Más allá de la crisis, sin impacto en la Argentina

Una convocatoria no alcanzaría a las filiales
La demoledora crisis que la industria automotriz padece en todo mundo llegó a la Argentina a fines del año pasado, con fuerte impacto en las ventas y en los puestos de trabajo. La previsión de todo el sector es que la situación se siga expandiendo en los próximos meses. De todos modos, algunas de las decisiones jurídicas tomadas en las casas matrices -como el eventual ingreso en concurso preventivo- no se aplicarían automáticamente en el país.

El caso más claro es el de General Motors. La filial argentina tiene independencia legal de la central de Detroit, por lo que un anuncio de lo que en Estados Unidos se conoce como capítulo 11 (concurso preventivo) no extendería el estado legal a las oficinas de Buenos Aires o a la planta de General Alvear, Santa Fe. Esto no significa que la empresa esté exenta de consecuencias propias del colapso internacional. General Motors ya suspendió desde fines del año pasado a unos 400 empleados en la Argentina, la mitad de los cuales ya aceptó un plan de retiro voluntario. Se prevén, pues, otros 200 retiros similares para los próximos meses, algo que la compañía negocia en estos momentos.

Antes de estas suspensiones, la firma norteamericana tenía 2700 empleados trabajando aquí, con una producción de 31 automóviles por hora. El ciclón, tras la caída de Lehman Brothers, la obligó a reducir la actividad a 22 vehículos.

"Vamos a mantener todas las inversiones y los plazos en la Argentina", dijeron ayer ejecutivos de la empresa en Buenos Aires, y agregaron que el país era más vulnerable al comportamiento del mercado brasileño que al del norteamericano.

La situación de Chrysler es distinta. Sin producción en la Argentina y con una estructura que no excede los 35 empleados, sólo se dedica a vender autos que importa. Sus penurias estarán, pues, circunscriptas a las contingencias del mercado en el mundo, sector que, por cierto, fue uno de los primeros en sufrir los efectos de la crisis mundial: pasó de vender 70 millones a 55 millones en pocos meses.

La Argentina no está excluida de los perjuicios de la crisis. Según las cifras de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la producción de vehículos cayó un 55,7% en febrero pasado en relación con el mismo mes de 2008. El deterioro alcanzó a las ventas, que bajaron un 30,2%, y a las exportaciones, que se redujeron un 63,4 por ciento.

Hasta ahora, lo que tiene firmado Chrysler es una carta de intención con Fiat y Cerberus Capital Management -el fondo de inversión que es su accionista mayoritario- para darles viabilidad a sus operaciones. En Chrysler Argentina prefieren esperar los 30 días otorgados por el gobierno norteamericano antes de evaluar las eventuales consecuencias del acuerdo que, según agregan, "en todo caso serán positivas".

En un comunicado difundido hace dos meses, Chrysler admitió que Fiat venía también de una situación complicada, que logró superar en 2004, tras quedar al borde de la quiebra: "Fiat ha logrado un éxito al llevar adelante y completar su propia reestructuración en los últimos años".

Brasil anunció un plan antidespidos

* SAN PABLO (ANSA).- El gobierno de Brasil anunció ayer una reducción de impuestos para la industria automotriz y la construcción civil, durante tres meses, con la condición de que los empresarios no despidan a trabajadores en ese lapso. El costo se cubrirá con un aumento del 30% en el impuesto a los cigarrillos.

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