Alertan por fraudes con tarjetas "clonadas".

Alertan por fraudes con tarjetas
Los ladrones utilizan un dispositivo llamado Skimmer que permite obtener información con sólo deslizar la tarjeta original a través de un escáner. Moderna tecnología usada para defraudar.
Una vez más, delincuentes utilizan lo mejor que ofrecen las modernas tecnologías para estafar a inocentes víctimas. Esta vez, la clonación de tarjetas de crédito y débito jaquea no sólo a los usuarios de estos plásticos de dinero electrónico, sino también a muchos de los comerciantes santiagueños que venden sus productos a través de estas dos formas de pago.

Y el alerta reinante entre los empresarios de distintos rubros ante la expansión del uso de las tarjetas “mellizas”, se transformó en numerosas denuncias que propietarios de negocios presentaron en las oficinas de la Cámara de Comercio e Industria de Santiago del Estero, cuyas autoridades también expresaron su preocupación ante esta modalidad delictiva.

Y es que las tácticas de los ladrones son cada vez más sofisticadas, debido a que han abandonado las más antiguas técnicas delictivas para iniciar una nueva modalidad de estafas con tecnología de avanzada.

Hoy, en cuestión de segundos, una tarjeta de crédito puede contar con una copia exacta, debido a que los malhechores logran duplicar los códigos ocultos en la banda magnética para usarlos con fines fraudulentos en los negocios.

Ante esta alarmante realidad, autoridades de la Cámara de Comercio e Industria y sus socios plantean la necesidad de especializarse para hacerle frente a este peligro cotidiano al que están expuestos.

Al respeto, Mario Ballestrini, gerente general de la Cámara, explicó que “son muchos los comercios que han sido afectados en la ciudad capital por asaltos a mano armada, pero también es una realidad la existencia de otros métodos de estafas de los que también son víctimas”.

Según detalló, en la actualidad los reclamos que se reciben en la entidad tienen que ver con modalidades delictivas informatizadas, siendo la más popular la adulteración y falsificación de tarjetas de crédito.

“En el pasado, la técnica de estafa a los comerciantes era la utilización de billetes falsos, y es por ello que en aquél entonces se debió advertir y capacitar a los vendedores santiagueños en cómo no caer en esas modalidades”, recordó Ballestrini.

Cómo se hace

En cuanto a esta “moderna” técnica para falsificar tarjetas de crédito y débito, Alberto Zorrilla, cabo de la Policía de la Provincia, y especialista capacitado en fraudes bancarios en la Policía Federal y estudiante avanzado de abogacía en la Universidad Nacional de Tucumán, comentó que la adulteración de tarjetas “es una modalidad muy utilizada para estafar a los comerciantes santiagueños”.

El experto dijo que “lo que realiza el delincuente es la falsificación del plástico, es decir, que mediante la tecnología que poseen, los delincuentes efectúan el copiado de una tarjeta que se concreta en cuestión de segundos y no da tiempo al usuario de realizar la denuncia de pérdida”.

Agregó: “No siempre detrás de esta metodología hay un robo previo, ya que el proceso es tan breve que la duplicación puede realizarse sin que la persona se dé cuenta”.

Y es que los ladrones poseen un aparato que se llama Skimmer, que es un lector que permite copiar lo que se llama pulsos electromagnéticos que tiene la tarjeta y acceder así a la información de la base de datos de la persona.

El sistema, llamado Skimmer, es del tamaño de un “beeper”, y permite obtener información con sólo deslizar la tarjeta. Los defraudadores también instalan el aparato a la entrada de los cajeros automáticos.

“Hasta donde se sabe, - dijo Zorrilla- los ladrones también poseen tecnología para describir la clave de usuario de una persona y realizar el mismo fraude con las tarjetas de debito”.

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