EL PRO se alió con Lole y avanza en acuerdos con el antikirchnerismo

EL PRO se alió con Lole y avanza en acuerdos con el antikirchnerismo
Macri se asoció en Santa Fe con Reutemann para apoyar su candidatura a senador, y sigue sumando disidentes del peronismo aunque muchos son sus potenciales competidores para el 2011.
Mauricio Macri está cada vez menos PRO y más peronista. Ayer selló un acuerdo con el santafesino Carlos Reutemann a quien apoyará como candidato a senador para enfrentar al Frente Cívico de Hermes Binner. El jefe de Gobierno ya trabaja junto al PJ disidente en once distritos electorales y sueña con llegar a 2011 como el líder que aglutine al justicialismo disperso en la era poskirchnerista.

"El PRO Santa Fe va a llevar a Reutemann en la boleta. Es una decisión política que apunta a no dividir el electorado", anunció ayer Marcelo Muniagurria, el jefe del macrismo provincial y ex vicegobernador de su nuevo aliado. El PRO se convertirá en una "colectora" de la boleta con la que el Lole intentará renovar su banca en el Senado. Los macristas tendrán su propia lista de candidatos a diputados. Para el anuncio del acuerdo estuvo ayer el humorista Miguel Del Sel, a quien le ofrecieron el primer lugar.

"¿El acuerdo con Reutemann es a largo plazo o es sólo coyuntural?", le preguntó Crítica de la Argentina a Muniagurria. "Soy productor de naranjas. Tengo visión de largo plazo", afirmó.

La red de acuerdos que teje Macri entre los peronistas desencantados con la gestión K apunta a un solo lugar: 2011. "Mauricio tenía dos alternativas: esperar a que lo vengan a buscar o ir tras ellos. Y tomó la iniciativa", analizó ayer un legislador que revista en el peronismo PRO.

El caso de Reutemann se sumó ayer a los acuerdos que el ingeniero ya tenía en la provincia de Buenos Aires con Felipe Solá y Francisco de Narváez y con los diputados porteños Diego Santilli, Cristian Ritondo y Daniel Amoroso, que lo acompañan desde que lanzó su carrera política. Pero el mapa del PROperonismo no se agota en el Río de la Plata.

En Misiones tiene un acuerdo histórico con el ex gobernador Ramón Puerta, que este año intentará obtener una banca en la Cámara de Diputados. El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, aceptó abrir sus listas del Frejuli para los hombres de Macri. En San Juan, el PRO ya comenzó a hacer campaña con el senador Roberto Basualdo (un justicialista que nunca comulgó con los K) y el intendente Mauricio Ibarra, un exponente del nuevo peronismo disidente. En Catamarca, se sumó al armado del PJ antikirchnerista que lidera el ex gobernador Hugo Mott y en Corrientes resolvieron apoyar, junto al peronismo no K, la reelección del gobernador Arturo Colombi. El ex vicegobernador de Tucumán, Fernando Juri, que acompañó a José Alperovich hasta diciembre de 2007, es la cara del frente macrista en esa provincia. Y en La Rioja, el PRO participa de la negociación que reúne a todos los partidos opositores para enfrentar a Luis Beder Herrera.

Dos de los principales distritos todavía están fuera del mapa macrista. En Mendoza, el PJ disidente es parte del armado cobista que se alió con el radicalismo y la Coalición Cívica. Y en Córdoba apenas tendieron un puente con el gobierno de Juan Schiaretti: el principal referente del macrismo de esa provincia, Sebastián García Díaz, asumió hace pocas semanas como secretario provincial de Prevención de la Drogadicción. Pero hasta ahora las conversaciones están verdes.

En PRO hay quienes piensan que el crecimiento de los acuerdos con distintos sectores del arco peronista responde básicamente a una lógica del funcionamiento del PJ. "Cuando huelen al muerto, buscan un líder para encolumnarse. Muchos creen que ese hombre es Mauricio", analizó un referente nacional del macrismo. El problema surgirá si finalmente el peronismo elige otro destino. "El peligro de quedar subsumidos, atrapados en el Partido Justicialista, o terminar perdiendo en esa lógica el perfil que queremos, es una amenaza", afirmó ayer la flamante candidata a diputada, Gabriela Michetti.

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