El alivio por el deber cumplido

Rugby / El test-match de Salta: La selección cumplió su objetivo: mostró una mejor disposición y recompuso la pálida imagen de hace una semana; la victoria ante los ingleses (24-22) es fundamental para recuperar la confianza.
Actuaciones como la de ayer ayudarán a los Pumas a que el período de transición que están atravesando se vuelva mucho más llevadero. El recambio acarreará tanto triunfos como derrotas. Virtudes y errores quedarán servidos sobre la mesa, pero si el seleccionado mantiene la actitud y la identidad mostrada en el éxito por 24-22 sobre Inglaterra seguramente la amalgama entre los jóvenes y los más experimentados se solidificará con mayor rapidez. La caída en Manchester, una semana atrás, había dejado varios signos negativos. La autocrítica, las charlas y el trabajo rindieron sus frutos. Por eso, la satisfacción en los rostros de estos hombres, que lograron la tercera victoria del ciclo de Phelan en nueve compromisos.

Los Pumas mejoraron en el aspecto defensivo y también en algunas cuestiones relacionadas con la disciplina. Si bien el seleccionado volvió a cometer penales (11), pudo bajar el lapidario número de Manchester (14), pero lo más importante es que cambió su actitud y también mejoró otros aspectos como la salida de la pelota de los rucks o el circuito de juego entre el medio-scrum y el apertura. El conjunto nacional buscó el partido desde el inicio y sacó una ventaja en el marcador. Se vio beneficiado por el regreso de algunos hombres con experiencia como Mario Ledesma o Rimas Alvarez. También pudo volver a convertir tries, algo que en los últimos seis partidos sólo había concretado una vez.

Leguizamón, autor de la primera conquista, fue el valor más destacado del equipo, que tuvo un nivel bastante parejo y pudo descansar en paz con los tackles y la entrega de Tiesi, la pegada de Hernández o la saludable aparición de Camacho. Entre los backs, jóvenes como Santiago Fernández y Lucas González Amorosino dieron buenos indicios.

Los Pumas empezaron muy encendidos y lograron ese try del N° 7, luego de un buen robo en el line y un pase de Ledesma para la entrada del santiagueño. Un penal ejecutado por Goode le permitió a Inglaterra acortar distancias, pero el seleccionado no se amedrentó y mantuvo la intensidad, así como el traslado rápido del balón. El botín de Hernández fue la llave para estirar diferencias. Tres penales ejecutados por el apertura llevaron el marcador a un 14-3 ante una Inglaterra que mostraba algunas fallas y cuyo único valor destacado era Delon Armitage.

El segundo tiempo empezó con el try de Camacho, tras una penetración de Agulla (21-3). Sin embargo, acto seguido se sucedió el peor tramo en el partido para el seleccionado argentino. En 15 minutos, se cometieron cinco penales, de los cuales Goode pateó tres a los palos y acercó los números (21-12). Los Hombres de la Rosa arrastraban el equipo argentino, que comenzó a resistir con buenos tackles. A seis minutos del final, Hernández acertó un drop que parecía allanar el camino (24-15), pero los europeos descontaron por intermedio de Banahan.

Los Pumas terminaron peleando el partido, y se llevaron una merecida victoria. Cambiaron la actitud y corrigieron algunos errores. En esta ciudad se enfrentaron dos equipos que estuvieron en el podio del Mundial de Francia 2007 (el 2° y el 3°). Los Pumas saben que aquel bronce quedó atrás; por eso, esta sonrisa sirve para trabajar con mayor tranquilidad para seguir construyendo el futuro.

* Johnson y el decisivo drop de Hernández

En su escueto análisis del partido, Martin Johnson, el coach inglés, manifestó: "La Argentina jugó con mucha pasión. En los primeros 20 minutos ellos manejaron la pelota y eso nos perjudicó. En el final, el drop de Hernández nos mató".

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