Algodón marrón: esta nueva variedad en la región abre posibilidades para pequeños productores formoseños.

En plena etapa de acopio de las planchadas en varios puntos de la provincia, a los productores algodoneros locales y de la región se les abre una nueva posibilidad para desarrollar su actividad al mismo tiempo de poner a disposición del mercado una variedad del cultivo por excelencia de la región.

Sucede que hace poco se conoció el primer cultivar de algodón marrón que se produce en la Argentina y fue desarrollado por técnicos del INTA Chaco. Se trata de la variedad Gualok (algodón en lengua Toba), quien conjuntamente con la Poraité ("algodón muy lindo" en guaraní) fueron inscriptos en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares, pertenecientes a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

Según la descripción de un técnico en un importante matutino nacional, "la variedad Poraité INTA presenta porte de planta bajo, arquitectura equilibrada y crecimiento determinado, particularidades que mejoran la adaptación a sistemas de cultivo de alta densidad de plantas o surcos estrechos y ultra estrechos".

Los técnicos se mostraron muy satisfechos porque combina excelentes características agronómicas como buena apertura de capullos, menores pérdidas de precosecha, alto potencia de rendimiento y muy buena tecnología de fibra.

Característica de la nueva variedad marrón

La variedad Gualok es el primer cultivar de fibra de color en la Argentina y, según esperan los técnicos del INTA, la incorporación de esta variedad a los sistemas de producción haría posible diversos desarrollos en el sector textil, ya que es un tipo de fibra diferenciada con un probable valor adicional que permitiría, además, acceder a mercados más exigentes.

Destacan los profesionales que esta fibra marrón oscura tiene el objetivo de satisfacer la demanda de pequeños productores que realizan tejidos artesanales en viarias provincias algodoneras como Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Corrientes. El resultado de la experiencia en el INTA es similar a los que se realizan en otras compañías extranjeras, donde usan la ingeniería genética para alterar la naturaleza del algodón y que resulte, por ejemplo, de distintos colores.

Modificación genética de la semilla de algodón

Empresas multinacionales como Monsanto han producido semillas de las que se obtienen distintos colores, especialmente el azul índigo que se utiliza en la confección de los jeans. En la Región Autónoma de Xinjiang (China) se han desarrollado plantas que entregan fibras de colores rojo, verde, azul o negro.

Otras, en cambio, utilizan la biotecnología para generar fibras mucho más largas y resistentes. La empresa Natural Cotton Colors patentó, en 1990, dos variedades de algodón de colores naturales: marrón (Coyote) y verde.

Pero no todas las variaciones genéticas de este cultivo apuntan a su coloración. Muchas de las modificaciones buscan hacer que la planta sea más resistente a algunos tipos de plagas, como la variedad Bt Cotton; o resistentes a los herbicidas como la variedad Roundup Ready, de Monsanto, resistente al glifosato (Roundup).

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