Evo alista las tropas contra el imperio

En un discurso en la Academia Militar aconsejó a los uniformados que serán "más queridos" por los bolivianos si están listos para neutralizar un ataque norteamericano desde bases en Colombia. Prometió a cambio "equipar y modernizar" los cuarteles.
En la segunda arenga pública a los cuarteles en menos de 48 horas, el presidente de Bolivia, Evo Morales, les pidió a las Fuerzas Armadas que se preparen para enfrentar "los intereses del imperio" en América Latina. Aunque sin nombrarlo explícitamente, Morales denunció que Estados Unidos planea "invadir" la región utilizando bases militares como las que tiene en Colombia. El martes, durante un acto castrense en la ciudad de El Alto, periférica de La Paz, Morales prometió equipar al ejército para que pueda participar "en la defensa de la soberanía del territorio boliviano". Los gestos presidenciales tienen como telón de fondo sus esfuerzos por sumar al sector militar a una "nueva doctrina" que sostenga el "proceso de cambio" iniciado por su gobierno.

"Instituciones que defienden su soberanía y la dignidad del pueblo son respetadas y queridas por el pueblo boliviano. Dentro de ese marco, en una nueva doctrina, las Fuerzas Armadas deben estar preparadas para enfrentar esos intereses del imperio que quieren invadir mediante las bases militares", dijo Morales en el inicio del año académico del Colegio Militar de La Paz.

No son nuevas las acusaciones que el presidente boliviano lanzó contra Washington y sus presuntos intereses hegemónicos en la región. Sin embargo, esta vez pusieron de manifiesto la decisión de Morales de profundizar su acercamiento a los militares, a los que considera parte fundamental de su gestión.

Ya en mayo de 2006, cuando inició el proceso de nacionalización de los hidrocarburos, el presidente boliviano tuvo especial cuidado en poner en manos del ejército la ocupación de las refinerías y pozos petroleros. En septiembre de 2008, en tanto, dio al ejército la responsabilidad política de pacificar el departamento autonomista de Pando, donde una matanza de campesinos le había costado el puesto al prefecto conservador Leopoldo Fernández. Ahora, Morales prometió "equipar y modernizar las Fuerzas Armadas para que participen activamente en el desarrollo al servicio del pueblo".

La intención última de Morales es "consolidar la descolonización de las instituciones del orden". Y para lograr ese objetivo les pidió, el 25 de enero pasado, que adapten sus doctrinas al nuevo modelo de Estado Plurinacional establecido por la Constitución vigente desde 2009. En el acto de ayer en la Academia Militar, el comandante en jefe, general Ramiro de la Fuente, resaltó la presencia de 20 aspirantes indígenas y prometió al presidente que habrá cambios en sus programas académicos. "Con mucha complacencia –dijo el militar– remarco que con la educación en las Fuerzas Armadas se incorporará al pensamiento de cada uno de sus componentes el significado de plurinacionalidad, que garantiza el ejercicio de las diferentes nacionalidades que existen en el país". El militar recordó también que en las aulas de la academia se recibe a "damas, caballeros cadetes y alumnos originarios" de todas las regiones del país, "en igualdad de oportunidades y condiciones".

Para Evo Morales, el apoyo militar es parte fundamental de la estabilidad interna, aunque eso implique ponerse en guardia contra eventuales enemigos externos. Morales sotiene como tesis que "el imperio" viene por los recursos naturales de la región bajo el "pretexto" de luchar contra el terrorismo o el narcotráfico. Ayer dijo a los oficiales que lo escuchaban en La Paz que "ahora no son los pueblos los que levantan armas contra el imperio, sino que es el imperio el que levanta armas contra los pueblos".

La Paz cuida las arcas de la Aduana

La oficina central de la Aduana de Bolivia, en La Paz, amaneció ayer con las puertas precintadas en el marco de una intervención a nivel nacional realizada por el Ministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción. El presidente, Evo Morales, ordenó que se investiguen las oficinas y las computadoras del organismo en busca de evidencia sobre la asignación de presupuestos irregulares, gastos sin control y el pago de sueldos elevados a los gerentes regionales. Al frente de la reorganización de la Aduana, el presidente nombró la semana pasada a Marlene Ardaya, ex titular del Servicio Nacional de Impuestos.

La Aduana enfrenta un proceso de cambios profundos desde 2006, cuando Morales, apenas asumido, decidió designar a ex jefes militares para poner fin a "años de corrupción". Sin embargo, los ex generales César López y Wilfredo Vargas fracasaron en su gestión y ahora ellos mismos están bajo sospecha. Según Morales, cada año los contrabandistas ingresan mercadería a Bolivia por unos 250 millones de dólares.

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