"Algunos todavía nos temen".

RACING: Aunque Racing pelea por zafar de la Promoción, Migliore asegura que, por lo que pone, el equipo aún inspira respeto.
La larga caminata que separa al arco que da a la popular local del túnel que lleva a los vestuarios del Cilindro le pareció corta, al fin, luego de varios viajes dolorosos. Por primera vez desde que llegó a Racing, Pablo Migliore entendió el significado de irse con el pecho inflado en su propia casa y olvidó un par de cachetadas que lo dejaron fuera del equipo en el inicio del campeonato y que amenazaron con hipotecar su futuro en el club. Por caso, el ex arquero de Boca se bancó perder el puesto en el verano tras ser goleado justo ante Independiente, reestrenarse con cuatro goles en contra frente a Tigre, hace menos de dos semanas, y hasta rozar el absurdo cuando un saque de arco suyo retumbó en la nuca de Fuertes y selló un 0-2 de local frente a Colón. Por eso, el triunfo ante Godoy Cruz fue un volver a vivir para el uno. "Necesitaba mantener el arco en cero. Lo principal era que el equipo ganara para hacerle bien al grupo, pero yo me había puesto el pequeño objetivo de irme sin goles en contra y eso es lo único que reconforta a mi persona", le explica el arquero a Olé, ya con un semblante mucho más relajado luego de haber conseguido la primera victoria en el torneo.

-Te reinventaste luego de volver al arco con otra goleada en contra...

-Fue un desahogo enorme haber cumplido. Yo sé que mi puesto es atajar y tengo que cumplir. Después hay veces en que te llegan y no podés hacer nada. La verdad que fue feo haber vuelto con cuatro goles en contra, pero ya está.

-La gente nunca te atacó directamente, ¿eso influyó para que vuelvas a tu mejor nivel?

-Los hinchas de Racing, por lo general, siempre me alentaron. Por ahí cantan algo como en todo club, pero con eso tocan el orgullo del jugador y ayuda a revertir un partido que quizá con un poquito más se puede dar vuelta.

-¿Eso pasó frente a Godoy Cruz?

-Sí... Nosotros sentimos que en los últimos minutos, después del gol, el rival se vio apabullado por el clima. El mensaje tiene que ir de adentro de la cancha para afuera, pero esta vez ocurrió al revés. Algunos todavía nos temen y no quieren venir a jugar con nosotros. Mucho no les gusta... Este es un equipo que corre un montón y que se brinda al máximo

-¿Simplemente tiene mala suerte Racing?

-Creo que hay que ir cortándola con el tema de la mala suerte, de que en Racing pasan cosas. Este club tiene que estar donde se merece porque es muy grande y los equipos que vienen de afuera a jugar acá sienten la presión.

-Están cerca de salir de la Promoción y a su vez también cerca del descenso directo...

-Si estamos tranquilos y confiados, nos va a ir bien. Todo depende de nosotros y el partido contra Estudiantes es muy importante para seguir sumando.

-¿Es más difícil de lo que pensabas jugar acá en Racing?

-Lo complicado es jugar en esta situación. A Central y Gimnasia les pasa lo mismo y nadie tiene paciencia. Es feo verse en el fondo y es fácil desesperarse. La clave es mantener la calma y estar unidos.

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