El almuerzo con los ex, los fragotes radicales, y la temporada de escarpines

En el último asado antes de Navidad, los chismes políticos abundaron en lo del gordo Julián. Qué le pidieron los ex gobernadores a Celso, el arreglo de las listas radicales, y la buena noticia de fin de año para Jaque. La marcha de la “interna” oficial.
El gordo Julián, que también sabe mucho de marketing, había decorado de rojo y verde el quincho para el último asadito antes de Navidad. La semana había estado movida y los muchachos andaban con el morral cargado de historietas. Así es que la cena debía estar a tono. El Adolfo, que por eso de ser intendente tiene muchos amigos, había conseguido cuatro cochinillos para mandar al horno de barro. Impresionante. Y el gordo preparó dos para los conservadores, con apenas un poco de laurel, pimienta blanca, oliva, limón y ajo, y los otros dos para los atrevidos, con una mezcla de curry, miel, limón, semilla de mostaza, y un toque de oliva y pimienta recién molida. “Hay que tener cuidado de que no se te haga caramelo” les contaba el gordo a sus contertulios, que habían arrancado la noche picando escalibada, aquel preparado de verduras horneadas a base de berenjenas, pimientos, cebollas y ajos, que los abuelos trajeron de Cataluña.

Para tomar, el Omar, el radical-radical-radical que anda de buenas con el Ernesto, se había traído del sur algunas botellas de lo mejorcito de Goyenechea. Y el primer comentario de la noche, fue casi obligado…

-Che…- ¿Es verdad?- preguntó el Adolfo mirando al gordo Julián, que se hacía el desentendido. El “Ruso”, que andaba con tiempo de sobra porque la gente no compra ni bujías, lo desasnó… -¡Sí… si se los dijo a los ex gobernadores en el almuerzo, en el cuarto piso!- agitó, mientras iba cortando el cochinillo con un plato, a la usanza española, para demostrar que se desarma de bueno. -El almuerzo estuvo bien, pero le reclamaron cosas a Celso…- terció Julián. -¡¡Y bueno, que vayan a la cola…!!- lo acomodó el “Chito” Paredes, a quien le habían acotado sus intervenciones a tres por noche para mantener la armonía. Julián siguió contando los chismes del almuerzo de mandatarios... -¡Alguno será mandadero!- lo corrigió Chito. Imperturbable, el gordo siguió: -Celso los juntó a los ex gobernadores en el cuarto piso, al mediodía. En la TV estaba Cobos con Mirtha. Al “Pilo” lo sentó a su derecha, junto al Rolo. Enfrente estaban el Arturo y el “Mula”. En la mesa entraron además el Mario Adaro, Alejandro Cazabán, y tres periodistas “top”- describió el gordo, mientras mezclaba una ensaladita de lechuga morada, espárragos y palta con gotitas de oliva y limón.

Y estirando un poco el suspenso, y con el alma en pena por su dieta de varias semanas, siguió con el espiche. -Les sirvieron una entradita de vegetales cocidos con atún, una preparación de carne con panceta, y postre helado al final… Pero el verdadero “plato” fue otro. Parece que los ex le reclamaron al Celso por la constante alineación a los Kirchner, y el muy pícaro eligió victimizarse… Dijo que para él ‘en soledad’ es imposible enfrentar al matrimonio K, y que la única manera de “entrarles” es convencer a la señora, que dialoga un poco más… Jaque les hizo un rosario de quejas…- contó el gordo, y antes de que el “Chito” pudiese terminar un bocadillo de aceitunas negras y endivias procesadas, untadas en tostadas de pan inglés, agregó… -No hay que creerse el cuento. El Celso está a muerte con los K porque piensa que le conviene. Y si no escuchen esto: Lo mandaron al Mariano Pombo, el subsecretario de Obras Públicas, a reunirse con José López, su par nacional y hombre de De Vido, para ver cómo armar el “paquete anti Cleto” de obra pública para el año que viene. Me contaron –siguió el gordo- que Pombo no podía creer lo que le estaban diciendo. “¿Cuántas casas querés? ¿Cuántas podés hacer? ¿Y cuántas escuelas? ¡Hay que moverse rápido!” le ofrecieron. Y Mariano agarró 5.000 viviendas y 30 escuelas, no sea cosa que al volver a Mendoza a preguntarle al Celso, el número se achicara- un poco.

Los muchachos se quedaron pensando en los ex gobernadores y el 2009, y el gordo Omar -que se salía de la vaina- contó el resto… -Ché… vieron que confirmó que va a ser abuelo. El ‘Mula’ Iglesias ya se paraba para irse del almuerzo y el Mario Adaro lo frenó, porque Celso iba a anunciar algo. Y ahí nomás el gobernador pidió un brindis, les dijo a sus colegas que estaba muy feliz, que iba a ser un abuelo joven, y que ésta era la mejor noticia para él en un fin de año difícil, igualito a lo que publicaron en MDZ. Así es que los muchachos brindaron por él y por el nieto en ciernes…- contó el Omar, que ya iba por el segundo plato de cochinillo bien regado. Y agregó un chisme… -Cuando hizo el anuncio se miraron entre todos. Uno de los ex gobernadores ofreció “prender la tele y poner a Cobos” para festejar también con Cleto… ¡Fue la mejor ocurrencia del almuerzo! – graficó para sus conmilitones. El “Chito”, ante la noticia, pidió un deseo… ¡Por favor, que el pibe no se vaya a dedicar a la política!

Agotado el feliz abuelazgo del goberna, la cena derivó a los radicales. Impresionados todavía por la foto Solá-Cobos, que habrá caído como una bomba en la Casa Rosada, el Omar pasó el parte de novedades… -El tema es así. La prioridad de Julio es volver al partido. Lo que pasa que tiene algunos compañeros que en el CONFE piensan distinto, y que apuestan a fortalecerse para negociar con nosotros partido a partido. Pero por las dudas ya estamos arreglando cosas…-¿Y cómo es?- le preguntaron… -A porcentaje- explicó el gordo… -¡¡No… piden peaje hasta para juntarse…. Coimas no!!- gritaba el Chito por la ventana del quincho, donde habían puesto escarpines celestes y rosados para estar a tono con las novedades en el Cuarto Piso. –No, pará… nada de exacciones... el porcentaje es así: 50% de las listas para el cobismo, 35 % para la UCR, y 15 % para el Ernesto y los del sur…- explicó. –¿Y el ‘Mula’, que es el jefe, qué dice?- quiso saber el “Ruso”, que siempre tiene buena info de los muchachos de Alem. –El ‘Mula’ anda enojado, pero acostumbrado. Es más… está velando las armas. Se reunió en Junín con la Convergencia, y eligieron nueva mesa de conducción, con Raúl Vicchi de presidente. El Eduardo Cicchitti también estuvo- contó.

Los cochinillos habían dado a paso a las confituras navideñas, todas caseras, el Adolfo hacía gala de su habilidad con el cascanueces, y chismoseó una de las novedades que circulan en la Legislatura. –Parece que el Jorge Tanús anda averiguando por el comportamiento de Ricardo Puga. Dicen que hay muchas quejas por su destrato con los empleados… incluso gritos… Todo mal…- describió. Y el Omar agregó una más. –Mirá, lo que es insólito, es con quién terminó coincidiendo Puga en el mismo espacio político, teniendo en cuenta que han defendido intereses tan distintos…- ¿Con quién, con quién?- le preguntaron sin levantar la vista del cochinillo con miel y curry. Y sin más, Omar soltó el nombre: -Con la señora María Victoria Gómez de Erice… están más kirchneristas que nunca- largó a la mesa. Al “Chito” se le escapó el cuchillo y casi se rebana un dedo tratando de domar una ciruela, ante la revelación insólita.

Y bueno, Mendoza da para todo.

La cena se iba acabando. A la hora del café, el gordo Julián contó que en el gobierno están tan preocupados por su imagen pública, que contrataron a una consultora “de las grandes” para asesorarse. –Les van a explicar hasta cómo pararse en un acto, o ante la prensa, además de medir el grado de aceptación o rechazo que tienen en la sociedad- les dijo a los amigotes, mientras el Ruso sacaba la cuenta de cuánto cuesta un servicio de esos. –Igual, hay algunos que no necesitan encuestas. Migliozzi ya ni va a trabajar. Y el Francisco Pérez está intratable. Con la campaña que se viene y la obra pública que les va a tirar el Néstor, va a ser el tipo más importante del gobierno…- explicó el gordo, dibujando el futuro gabinete en una servilleta.

Mirá vos…

Antes de irse, el que había prometido la cartita de Jaque a Papá Noel contó la novedad más amarga de la noche. –No hay carta… El Celso ya sabe que Papá Noel y los Reyes… son los padres… El pobre está viendo cómo lo digiere- se lamentó. Los muchachos hicieron caso omiso de la chirigota, cerraron el quincho y quedaron en reunirse el próximo viernes, antes de Año Nuevo. Como con las fiestas y copetines están pasados de asado, el gordo Julián prometió salmones.

Nos fuimos, con el último chisme…

-¿A que no sabés con quiénes estuvo Cleto de jabonería esta semana en el Senado, acomodando los tantos? -No sé… a lo mejor hay que preguntarle a Morales…

Feliz Navidad, y hasta la semana que viene.

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