ALMA denuncia que el Municipio sigue sin pagar a los veterinarios

La presidente de la Asociación de Lucha contra el Maltrato Animal (ALMA), Marta Expósito denunció en nombre de la entidad que, pese a los anuncios oficiales, la Municipalidad de esta ciudad sigue sin pagar al Círculo de Veterinarios por el programa de esterilizaciones caninas.
En un documento, los integrantes de la organización sostienen que los profesionales no han percibido "los pagos acordados en concepto de las castraciones realizadas tras la firma del convenio suscripto con el Municipio meses atrás, que supuestamente intentaría abordar firmemente la problemática de la superpoblación canina en nuestra ciudad".

Recuerdan que el servicio se halla suspendido desde hace 35 días. Y agregan que como resultado de ello, "cientos de animales continúan reproduciéndose en las calles, donde corren constante riesgo de ser atropellados y de enfermarse, contagiar distintas patologías -incluso a los humanos- y morir".

"Cachorros abandonados por doquier"

ALMA indica entonces que, con la carencia señalada, "seguimos teniendo frente a nuestros ojos a diario miles de cachorros abandonados por doquier que dan, sin quererlo, un penoso espectáculo en una ciudad donde la indiferencia parece la moneda corriente". En ese contexto, Expósito pregunta "hasta cuándo" se mantendrá esta situación.

"En otras ciudades de este mismo país, esta penosa situación se ha resuelto con políticas claras de esterilizaciones masivas y campañas educativas contempladas dentro del presupuesto municipal. Entonces, ¿qué esperamos, nada más ni nada menos que en Comodoro Rivadavia, la Ciudad del Conocimiento?", agrega la carta.

Mientras esperan respuestas de las autoridades y solicitan que se retome el convenio en suspenso, señala que "incluso con una mínima inversión monetaria, pueden solucionar -de fondo- una problemática que acarrea decenas de inconvenientes a nivel sanitario, ambiental y humano".

Y por último, el documento sostiene: "después de todo, considerar a los animales parte de nuestra sociedad y nuestra vida diaria e inculcar este tipo de valores en nuestros hijos, lejos de avergonzarnos, debería enorgullecernos".

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