Algunos asambleístas respaldaron a Picolotti y otros celebraron su salida

Ambientalistas de Gualeguaychú consultados por lanacion.com evaluaron la gestión su rol en el reclamo contra Botnia; las posturas dispares volvieron a evidenciar las diferencias internas; críticas al Gobierno
La decisión del Gobierno de desplazar a Romina Picolotti de la Secretaría de Ambiente, en medio de acusaciones por mal manejo de fondos volvió a dejar al descubierto las diferencias que atraviesan a la asamblea ambiental de Gualeguaychú.

Tanto la mirada sobre la gestión como sobre los motivos que impulsaron su salida del Gobierno generaron reacciones dispares entre vecinos, protagonistas del reclamo contra Botnia, consultados por lanacion.com. En los testimonios, los argumentos en defensa de Picolotti y las referencias a un supuesto "escaso margen de maniobra" se cruzaron con la bronca y la desilusión.

"No voy a hacer leña del árbol caído", fue la primera reacción de Jorge Fritzler ante la consulta de este medio. "Romina hizo mucho y le tocó agarrar una brasa caliente. Creo que tuvo limitaciones desde arriba y que [su salida] tiene que ver con algún tipo de cobranza interna del Gobierno", completó enseguida.

Fritzler explicó su convicción de que Picolotti "hizo mucho" desde la Secretaría de Ambiente con ejemplos. "Implementó el plan de vigilancia [de parámetros de contaminación de Botnia] y sus gestiones para frenar los créditos de los bancos [destinados a la pastera] fueron exitosas", enumeró.

En su cerrada defensa, el asambleísta insistió en referirse a la mujer como una "víctima" del sistema. "Hay que ver si esto no es un pase de facturas internas por la ley de glaciares. Creo que lo que Romina no hizo no fue porque no quiso, sino porque no pudo", deslizó.

El respaldo se extendió incluso a las acusaciones que investiga la Justicia sobre el presunto desvío de fondos de la Secretaría. "Ese es un tema aparte. No voy a opinar sobre un tema judicial. No sospecho de ella que, mal o bien, ha hecho cosas", afirmó.

"Preferiría que Romina siguiera al frente [de la Secretaría]. Siempre tuvo buena disposición y no sé si el que viene atrás la va a tener. Más vale malo conocido que bueno por conocer", remató.

También José Pouler lamentó el cambio en Medio Ambiente, defendió a Picolotti y lamentó su salida. "Era un final anunciado. Sabíamos que se iba o que la iban. Romina se metió con intereses económicos muy pesados, por eso tuvo las trabas que tuvo y ahora está pagando", opinó.

"Lamento mucho que se vaya, porque hizo muchas cosas que tal vez no son visibles pero que son muy importantes. Es como cuando se aplaude al político que pone pavimento y no al que instala los caños. Picolotti estaba poniendo los caños", graficó.

En el mismo sentido, el ambientalista señaló que la funcionaria saliente "estaba bien encaminada", pero que la Casa Rosada no le dio el margen de maniobra suficiente para manejarse con autonomía. "Tal vez le faltó decisión política para continuar", concedió Pouler. Pero de inmediato añadió: "Con el tema del Riachuelo fue víctima de un problema de jurisdicciones entre la Nación, la provincia y la ciudad y con Botnia no le quedó más remedio que respetar la decisión de Cristina [Kirchner] de esperar el fallo de La Haya".

Pouler admitió que la investigación judicial por presunta malversación de fondos "aceleró" el desplazamiento de Picolotti, pero buscó minimizar las acusaciones. "La mayoría de los políticos desvían fondos. Romina no venía de la arena política y evidentemente no supo cómo manejarse. No la justifico. Creo que hay que dejar que el tema lo analice la Justicia y que, en todo caso, se investigue a todos los políticos. No la defiendo, pero me llama la atención que le haya pasado a ella. Tocó intereses jodidos y es una víctima", concluyó.

Paola Robles se ubicó en las antípodas de este razonamiento. "Se abanderó con la asamblea, se montó a nuestro reclamo y nos hizo creer que, con su designación, la posibilidad de avanzar contra Botnia aterrizaba en la Casa Rosada. Pero después desapareció y casi ni se la vio por acá", disparó.

Sus críticas fueron más allá de las acciones en torno al conflicto con Uruguay por la instalación de la pastera en Fray Bentos. "No sólo no fue para ningún lado con Botnia, sino que durante su gestión la contaminación creció sideralmente y los conflictos ambientales se multiplicaron. Por ejemplo, avanzaron como nunca los negociados alrededor de la minería a cielo abierto", precisó.

Robles se apuró en aclarar que Picolotti "nunca formó parte de la asamblea" y que, en cambio, "era una abogada de [el ex gobernador entrerriano Jorge] Busti". "Nos la presentaron como alguien que se iba a comprometer con nuestro reclamo y eso nunca se concretó", se quejó.

Javier Villanueva es uno de los fundadores de la asamblea que, a principio de año, decidió desvincularse del grupo de vecinos por "diferencias con algunos lineamientos fundamentales".

Tras aclarar que sigue "comprometido con la causa", en alusión al reclamo contra Botnia, y que siente por Picolotti un afecto especial, admitió que su salida del Gobierno en medio de graves acusaciones le produce desilusión y señaló importantes fallas de su gestión.

"Apenas asumió tuvimos mucha expectativa porque estábamos ante una persona consustanciada con lo que pasaba en Gualeguaychú. Pero, evidentemente, una vez que alguien pasa a ser funcionario, toma otro camino, o la estructura lo termina frenando. En la Secretaría, Romina ya no tenía el mismo empuje", admitió.

En este contexto, afirmó que a la funcionaria "le faltó empuje" en temas específicos como la puesta en marcha del plan de vigilancia de los niveles de contaminación de Botnia. "Le faltó agilidad para aceitar la relación con el Poder Ejecutivo. Creo que podría haber logrado un trabajo más mancomunado con la asamblea", señaló con cautela. No obstante, agregó: "Creo que pedimos una oportunidad de aunar los esfuerzos de Gualeguaychú con los de la Nación en los momentos en los que la asamblea funcionaba mejor".

Villanueva mantuvo la moderación incluso a la hora de evaluar las sospechas que rodean a Picolotti. "Me molesta que se vaya investigada. Pero más que molestarme, me preocupa. Por supuesto que rechazo la posibilidad de que haya mal usado fondos como la rechazo en cualquier funcionario. En el caso de Romina, todo un pueblo depositó esperanza en lo que pudiera hacer, y, si se probaran las sospechas, sería una gran desilusión", reconoció.

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