Alertan sobre el deficiente estado de la red de agua corriente

Un representa de la Cooperativa Eléctrica brindó detalles que generan preocupación. Dijo que el servicio está "en terapia intensiva". En el encuentro, organizado por la UCR, también se brindó un panorama sobre el servicio de gas y su posible expansión.
Los inconvenientes en el servicio de agua corriente son cada más frecuentes, especialmente en el casco céntrico de la ciudad. En épocas de verano, donde se registra un lógico incremento del consumo domiciliario, los cortes del suministro se transforman en una verdadera pesadilla para muchos vecinos.

Todo tiene su explicación. De acuerdo a lo expresado por el ingeniero Gustavo Córdoba, representante de la Cooperativa Eléctrica, la vida útil de las cañerías que conforman la antigua red llegó a su fin hace por lo menos cinco años. Así lo expresó en una charla organizada el viernes de la semana pasada por la Unión Cívica Radical. La actividad también contó con la participación de Edgardo Pighín, trabajador en el sector Ventas de Gas Natural BAN.

CON EL AGUA AL CUELLO

El servicio de agua corriente con más antigüedad es administrado por la Municipalidad. Eso incluye a un total aproximado de 11.500 viviendas.

Otra parte de la red, unas 3 mil viviendas, está bajo la responsabilidad de la Cooperativa Eléctrica a partir de un convenio entre el municipio y la entidad de servicios públicos alcanzado en 1996, con el objetivo de extender la presencia de agua potable a los barrios Sarmiento, El Trébol, Zapiola y Lanusse.

"En aquel momento se hizo un convenio Municipalidad– Cooperativa, donde se establecía que mientras durara la obra y su recobro, nosotros manteníamos el servicio en esos barrios. Los trabajos comenzaron en 1998, en 60 cuotas por vecinos. En el medio sufrimos dos crisis que hicieron que muchos vecinos no pudieran continuar con el pago de esas cuotas. Hoy todavía seguimos cobrando esa obra a valor histórico. Hay gente que dejó de pagar por dos años, y cuando volvió continúa pagando al mismo costo", explicó Córdoba.

Además, a través de un acuerdo SPAR, la Cooperativa maneja el servicio en Torres, donde existen 660 usuarios. En esa localidad, el cobro es medido, mientras que en Luján se realiza a consumo presunto.

En el caso de los cuatro barrios administrados por la entidad, el recambio de las cañerías puede esperar unos 45 años. Muy distinto es el panorama de la red de agua que cruza subterránea el casco céntrico de Luján. De acuerdo a lo expresado, el total de esa extensión debería ser renovada, obra que tendría un costo total cercano a los 10 millones de pesos: "Hay que cambiar 81 mil metros de caño. Eso significa el total de la parte municipal. Hoy el sistema está en terapia intensiva. La mayoría de las cañerías del centro son de plomo, con una antigüedad de más de 30 años".

Córdoba también se refirió a los niveles de consumo, otro tema relacionado con la prestación del servicio de agua corriente. Al respecto, marcó que "Luján no está en condiciones de medir ese consumo", algo que hace "que estemos dando mala calidad de agua, y estemos incentivando el uso indiscriminado de un servicio que se termina".

En ese sentido, marcó la diferencia en los niveles de consumo que se registra en Torres con respecto a Luján: en esa localidad se calcula que una persona gasta entre 150 y 200 litros por mes. En plena ciudad, ese número oscila entre los 400 y 500 litros mensuales.

Por otra parte, el invitado hizo referencia a los inconvenientes que genera en la población consumir agua de pozo, cuya calidad suele ser mala: "Estamos generando en el sistema digestivo de los lactantes enfermedades que con el correr de los años se vuelven graves, con nitratos, nitritos, más todo lo que ha producido Curtarsa y otras empresas. La inversión que hacés en servicios sanitarios, te la ahorrás en el Hospital. Pero para los gobiernos siempre es mejor una cuadra de pavimento, que una red de agua que no se ve. El tema del servicio sanitario es importante porque está directamente relacionado con la salud".

FUTURO

De acuerdo a cálculos realizados por la Cooperativa Eléctrica, en todo el partido de Luján son 13 mil las parcelas, entre ocupadas y no ocupadas, que aún esperan recibir el servicio de agua corriente, situación que involucra a un total de 48 mil habitantes. En el caso de las cloacas, se calcula que 28 mil parcelas todavía no cuentan con ese beneficio.

Dentro del mismo análisis, extender ambos servicios a todo el distrito representaría un costo estimado de 129 millones, además del costo que demandaría la construcción de la demorada planta depuradora en Open Door. Esa obra, en 2005, fue tasada en 65 millones de pesos para 90 mil habitantes. En cuanto a la planta que permanece fuera de servicio en el barrio San Bernardo, Córdoba dijo que en 2002, con el mismo estado de deterioro que el actual, la Cooperativa logró ponerla en marcha por 155 mil pesos.

"La tarifa de todo servicio está popularizada, y se nos pide un servicio de primer mundo, con una tarifa de quinto mundo. Cada vez más estamos llegando a un cuello de botella con poca solución. Nuestra Cooperativa está en un problema económico que no encuentra el horizonte en la parte eléctrica. En la parte sanitaria estamos un poquito más holgados porque las tarifas están reguladas por la Municipalidad a través de la ordenanza fiscal e impositiva", agregó Córdoba.

PANORAMA MÁS ALENTADOR

Por su parte, Edgardo Pighin brindó una explicación introductoria sobre la distribución del servicio de gas en Argentina.

"Cuando se privatizó Gas del Estado, se priorizó que el gas fuese muy barato. Eso se hizo así, y la tarifa de gas en Argentina es barata. Por ejemplo, en México las tarifas de gas incluyen un canon que pagan todos los usuarios, que obliga a la distribuidora a hacer todas las extensiones para darle gas a cualquier persona que lo requiera. En Argentina, cuando se privatizó Gas del Estado, lo que se estableció es que la tarifa sea muy barata, nada más. Por lo tanto, las extensiones de redes deben ser realizadas por la distribuidora, a excepción que las tarifas autorizadas no provean ingresos suficientes para el financiamiento", dijo Pighín.

Sobre la situación de Luján, explicó que el distrito "tiene un alto nivel de penetración en clientes", aseveración que surge de comparar la cantidad total de viviendas y la cantidad de vecinos que efectivamente cuentan con el servicio.

En la actualidad, todas las localidades poseen gas. La última fue Carlos Keen, a partir de una obra de infraestructura que incluyó la construcción de un gasoducto y plantas reguladoras, por un monto de un millón de pesos en una población con un número potencial de clientes de 150 conexiones: "Eso es totalmente antieconómico, pero esa inversión la empresa no la recupera con el aporte de los clientes, sino a través del acuerdo tarifario con el Estado".

En cuanto a las zonas donde aún está pendiente la extensión del servicio, Pighín habló de los barrios San Pedro, Santa Marta, San Jorge y San Fermín. En esos casos, "se hizo un cruce por debajo del Acceso Oeste. Eso se hizo, hace unos cuatros años. Los vecinos iban a organizarse para poder expandir la red, pero no se concretó".

Para el barrio Beláustegui de Pueblo Nuevo está terminado un refuerzo de red que permitirá gasificar ese vecindario.

"En el Ameghino hicimos una inversión importante. Se hizo un gasoducto y una planta reguladora. Eso permite que todo el Ameghino pueda tener gas, pero no se pudo lograr la expansión", informó Pighín sobre un barrio cuyas tres instituciones educativas deben recurrir a las famosas "chancas" para disponer del servicio. Al respecto, el invitado recordó que durante la gestión municipal anterior se presupuestó una obra que permitiría otorgarle gas a los centros educativos y a la sala de primeros auxilios, pero nunca se llevó a la práctica. Hoy, tendría un valor de 60 mil pesos.

Por otra parte, Pighín mencionó los casos de barrios como Los Gallitos, Luna, Los Paraísos y Los Laureles, donde a pesar de contar con gasoductos en zonas cercanas, el gas aún es un sueño lejano.

Como datos estadísticos, el partido cuenta con 24 mil clientes: 23 mil pertenecen a domicilios, 930 a comercios, 125 a entes oficiales, 101 a industria. Todo en un total de 560 mil metros de red.

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