Alicia Caballero "Zapatero a tus zapatos"

La economista de la UCA dice que "en la Argentina, la gestión de las empresas públicas no queda en manos de los más idóneos sino de los ‘amigos’. Así, las curvas de aprendizaje las pagan los más pobres".
Creo que uno de los fenómenos que determina que la Argentina sea un país con tanto potencial y tan pobre performance es precisamente nuestra falta de capacidad para aceptar que además de muchas otras, existen las curvas de aprendizaje. Todos saben que las primeras, por todos visibles por el permanente bombardeo de los medios, mueven una industria millonaria. Pero muchos ignoran que las de aprendizaje, invisibles a los ojos, también tienen un valor monetario de significativa importancia.

No puede negarse el valor de la experiencia, de haber hecho muchas veces cosas iguales o similares, de haber enfrentado dificultades y fracasos y haber aprendido de ellos. No estoy segura que el accidente ocurrido a comienzos de este año sobre las heladas aguas del río Hudson en los Estados Unidos, hubiese tenido el mismo desenlace si el piloto hubiese egresado recién de la Universidad, o si el avión hubiese estado comandado por un camionero. Las horas de vuelo enseñan.

Seamos honestos: si uno tiene que operar a un hijo del corazón, difícilmente convoque al mejor de los neurólogos. Por el contrario, no va uno a buscar al mejor de los cardiocirujanos para tratar a una madre con Alzheimer. Esto sirve para ilustrar que no necesariamente estamos hablando de inteligencia o talento, sino de adecuación de las capacidades para el trabajo a emprender.

Volviendo al caso argentino, siempre me pareció relevante la dilapidación de recursos generada por la brecha entre capacidades y funciones. No es que la gente no pueda aprender. Pero ese es el punto. Nombrando gente inadecuada, es la sociedad toda la que paga esa curva de aprendizaje. Adicionalmente, al no tener los conocimientos, ese funcionario debe rodearse de asesores para salir airoso. En general, los del "primer círculo", por provenir de los mismos ambientes, tampoco son muy expertos. Por ello, debe incorporarse un "segundo círculo" de asesores, en el que aparecen interlocutores válidos.

Cuando se trata de cargos vinculados con la gestión, con la decisión a veces apremiante de ciertos temas, esto genera desde el punto de vista económico:

l Costos por errores en la toma de decisiones (a veces perfectamente mensurables, otras de medición más compleja).

l Mayor gasto público por contratos a numerosos asesores.

l Mayores erogaciones por informes diagnósticos que permiten a los recién llegados saber dónde están parados.

l Ineficiencia en la utilización de los recursos (que siempre son escasos) por desconocimiento.

Rápidamente uno puede tomar conciencia de cuan regresivo es este esquema. Funcionarios que ya tienen formación y buen nivel de contactos (de lo contrario no hubiesen sido designados) son sostenidos por la sociedad toda, incluyendo a los que menos tienen, para aprender nuevos temas. Es algo parecido a becar no a los que menos tienen y más prometen, sino a aquellos que por contactos accedieron a determinada posición. Lo más irritativo es que, dada la dinámica política, es altamente probable que cuando este funcionario promedia su curva de aprendizaje, es removido y destinado a otro lugar para volver a aprender.

Esta es una de las causas por las cuales las empresas públicas funcionan en la Argentina de manera más deficiente que las privadas. Porque la gestión en general no queda en manos de los que más saben, sino de los que son más amigos. En muchos países desarrollados, hay numerosas empresas públicas (trenes, electricidad, agua, petróleo,etc.) que dan excelentes prestaciones y funcionan bien porque hay un grupo gerencial de carrera, independiente e inmutable a los vaivenes políticos. No se utilizan los cargos gerenciales como moneda de cambio de favores políticos.

Pero esta historia no es nueva. Uno de los períodos en los que YPF perdió más plata fue cuando su presidente era Conrado Storani, un prestigioso obstetra. Años después, Estenssoro, petrolero de toda la vida, logró revertir años de mala gestión, y logró excelentes resultados, siendo la empresa aún pública. En el caso de la golpeada Aerolíneas Argentinas, uno se pregunta si no habrá en toda la Argentina, incluso cerca del núcleo del poder, un profesional experto en un negocio tan complejo como es el de la aeronavegación. Nadie duda de las capacidades de su actual presidente, pero entiendo que su experiencia hasta el momento se forjó en otros temas. No está mal que la gente joven incursione en nuevos terrenos. Pero la cima sacudida por vientos implacables no es el mejor lugar para aprender.

El de Aerolíneas es un ejemplo más, quizás con un grado de dramatismo mayor porque la empresa está en el límite, porque no hay resto, pero la habitualidad de este fenómeno es lo que quizás explique este déficit de gestión.

Sólo la sumatoria de malas decisiones y deficientes gestiones puede explicar que en un país rico en tierras y recursos como la Argentina, subsistan problemas como la desnutrición, la malnutrición, los hacinamientos sin cloacas, etc.

Esta forma de designar a "los que mandan" se repite a lo largo de las décadas y los gobiernos. Y así como en medicina la ignorancia o la falta de experiencia pueden matar, en otras áreas la misma ignorancia o falta de idoneidad puede provocar daños menos inmediatos o visibles, pero también severos. Y como siempre, padecidos principalmente por los que menos recursos tienen para escapar hacia otras realidades.

En síntesis, tengamos en claro que el conocimiento cuesta caro, que aprender lleva tiempo, y que el tiempo es dinero. Una buena manera de construir una sociedad más justa es evitar que las curvas de aprendizaje las terminen pagando, entre otros, quienes ni siquiera tienen recursos para mandar a sus hijos al colegio. z we

Bio

Alicia Inés Caballero es Doctora en Economía (Summa cum Laude) (UCA-2005) y Licenciada en Economía (Medalla de oro) (UCA-1983). Realizó un Master en Finanzas (CEMA-1991), y un Mergers & Acquisitions Program en la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania (1994).

*Desde agosto de 2007 gerencia Capital Para Pymes, sociedad gerenciadora de Fondos de capital de riesgo. El primero de ellos, Ilex, es una iniciativa conjunta entre Fomin (BID) y un grupo de inversores privados.

*Integra la Fundación Empresa Global, que brinda asistencia técnica a pymes e inversores.

*Es investigadora senior de la Univerisidad Católica Argentina y profesora titular de Finanzas. Desde junio de 2001 a febrero de 2009 dirigió la Carrera de Economía y coordinó las actividades de posgrado e investigación en Economía en la Universidad Católica Argentina.

*En 1995 creó la firma consultora Caballero & Asociados, especializada en temas de economía y finanzas, valuación de empresas, gestión y competitividad, de la cual es socia fundadora.

*Fue Jefe de Proyectos en Fundación Invertir y desarrolló programas para obtención de financiamiento y capital para pymes.

*Fue docente de carreras de grado y posgrado en el CEMA y el ITBA. Fue docente visitante en la Universidad de Austin, Texas.

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