Almará condicionó un diálogo al "sinceramiento político" gremial.

La Ministra de Educación insistió con la interpretación oficial en medio del paro docente. Desde el arco gremial sostienen que el Gobierno busca desviar la atención del foco de conflicto. El miércoles, la medida será instrumentada por los seis sindicatos docentes.
Se concretó ayer una nueva jornada de paro convocada por cinco de los seis gremios docentes correntinos (ACDP, AMET, UDA, MUD y SADOP) en el marco del reclamo por el blanqueo de $350 abonados hoy en carácter de no remunerativos y desde el Gobierno volvieron a cuestionar la intencionalidad política de los referentes sindicales.

"Es obvio que los gremios no tienen intención de arribar a una solución en el tema porque forman parte de las estructuras partidarias que competirán electoralmente el próximo 28 de junio y luego en las elecciones provinciales", aseguró la ministra de la cartera educativa, Virginia Almará.

La funcionaria del Gabinete insistió así con la politización del conflicto asumida en el discurso oficial y planteó la necesidad de que los referentes gremiales lo asuman.

Tal es así que condicionó un posible nuevo encuentro en el cual se pueda encarar un diálogo entre las partes, al sinceramiento en este sentido.

"Siempre nos mantuvimos dialoguistas y lo seguiremos haciendo pero tiene que existir un sinceramiento por parte de los gremialistas a la hora de sentarse a hablar", señaló la Ministra tras lo cual insistió: "Deben decir a qué sectores políticos pertenecen".

Las afirmaciones de Almará no fueron bien recibidas en el sector gremial, desde donde señalaron que el Gobierno pretende desviar la atención respecto del foco de conflicto, apuntando a la cuestión política.

"En principio los gremios, como institución, no están embanderados detrás de un partido o frente político, y quienes militen personalmente no tienen porqué sincerar nada ante ella", respondió en declaraciones a "época" Rufino Fernández, secretario General de AMET.

"A mí no me interesa, por ejemplo, que se haya postulado como candidata suplente a senadora nacional por el Gobierno y que esté representando a un Frente político; lo que ella tiene que hacer, como ministra, es atender a los representantes de los trabajadores y en ese marco tratar de ir resolviendo los problemas", refutó el sindicalista.

Ante este escenario, la Ministra ratificó los descuentos a los docentes huelguistas, así como también que no se pagará el salario mínimo de $1.490, ante el "incumplimiento de los 180 días de clases".

Almará señaló, además, que la convocatoria al paro disminuyó y lo atribuyó a la deslegitimación de la medida. Por su parte, los sindicalistas atribuyeron cierta merma en Capital, no así en el interior (según dijeron desde UDA), a las "presiones" ejercidas desde el Ministerio en los distintos establecimientos educativos.

Más docentes "irregulares"

Consultada por la prensa, la ministra de Educación, Virginia Almará, señaló ayer que la situación de los 1.300 docentes que cobraban pero no desarrollaban tareas dentro del área educativa, denunciado a los medios en septiembre de 2008, sigue en estudio, aunque agregó que se detectaron más casos en esta situación.

La maniobra, según informó el Gobierno en su momento, le costaba al Estado provincial alrededor de $2 millones mensuales.

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