Almafuerte se asoma a una fuerte crisis institucional

Los concejales iniciarían un proceso de juicio político para destituir al intendente.
Almafuerte. El intendente Daniel López (UCR) decidió contraatacar con denuncias penales a los concejales. La decisión aparece como una réplica a los ediles oficialistas y opositores que admitieron días atrás estar planificando un procedimiento para destituirlo mediante juicio político.

En medio de la ebullición política que se vive en Almafuerte, el rumor de que antes de fin de año podría haber nuevo intendente se instaló con fuerza. La paradoja es que López fue reelecto hace dos años, con más del 60 por ciento de los votos.

Desde hace tiempo, sostiene un fuerte enfrentamiento con los concejales. Los cinco radicales y los dos justicialistas ya acuerdan en diagnosticar que se trata de una "mala gestión de gobierno" a la que suman "dudas sobre irregularidades".

Los ediles ya han presentado a la Justicia varias denuncias contra la administración de López, que están en investigación. Por una de ellas (la venta de motos en desuso del municipio sin aval del Concejo Deliberante) el intendente está imputado.

Buscando apoyo. Tras las varias reuniones que han mantenido todos los concejales en las últimas semanas con distintas instituciones locales, en las que aseguran haber recogido el pedido de que se avance en la destitución de López, el intendente anunció días atrás que denunciará a los ediles por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. López anticipó que la denuncia penal contra los ediles será porque no aprobaron la Cuenta General del Ejercicio del año pasado. Argumentó que debieron echar mano para eso a una ordenanza en vez de una resolución y que además debió tener doble lectura.

A juzgar de los concejales, se trata "sólo de una presión más" encarada por López para frenar un proceso en su contra.

Los ediles buscan consenso institucional para encarar el proceso de juicio político.

Según lo previsto en la Carta Orgánica local, debe ser el Concejo Deliberante el órgano que pida el juicio político al intendente. Con los dos tercios de los votos (en este caso podría haber unanimidad) se lo suspendería del cargo, siendo reemplazado por un edil que elija el cuerpo. Los concejales buscan que la decisión se tome después del 12 de noviembre, cuando se cumplan dos años del segundo mandato de López. De ese modo, no debería haber elecciones de un nuevo jefe municipal por dos años, sino que uno de los concejales completaría el mandato hasta 2011.

Las versiones indican que no sería el presidente del cuerpo, Máximo Brizuela, el que ocuparía ese rol sino que habría un preacuerdo para que el también radical Raúl Balbis llegue al sillón de la intendencia por esta vía.

Para que el intendente sea destituido no alcanza con que los concejales lo promuevan: hará falta además un plebiscito, en el que los vecinos en las urnas voten a favor o en contra de la medida.

"Casi una guerra". El enfrentamiento entre López y los concejales no es nuevo, pero parece haber llegado a un camino sin retorno. "Casi una guerra", grafican en los ambientes políticos de esta ciudad de 12 mil habitantes,

Los concejales parecen estar seguros de contar con pruebas y argumentos que justifiquen avanzar hacia el juicio político.

López, en tanto, ya habla de un "golpe" en su contra para dejarlo afuera del poder municipal.

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