Alimentos: las subas alcanzan el 40%

Alimentos: las subas alcanzan el 40%
La carne experimentó los incrementos más marcados. El azúcar de primera marca subió un 25%. En las perfumerías las listas de costos se modifican todas las semanas. Comerciantes piden control de precios. Algunas frutas bajaron y dan respiro al bolsillo.
Que los precios aumentan, es sabido. La suba de los productos básicos golpea a la sociedad en general y a los sectores más humildes en particular. Pasado el momento más fuerte de la crisis económica que sacudió mercados internacionales y domésticos, se volcó más dinero al circuito financiero. Enseguida, las grandes empresas, importantes cadenas de supermercados y frigoríficos -en busca de ampliar ganancias extraordinarias- ajustaron los precios.

La carne experimentó subas de entre el 20 y el 40%: el kilo de nalga para preparar milanesas ronda los 20 pesos, el kilo de pollo subió de 5 a 7 pesos en menos de un mes y el asado no baja de los 17 pesos. Los precios de frutas y verduras varían de acuerdo a la época e incluso se ven afectados por el clima. Pero lo cierto es que en comparación con el año pasado, hubo grandes aumentos. El durazno, por ejemplo, subió más de un 70%. Las listas en las casas de perfumería y artículos de limpieza, se corrigen a diario. En estos meses, experimentaron subas de alrededor del 15%.

Los precios suben, pero los salarios -a esta altura del año- no acompañan la tendencia y el malhumor colectivo va en aumento. Las subas fueron marcadas en los últimos dos o tres meses. Por eso, El Atlántico salió a la calle y recorrió almacenes, carnicerías y verdulerías, del macro centro y de un barrio periférico de la ciudad. El resultado fue el mismo: los costos suben. Pero en Parque Palermo, la situación se agrava porque las ganancias cada vez son menores. "Hay productos por los que ganamos 6 o 7 centavos. A veces cambiamos dinero", comentó Carlos, quien montó una despensa y verdulería en su casa.

Las subas más significativas fueron en los días previos a las fiestas, pero no volvieron a bajar. Lejos de los números que da a conocer el polémico Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) -que estimó un incremento del 1,6% en los meses octubre y noviembre, comerciantes de la ciudad señalaron que los aumentos son aún mayores y solicitaron una política efectiva de control de precios.

Incluso Hugo Moyano, líder de la CGT, advirtió que no negociará, durante el año que comienza, salarios con la inflación que difunde el Instituto. Dijo, además, tener un Indec propio: el "del supermercado, de las amas de casa, que cuando llegan les dicen a los trabajadores 'esto aumentó'".

Después del saludo por las fiestas que pasaron, el comentario más escuchado en los barrios marplatenses -sea en la zona que sea- es sobre el aumento de los productos básicos. "Unos días antes de la fiestas fui al supermercado y me volví espantada por los aumentos de precios. Las cosas suben de a 60 centavos o un peso, es mucho", comentó Patricia. "No puede ser que un kilo de lomo salga 32 pesos, más allá de que no todos puedan consumirlo", señaló Viviana. "Todo está caro, todo. Es increíble", sintetizó Mirta en la cola del almacén.

En la panadería La Primera comentaron que el precio del pan se mantuvo estable durante el año, en $6 el kilo. Sin embargo, días atrás, recibieron una nota del Centro de Panaderos: subirá un peso más.

MACROCENTRO: LA VOZ DE LOS COMERCIANTES

Eduardo es propietario, desde hace años, de un comercio que conjuga productos de almacén, verdulería y carnicería, situado en Brown al 3000. Señaló que el costo de los principales cortes de carne aumentó entre un 20 y un 25%, y que el pollo subió un 30%. Dijo que entre los productos que más aumentaron los costos está el azúcar de primera marca (+25%), la yerba (+15%), las gaseosas de primera marca (+12%) y los quesos (+20%).

Daniel y Gloria tienen un almacén en Rioja al 2300. Comentaron que los precios han aumentado: algunos de manera escalonada y en pequeños porcentajes, otros de manera más notoria y en solo una o dos veces.

Comentaron que el detergente, por ejemplo, subió un 2% todos los meses. Apuntaron que la marca Arcor subió un 9% en diciembre y que el mes pasado los lácteos como leche y yogurt, subieron un 6 y un 7% respectivamente. Daniel señaló que los quesos se incrementaron un 20% en los últimos tres meses; que los panificados aumentaron un 7% y algunas marcas decidieron quitar gramos a la mercadería para no modificar el costo.

También tienen frutería y verdulería: los precios varían según la estación, pero si se establece una comparación con principios del 2009, el aumento es notorio: el durazno salía 5 o 6 pesos y ahora cuesta entre 8 y 10. Además, durante el año, se mantuvieron altas las naranjas, bananas y mandarinas. Sin embargo, hubo algunas bajas en estos meses, como el tomate que descendió su costo más de un 50% y el precio de la papa disminuyó de 4 a 3 pesos.

En la carnicería El Mudo, situada en La Rioja esquina Moreno, ratificaron el aumento en la carne: la media res que se pagaba $7 el kilo, subió a $9,70 días antes a las fiestas. El cajón de pollo, que salía $80 ascendió a $140. Fabián, encargado del comercio, dijo que el kilo de asado subió de 12 a 17 pesos, de pollo de 5 a 7 pesos, de paleta de 10 a 14 pesos y de nalga de 15 a 19.

Nansi, empleada del local de Maxilimpio en las ferias comunitarias del centro, comentó que hacía seis meses, las listas de precios se modificaban cada 15 o 20 días. Ahora, la tarea es diaria. En menos de dos meses, los aumentos fueron notorios: jabones, lavandina y desodorantes personales fueron los productos que lideraron el ranking. "Es desesperante", opinó una clienta.

INFLACIÓN Y GANANCIAS EN LOS BARRIOS

Carlos armó una despensa y verdulería en su casa de Parque Palermo. Allí se venden más las segundas marcas y dijo que el fiambre bajó aún más su calidad, porque sino es imposible venderlo. "Hay un descontrol total con los precios: suben y bajan todo el tiempo, ni hablar de las frutas y verduras", sostuvo Carlos. "No hay control para nada en Mar del Plata", añadió.

El producto que más aumentó, dijo, es el azúcar: un 20% en dos meses. Una segunda marca la paga $2,53, pero no puede venderla más de $3 en su barrio. Desde mediados del 2009, el arroz, los fideos y la yerba subieron un 12%. El aceite tiene precio final fijado por el Gobierno en 3,04, pero las grandes cadenas lo venden a $2,89. Un sachet de leche dijo que cuesta $3,50 -con una ganancia de menos de 45 centavos- y que por el yogurt a veces gana apenas 6 o 7 centavos. Las gaseosas de primera marca subieron casi un 12% y se excusan en el aumento del azúcar. En cambio, bebidas de segunda marca como tienen edulcorante, se incrementaron en el orden del 6%.

Los balances de las principales firmas del rubro alimentos -reveló el periodista Alfredo Zaiat en una reciente nota- son "elocuentes" en ese sentido. "Molinos (controlada por la familia Pérez Companc), Ledesma (Blaquier) y Arcor (Pagani) registran utilidades que van del 20 al 30% por encima de las contabilizadas el año pasado".

Parte de esas ganancias -relató el periodista de Página 12- "se obtuvo por sus negocios con el exterior y con eventuales mejoras en la productividad y baja de costos". Pero una porción importante de esos fabulosos resultados -dijo- se anotaron por alza de los precios de los productos que venden en el mercado doméstico. Su posición dominante en el mercado les permite ajustar los precios, sin miedo a perder clientela.

Comentá la nota