de gastar 36 millones de pesos para construir un edificio sin uso.

“Más allá de que falta profundidad en el muelle de amarre, fracasamos porque Mar del Plata no supo desarrollar nada interesante que ofrecer al pasajero de los grandes cruceros”, dice Alonso sin levantar la voz pero abriendo más los ojos para darle énfasis a sus palabras.

“O no ha sabido interpretar los requerimientos o deseos del turismo, como sí lo han hecho otras ciudades: Tierra del Fuego con el Faro del Fin delMundo, las ballenas en Puerto Madryn, o comer asado y bailar tango en Buenos Aires. Los restaurantes de cocina internacional están abordo delpropio crucero, como así también los casinos y las discos. Las playas están en el Caribe…”, dice el exedil por el Frente para la Victoria, entre 2005 y 2009.

Alonso fue uno de los pocos que vaticinó el fracaso de la Draga Mendoza para liberar a Mar del Plata del banco de arena que ya había borrado el canal principal y obligaba a dibujar una vía alternativa que ni siquiera pudo ser mantenida, debido a lo cual los portacontenedores no vinieron durante cuatro años. Mientras la draga hacía que dragaba, varios cruceros cancelaron el ingreso por falta de garantías para atravesar el canal de acceso.

“Pueden venir cruceros pero de otra escala, más pequeños y con otro público. Es necesario volver al plan propuesto originalmente por distintos operadores turísticos internacionales. Las propuestas faraónicas estaban condenadas al fracaso”, dice Alonso. “Hubo promesas que no se cumplieron y cuesta recuperar la confianza de las navieras, que deciden sus rutas con dos o tres años de anticipación”.

¿Qué puede ofrecer Mar del Plata para captar la atención de las navieras?

Primero que nada recuperar la credibilidad. Es imprescindible para convencer a los operadores y armadores. En realidad los cruceros no deben ser el objetivo de una gestión. Es solo un complemento de servicios que puede prestar una Terminal Portuaria enclavada en una ciudad como Mardel Plata. La visita de un crucero de 250 metros de eslora por 8 horas amarrado en nuestro puerto no modifica sustancialmente la ecuación económica de la Terminal Portuaria ni de la ciudad. Pero que un crucero de 120 o 130 metros esté amarrado durante 48 horas a la espera del Clásico Boca-River, o de un recital de un artista internacional, sí puede ser interesante.

En su momento también te opusiste a la relocalización en la Escollera Norte de los boliches que estaban en Alem. ¿No creés indispensable también tener mayor injerencia sobre esa área?

Se debe gestionar ante el Gobierno Provincial la disolución delConsorcio Escollera Norte y transferir su gestión al ámbito del Consorcio Portuario. No solo se convertirá en una fuente de recaudación con la operatoria de buques que saturan los espacios de atraque, sino que desahoga a los muelles operativos interiores del puerto y en la época de menor movimiento utilizar la Terminal de Cruceros como centro de convenciones o de eventos aprovechando su espacio y ubicación durante todo el año. Solo hace falta tomar una decisión política con un fuerte sustento técnico. Esto fue lo que faltó en los últimos ocho años.

En el colmo de las paradojas, a mitad de año se hizo una convención internacional de cruceros dentro de la Terminal sin cruceros. ¿Hay mercado para eso?

Claro que sí. Hay aproximadamente veinticinco, treinta eventos de actividades portuarias que se realizan en distintos puntos del país y el exterior. Estos eventos pueden ser captados por la ciudad. Se debe generar dentro de la estructura administrativa del Consorcio Portuario, un área específica en este sentido que se dedique exclusivamente a fomentar el uso racional de la Escollera Norte y la complementarización de las actividades turísticas del puerto con la ciudad. Si bien quedó desestimada por la realidad la radicación de la nocturnidad de Alem en la escollera como lo proponían hace siete u ocho años las autoridades municipales, esto no significa no poder desarrollar actividades comerciales aprovechando la vista norte y no obstaculizando la operativa sobre el lado sur.

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