"Y, a alguien van a tener que vender".

Así respondió Fabi cuando Olé lo consultó sobre su futuro. Espera y no desespera por ofertas pero se postula.
Es el más chico de los grandes. O el más experimentado de los juveniles hechos en casa, como se lo quiera ver. En un Independiente que volvió a las prácticas con 29 jugadores, de los cuales 20 son chicos que no superan los 20 partidos -ocho jamás se habían entrenado en Primera-, Fabián Assmann, con 23 años y 80 juegos en el arco, pone la cara para hablar de lo que fue, lo que es y ¿lo que será?

-¿Cómo es volver sin tantas caras conocidas?

-La verdad que es difícil y duro, porque los que no están hasta ayer eran compañeros. Compartimos muchas cosas. Y todos hicimos una mala campaña, somos todos responsables, y quedaron muchos chicos afuera de los que no se sabe de su futuro. Así que sí, duele. Ojalá sea lo mejor para ellos. Y las nuevas caras que lleguen, y los chicos que se sumaron, ojalá aporten lo mejor.

-¿Por qué creés que se han separado a estos jugadores? 24 en total...

-No sé. Eso depende del técnico, de lo que se hizo en el año, que no fue bueno. Si no hubiera sido diferente. El Tolo habrá analizado a cada jugador y eligió esto. Tal vez les abre el paso a otro club porque acá no les vio posibilidades de jugar o no sé... Habría que preguntárselo a él.

-¿Y por haberse quedado sienten una mayor responsabilidad?

-Todos tenemos responsabilidad. Ahora estamos en pelea con los de abajo, y eso no está bueno. Es el doble de presión. Ojalá que empecemos bien, de la mejor manera. Será clave empezar a cambiar nuestras cabezas porque sí o sí tenemos que pelear el torneo que viene. Es dura la situación, hay que hacerse cargo, sacarlo adelante.

¿Pero no era que este arquero se iba? ¿Que Arsenal había sido su último partido? "Hoy tengo la cabeza acá, voy a arrancar la pretemporada", contó.

-¿Pero cómo imaginás tu futuro?

-Y, a alguien van a tener que vender. Al club le va a hacer bien desprenderse de alguno de nosotros, y yo estoy en esos planes. Pero hoy pienso en revertir la situación. Seguramente, de acá a un mes, se verá si se dio una transferencia.

Mientras se resuelve si Hilario Navarro (de vacaciones) vuelve al Rojo o también es vendido, Assmann espera que la embajada italiana le dé el pasaporte que le abra las puertas de Europa y que las ofertas que hay firmes (Inglaterra e Italia) se puedan concretar.

-¿Y te ves en el Apertura jugando en el Rojo?

-Y no sé... Porque se habla tanto. Ya hace dos torneos se dice que me voy y nunca pasa nada. Trato de mentalizarme en Independiente y cuando se dé, se dará. Hay grandes chances. Pero hoy quiero pensar semana a semana y no lo que será en un mes, porque si no me vuelvo loco.

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