Allá adelante, Diego Aventín

Segundo quedó el Gurí Martínez y tercero, Moriatis. Hoy a las 14.10, la segunda tanda clasificatoria.
No entendía nada Diego Aventín. "Por el intercomunicador, Canapino (chasista) me decía que tenía el uno, y Panero (asistente) me decía que tenía el dos...", contaba en el comienzo de la anécdota que completaba con su reacción de "pónganse de acuerdo, muchachos..." con que decoró tamaña incertidumbre tras su vuelta veloz.

Entendía poco Omar Martínez. Estacionó su Ford amarillo en el box de la revisión técnica convencido que suyo era el uno. Cerraba a la perfección con un gran día que había iniciado Mariano Werner, su flamante coequiper con el mejor tiempo en entrenamientos y el sexto en la clasificación. No tardó en conocer que había sido relegado por Aventín. "Me llamó la atención, pero ya está...", dijo el Gurí tratando de ponerle distancia al tema y conformándose con tener un auto veloz para hoy a las 14,10 en la 2ª clasificación.

¿Dónde surgió la duda para alterar por unos pocos momentos la tranquilidad de la soleada tarde que en el Oscar y Alfredo Gálvez porteño marcó la apertura de la agenda de la 3ª fecha del TC? En las diversas versiones que tuvieron los monitores donde se marcan los tiempos. Algunos mostraban al tope el nombre del Gurí. Otros, el de Aventín. "En los nuestros siempre estuvo adelante el tiempo de Aventín", señaló Roberto Seibene, uno de los comisarios deportivos, como palabra oficial y definitiva de la fugaz polémica.

"Hubiera preferido quedar segundo para que no se empezaran a hablar pelotudeces...", disparó Aventín apenas conoció la buena nueva de su mejor tiempo. Esas "pelotudeces" que el Pumita imaginó son las suspicacias que generalmente ante un hecho polémico lo sobrevuelan por el peso de su apellido y ser hijo del presidente de la ACTC. Diego pareció intuir el "es para sospechar" que minutos más tarde lanzó Christian Ledesma, pese a que, como aclaró el marplatense, "no me quitó a mí el mejor tiempo". Parecieron infundadas esas sospechas. No es novedad que el Pumita anda fuerte en el circuito 12, donde ganó 4 veces. Y su Ford con la atención de Canapino y los motores de Laborito es un arma temible.

Lo que no dejó dudas fue el dominio de Ford. Hubo tres en las posiciones de privilegio y ocho entre los diez primeros. Entre ellos se mezclaron los Dodge de Fontana y Castellano. No fue sorpresa. Sí, resultó llamativo ver tan retrasado a los Chevrolet ganadores de 4 de las 5 últimas carreras. En el primer circuito veloz del año ¿le habrá comenzado a pasar factura la disminución de la compresión sufrida este año? No se atrevió a asegurarlo Ledesma ( 17°), pero mirando parciales destacó que perdía 6/10 en los sectores veloces con los punteros. Diplomático, Ortelli explicó su 16° tiempo por "no haber cerrado una buena vuelta". Con su 11° lugar, el pibe Canapino fue el mejor chivo. Una confirmación de lo bien que va este chico que ya preocupa a los grandes.

La limitación de 8 a 6 gomas nuevas y el nuevo formato de los entrenamientos fueron variantes bien recibidas: "Ahora hay que cuidar la goma y no se puede especular", opinó Moriatis. El dolor de cabeza para algunos vino por un cambio más antiguo. Es el que impide realizar tiempos 25 segundos más lentos tras la vuelta rápida. Lo indica el artículo 15 y busca evitar taponamientos a otros pilotos. Por no cumplirlo se les quitaron los tiempos a López, Robbiani, Risatti, Pisandelli y Urretavizcaya. El que más lo sintió fue Pechito, que perdió el meritorio 4° puesto logrado con su nuevo Torino. ¿Qué raro fue ver sancionado a Pechito por ir tan despacio?

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