El Dr. Alfonsín y su pluralidad política

 El Dr. Alfonsín y su pluralidad política
Inaugura Raúl Alfonsin en el año 1983 un nuevo período democrático asumiendo la presidencia de la Nación Argentina cuando el país aún sangraba por las profundas heridas producidas por los gobiernos militares autoritarios, que socabaron los valores y los derechos cívicos de los ciudadanos de todo el país, dejando grabado a fuego en nuestra historia un episodio de nefastas consecuencias imposibles de olvidar.
En su incansable tránsito por los caminos de la restauración de los derechos humanos y el fortalecimiento de las democracias en esta parte del continente, el ex presidente argentino (1983 - 1989 )fue dejando una estela de capacidad intelectual y política difícil de igualar, especialmente por los sectores de la dirigencia política, no solo en la Argentina de hoy sino del resto de los países latinoamericanos.

La firmeza puesta de manifiesto en el sostenimiento de sus ideas y convicciones lo llevó a ser un mandatario respetado aún cuando las críticas a su gestión presidencial se esgrimían sobre el como una filosa espada.

Aún en tiempos de desazón, el mandatario mantuvo un correlato destacable entre sus dichos y sus acciones, tanto en lo político como en lo personal, según cuentan quienes han convivido cercanamente con este negociador y conciliador por excelencia.

Sus gestos de grandeza se manifestaron toda vez que debió afrontar situaciones difíciles integrando a la discusión de los temas de coyuntura a hombres y mujeres de otras extracciones políticas con quienes, en muchos casos llegó a forjar una entrañable amistad sin dejar de lado su rol de adversario.

Esto le dió al hombre una dimensión que trascendió lo político y lo estrictamente nacional para ubicarlo en un rango de profundo respeto y admiración más allá de las fronteras físicas o ideológicas.

Muestra de ello fueron los reconocimientos póstumos de parte de grandes personalidades del país y del mundo, al conocerse su fallecimiento, quienes resaltaron la inmensidad de su persona y por sobretodo su hombría de bien.

Uno de los puntos más destacables de estos reconocimentos, se da en el hecho de que sus adversarios políticos, hoy gobierno, se esmeraron en su momento no solo en homenajearlo erigiéndole un busto en su honor, sino que además, esa oposición política le reconoció en vida y pos mortem el haber sido el padre de este nuevo período democrático nacido en el 83 y aún vigente lo que no se manifestó con la misma fuerza en su propio partido.

En cuanto a homenajes se refiere fue de muchísima altura el llevado a cabo por la intendente de Campana cuando en el acto inaugural de las Sesiones Ordinarias del H.C.D pospone la lectura de su discurso, entendiendo que ese era un día de duelo nacional y en homenaje respetuoso al ex presidente y atenta al duelo decretado decide darlo a conocer en otra oportunidad.

Fuera de toda lectura política subjetiva, creo que fue éste un acto de grandeza, respeto y humildad digno de destacar en el marco de tanta temperatura generada por el advenimiento de las elecciones legislativas adelantadas para el 28 de junio próximo.

No se equivoco Alfonsín cuando preocupado por el conflicto del campo, envía una carta a la Presidenta de la Nación allá por el mes de junio del año pasado donde le manifiesta la importancia de fortalecer el diálogo ya que la falta de este es incompatible con la democracia y atenta contra la paz social advirtiendo así el grave déficit político existente en su momento y que aún se extiende en nuestros días.

La historia le dio a este ex presidente argentino un lugar en la galería de quienes se destacaron por su grandeza y por si visión acertada del mundo, un mundo cambiante y lleno de conflictos propios del crecimiento,

Si bien hay una profunda crisis dirigencial a nivel mundial, siempre los pueblos, aún en situaciones adversas, gestan en su seno hombres y mujeres capaces de guiar a sus gobernados a un destino de grandeza y este es uno de esos casos. Confío plenamente en que los argentinos estemos transitando ese camino, a pesar de las divergencias.

Comentá la nota